23 de Septiembre de 2026
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Los jóvenes participaron durante sus vacaciones de invierno en distintos cursos dictados por tres universidades asiáticas, algunos de ellos beneficiados con la Beca Santander de movilidad global. Las experiencias incluyeron programas vinculados a la cultura, la robótica, la historia y el idioma.
Por Samuel Díaz y Diego Friz
Los programas cortos de movilidad, que se realizan mayormente en invierno y verano, son alternativas desarrolladas por la Vicerrectoría de Asuntos Internacionales UC para estudiantes que, por distintos motivos, no buscan realizar una movilidad semestral, pero quieren vivir una experiencia en el extranjero.
Recientemente, el grupo conformado por los estudiantes Pilar Amaro, Choudhry Mustafain, Sofía Ubilla, Constanza Meza, Alejandro Betanzo, Francisca Figueroa, Elías Ormeño y Mariano Soto, participaron en estos cursos internacionales en Corea y Japón.
La Universidad de Corea, Universidad Kookmin y Universidad de Tokio fueron las instituciones anfitrionas de una experiencia, que fue mucho más que académica: “Fue un intercambio cultural muy entretenido, porque no solo practicabas el idioma, sino que también conocías su cultura a través de las personas”, destaca Francisca Figueroa, estudiante de Ciencia Política, que realizó su curso en la Universidad Kookmin, Corea.
“Es emocionante escucharlos y ver cómo regresan inspirados, con nuevas ideas y reflexiones profundas, así como con la motivación de seguir creciendo en su formación, conectados con el mundo”, Vicerrectora de Asuntos Internacionales, Maria Montt
Choudhry Mustafain, estudiante de la Facultad de Ingeniería UC, destacó el programa que cursó en la Universidad de Tokio como una oportunidad perfectamente adaptada a sus necesidades: “Encontré bacán el programa corto, más que nada porque yo quería hacer un intercambio, pero no tengo tanto tiempo para hacer un semestre entero en el extranjero”.
A su regreso, los estudiantes se reunieron y compartieron la experiencia con la vicerrectora de Asuntos Internacionales, Maria Montt, y el equipo de Movilidad Global. “Vemos a ocho estudiantes que, a través de una experiencia lingüística, cultural y académica, conectaron con nuevas oportunidades y personas. Es emocionante escucharlos y ver cómo regresan inspirados, con nuevas ideas y reflexiones profundas, así como con la motivación de seguir creciendo en su formación, conectados con el mundo”, dice la vicerrectora.

Los estudiantes destacaron la importancia de la Beca Santander en colaboración con la UC que les permitió concentrarse en los cursos y disminuir la carga económica que significa la movilidad estudiantil.
Las experiencias de movilidad no solo posibilitan que los estudiantes conozcan nuevas culturas y adquieran herramientas académicas, sino también ampliar sus perspectivas y proyectar nuevas posibilidades para su futuro profesional. Alejandro Betanzo, estudiante de Periodismo UC, destacó las nuevas oportunidades que se le abrieron con su paso por Corea del Sur: “Con la mirada más enfocada, me permitió ver un lugar de interés para cuando sea profesional”.
Idioma y ciudadanía global
En Asia, la experiencia estuvo marcada por el contacto con nuevas culturas e idiomas y por el intercambio con estudiantes y académicos de distintos países. Los alumnos UC coincidieron en resaltar la combinación entre tradición y universidades, como algo que se refleja en la relación de los estudiantes con las ciudades.
El grupo de estudiantes UC en la Universidad Kookmin realizó el curso y su presentación final en coreano, compromiso que fue destacado por sus profesores en la institución asiática, que los evaluaron con la nota máxima. Una de ellos fue Constanza Meza, estudiante de Bioquímica, que realizó su estadía en Seúl. “La beca Santander me dio este pie de página para poder experimentar otras culturas y realmente ir a estudiar a un lugar afuera. Una experiencia que también me permitió practicar mi coreano, perder ese miedo a la pronunciación y a la gramática”, señaló.
Mariana Soto encontró en el programa una oportunidad de practicar el idioma japonés difícil de conseguir en Chile: “Fue mi primera experiencia de inmersión en el idioma. En Chile es difícil encontrar personas nativas con quienes practicar”.

Entre los estudiantes motivados por el idioma y otros por la cultura, hay quienes buscaban en estos cursos internacionales de invierno una oportunidad para aprender cosas distintas. Sofía Ubilla, estudiante de Ingeniería UC, vio en el programa sobre historia y cultura japonesa de la Universidad de Tokio una oportunidad de conocer algo nuevo.
“Siendo estudiante de ingeniería, tomé un curso de historia porque mis intereses no son necesariamente las matemáticas, la ciencia o la computación. Fue una gran oportunidad de acercarme a una cultura que me interesaba, conocer más sobre los estudios de historia y hacerlo en otro idioma”, concluyó Sofía.
Elías Ormeño, el único estudiante UC en el programa de la Universidad de Corea, destacó que el curso le permitió crear vínculos con personas de diferentes culturas. “Tuve la oportunidad de compartir con gente de distintos países. Hice vínculos que yo sé que van a perdurar en el tiempo”, dijo.
Por su lado, Pilar Amaro, que realizó el curso en la Universidad de Tokio, destaca que su tiempo en Japón estuvo marcado por el reencuentro con una amiga que hizo meses antes en un programa con estudiantes internacionales en el campus San Joaquín, en Santiago.
“Fue súper lindo ir a Japón; tuve la oportunidad de conocer a una amiga aquí —en Chile— gracias a Intercultural Approaches to Public Health. Compartimos en Santiago y ahora tuvimos la oportunidad de disfrutar en Osaka. Ella me acogió y me enseñó sobre su cultura. Lo más emocionante fue ver cómo Chile marcó su vida”, concluyó Pilar, estudiante de Terapia Ocupacional.




