12 de Junio de 2026
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La Universidad festejó esta semana los 138 años desde su fundación con un emotivo concierto, interpretado por una orquesta de académicos y jóvenes estudiantes, en el Salón Fresno del Centro de Extensión Alameda. En la instancia se escuchó la Obertura Coriolano y la Cuarta Sinfonía de Beethoven.
Por Romina de la Sotta y Lissette Fossa
En el escenario estaban representadas todas las generaciones: desde jóvenes estudiantes a profesores que este año jubilarán de su labor docente. En todas las filas: en las cuerdas, las maderas y los metales, profesores y profesionales invitados, junto a estudiantes.
Con una orquesta así de diversa –conformada por siete profesores, un recién titulado, 18 estudiantes de pregrado, uno de doctorado y dos de magíster– se realizó este martes 9 de junio el Concierto del Aniversario de la UC, en el Salón Fresno del Centro de Extensión de la UC.
el rector De la Llera presentó las dos obras que se escucharon en vivo de Ludwig van Beethoven: la Obertura Coriolano y la Cuarta Sinfonía.
El rector Juan Carlos de la Llera lo destacó en sus palabras de bienvenida a las cerca de 300 personas que asistieron al concierto: “Nuestra universidad, como saben ustedes, cumple 138 años de historia, y celebrarlo aquí con música, interpretada por profesores y estudiantes del Instituto de Música, es una manera muy adecuada y bella de hacerlo”.
Fueron dos las obras que se escucharon en vivo de Ludwig van Beethoven: la Obertura Coriolano y la Cuarta Sinfonía –cuya belleza ha sido calificada como “griega”, por su perfección–, en una nueva estación del ciclo sinfónico de este célebre compositor, que se espera concluir en 2027, en el bicentenario de la muerte de Beethoven.

Tras una semana de intenso trabajo con el maestro invitado Christian Lorca, el resultado sorprendió y emocionó a los presentes, desde el vice gran canciller de la UC, presbítero Osvaldo Fernández de Castro, integrantes del Consejo Superior y varias hermanas de la congregación de la Sagrada Familia de Nazareth.
“Hablé con varios de los músicos y la verdad es que no puedo creer que en cinco sesiones hayan sido capaces de preparar una presentación de una obra como ésta. Esto demuestra que el talento que hay en la universidad es increíble y eso me pone muy orgulloso. Y por supuesto celebrar el aniversario de la UC es extraordinario”, comentó el rector tras el concierto.
Un público emocionado
Javier Otazo, de 18 años, fue uno de los estudiantes que asistió al concierto. Es alumno de College y por primera vez vive el aniversario de su casa de estudios. “Antes participaba en una orquesta y extrañaba esto de la música en vivo. Y quise venir y no me arrepiento, siento que fue una experiencia bonita, la cultura es uno de los pilares fundamentales de la universidad. Estoy contento porque fue un concierto bonito”, comentó.
“Personalmente, llevo años siendo fanática de la música clásica. Yo vengo de región y acá en Santiago me fascina el mundo de la música clásica. El concierto estuvo maravilloso”, coincidió Katherine, de 25 años.
“Maravilloso y lo disfruté muchísimo. Yo había venido otras veces, pero este concierto lo encontré maravilloso”, comentó Ana María, de 78 años, quien asistió al concierto con su marido.

“En el contexto de esta ya larga relación de Beethoven con nuestro país, el Instituto de Música se propuso hace ya tres años, interpretar las nueve sinfonías”, apuntó el director Vera.
Beethoven en Santiago
En el escenario, el director del Instituto de Música UC, Alejandro Vera, profundizó en las referencias históricas que existen en Chile a la obra del genio alemán: desde una sinfonía interpretada en la Plaza de Armas en 1819, que aparece en Recuerdos de 30 años de José Zapiola; hasta el hecho de que el ciclo de las nueve sinfonías de Beethoven se interpretó primero en Valparaíso, en 1905.
“En el contexto de esta ya larga relación de Beethoven con nuestro país, el Instituto de Música se propuso hace ya tres años, interpretar las nueve sinfonías”, comentó. “Esperamos terminarlas el próximo año. Es un proyecto desafiante para cualquier agrupación musical, pero estoy seguro de que, con el apoyo permanente que tenemos de la Universidad Católica y el compromiso de los colegas y estudiantes del Instituto, lo vamos a conseguir”, cerró el musicólogo, antes de dar paso a la música en vivo.

Primero, la Obertura Coriolano, con una entrega precisa que permitió distinguir y apreciar los contrastes entre el ímpetu, expresado en velocidad y grandes volúmenes sonoros, y esa cierta latencia trágica que expresa, en música, el inefable destino.
Luego, la Sinfonía Nº4, en la cual el director, Christian Lorca, manejó con dinámicas y articulaciones, guiando los protagonismos alternados en las distintas familias instrumentales.


