30 de Julio de 2026
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El estudio, que realiza Blanca Besa, ganó el Premio Cardenal Newman, que reconoce a estudiantes de doctorado cuyas investigaciones ponen en diálogo su disciplina académica con la fe cristiana. También fue reconocido el trabajo de Javiera Montecinos, quien estudia el Canto a lo Divino como una experiencia viva de encuentro con lo sagrado en comunidades chilenas.
Por Virginia Soto-Aguilar | Fotografías: César Dellepiane
La investigación académica se suele asociar a las ciencias exactas, lo que en ocasiones puede invisibilizar aquella que se realiza en otras áreas, como las ciencias sociales, las artes, la filosofía y también la teología.
El Premio Cardenal Newman, organizado por la Dirección de Pastoral y Cultura Cristiana y la Escuela de Graduados, de la Vicerrectoría de Investigación y Posgrado UC, precisamente destaca estudios en esta última disciplina. El premio reconoce a estudiantes de doctorado cuyos trabajos dialoguen profundamente con la tradición y la experiencia viva de la fe.
Este año fueron reconocidas dos investigadoras: Blanca Besa, quien desarrolla una investigación teológica en mariología, orientada a repensar la figura de la Virgen María en el contexto actual; y Javiera Montecinos, que explora el “Canto a lo Divino”, como una expresión viva de la fe en comunidades de Chile central.
Ambas fueron reconocidas por la originalidad y profundidad de sus trabajos, que abordan desafíos contemporáneos desde la teología y la religiosidad popular, en coherencia con el espíritu del galardón.
Releer la figura de María sin reforzar estereotipos
En el caso de Blanca Besa, su tesis doctoral -que está desarrollando durante todo este año- se sitúa en el campo de la mariología, con énfasis en la pregunta por la vigencia de la maternidad de María en la actualidad. “La pregunta de investigación es cómo hablar de la Maternidad de María de una manera que sea significativa y relevante para los hombres y las mujeres de hoy”, explica. Su trabajo busca dialogar con la tradición teológica para ofrecer nuevas claves de comprensión.
Desde su formación en la UC y su actual estancia en la Universidad Pontificia de Salamanca, Besa profundiza en las fuentes bíblicas (relatos de la infancia) y patrísticas (en torno al Concilio de Éfeso). “La idea es hacer esta renovación a partir de un diálogo con la Biblia y la tradición patrística”, señala. Destaca que con el estudio de los evangelios de la infancia -que son los relatos sobre el nacimiento y los primeros años de Jesús que se encuentran en los dos primeros capítulos de los evangelios de Mateo y de Lucas- busca abordar la maternidad de María desde nuevas perspectivas.
Su investigación parte desde miradas interdisciplinarias, como la sociología y la antropología, especialmente considerándolas como datos del contexto. Este enfoque le permite situar la reflexión teológica en diálogo con la realidad cultural del país.
Asimismo, propone releer la figura de María desde categorías que no refuercen estereotipos de género y subraya la necesidad de una interpretación que resalte una maternidad activa y con sentido contemporáneo.

Relatos bíblicos con décimas y guitarra
Por su parte, Javiera Montecinos centra su investigación en el Canto a lo Divino, comprendido no solo como una tradición cultural, sino como un espacio de encuentro con lo sagrado.
El Canto a lo Divino es una tradición cultural y religiosa en Chile que se caracteriza por la transmisión de relatos bíblicos. Se practica comúnmente durante fiestas religiosas y velorios y se basa en versos que abordan temas como la Creación del Mundo, la Historia Sagrada, el Nacimiento y Pasión de Cristo, y la Despedida de Angelito, entre otros.
La música del Canto a lo Divino se caracteriza por el uso de instrumentos típicos como el guitarrón chileno y la guitarra traspuesta, melodías basadas en “entonaciones” tradicionales fijas y un ritmo subordinado al recitado de décimas poéticas de contenido sagrado. Es típico de muchos pueblos chilenos y va más allá de las celebraciones en las iglesias o capillas, porque también se canta en las casas.
El trabajo de Javiera recoge esta expresión en distintas comunidades. “Mi investigación busca entender cuáles son las condiciones sensoriales que hacen que lo divino se manifieste en los espacios domésticos en donde se realizan las vigilias del Canto a lo Divino, que es una religiosidad contemporánea que responde preguntas del presente”, comenta.
A través de una etnografía -estudio descriptivo de la cultura popular- realizada en distintas comunidades de Chile Central, ha estudiado las vigilias, los altares, las voces, los instrumentos y los gestos que acompañan esta tradición, observando cómo estos elementos permiten que la fe se haga presente en la vida cotidiana.
“Lo que más me apasiona de esta investigación es el trabajo en terreno. Compartir con cantores y cantoras me ha permitido acercarme a una tradición que se mantiene vigente gracias al compromiso de las propias comunidades”, afirma.
Finalmente, subraya cómo esta práctica articula dimensión cultural y espiritual. “Investigar el Canto a lo Divino me ha enseñado que la fe también se expresa a través de los sonidos, los cuerpos, los afectos y los espacios. Cada visita a terreno es una oportunidad para descubrir cómo esta práctica continúa dando sentido a la vida de muchas personas”, concluye, reafirmando el valor de esta herencia viva en la identidad chilena.




