12 de Agosto de 2026
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Impulsado por la Escuela de Enfermería y la Corporación Dolores Sopeña, el Programa de Formación de Cuidadores Primarios ha capacitado y certificado a más de 90 mujeres migrantes, logrando la inserción laboral del 56% de ellas. Ahora incorporará por primera vez a hombres, para promover corresponsabilidad.
Por Belén Fuentes Bocaz
En un escenario de acelerado envejecimiento poblacional en el país, donde más del 14% de las personas mayores de 60 años presenta algún grado de dependencia funcional, la labor de cuidador o cuidadora cobra cada vez mayor relevancia.
Con la reciente promulgación de la Ley Chile Cuida, ha habido avances en el reconocimiento a esta función -que cumplen mayoritariamente mujeres-. No obstante, la gran mayoría de quienes cuidan no cuentan con capacitación en la materia.
En este contexto, la Escuela de Enfermería UC y la Corporación Dolores Sopeña impulsan el Programa de Formación de Cuidadores Primarios, que capacita en esta labor a personas migrantes, habilitándolas, además, para ingresar al mercado laboral.
En seis semanas de formación, el programa combina contenidos teóricos con prácticas en simulación clínica, entregándoles herramientas para identificar necesidades físicas y psicológicas, controlar signos vitales, administrar fármacos, prevenir accidentes, además de técnicas de aseo, movilización, primeros auxilios, ejercicio físico y estimulación cognitiva.
Desde su primera versión, en 2024, el programa ha capacitado a más de 90 mujeres migrantes. Hoy, gracias a esta certificación, el 56% de ellas se desempeña como cuidadora en domicilios particulares, establecimientos de larga estadía y otras instituciones de salud.
Es el caso de Naibel, quien en 2018 emigró a Chile desde Venezuela junto a su hijo, en busca de oportunidades laborales y estabilidad económica. Motivada por su familia, se capacitó en el proyecto UC. Hoy lidera una microempresa que ya cuenta con más de diez cuidadoras.
“Todos podemos necesitar cuidados en distintos momentos de nuestra vida, por lo que es fundamental contar con personal preparado para brindar una atención segura, competente y humanizada, que entregue dignidad y respeto”, destaca Angélica Farías, subdirectora de Vinculación con el Medio de Enfermería UC.
En esta quinta edición del programa, se capacita por primera vez a hombres. Farías comenta que “esto no solo aumenta la disponibilidad de cuidadores capacitados del país, sino que también promueve la corresponsabilidad en las tareas de cuidado y contribuye a derribar estereotipos de género”.
En tanto, Igor Arratia, director de Proyectos e Innovación de Corporación Dolores Sopeña, destaca el beneficio de la alianza con Enfermería UC: “Este programa transforma el cuidado informal y precario en un activo profesional certificado, abriendo rutas reales de autonomía económica para las mujeres y dignificando los procesos de vida”.



