25 de Junio de 2026
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La propuesta artística-audiovisual "Bajo nuestros pies", creada por investigadores de Diseño UC y el Núcleo Milenio FAIR, estará abierta hasta el 16 de agosto, para revelar los minerales y la historia material que sustenta el desarrollo tecnológico actual.
Por Lissette Fossa
¿Qué hay bajo nuestros pies que hace posible la Inteligencia Artificial? Ésta es la pregunta que motivó a Manuela Garretón y Martín Tironi, investigadores de Diseño UC y Núcleo Milenio FAIR, para crear la exposición “Bajo nuestros pies: las tierras raras de la IA”, que se está presentando en la sala Julio Philipi del Museo Precolombino.
La muestra, que se inauguró el 18 de junio, forma parte de una agenda de investigación-creación sobre IA planetaria, que propone mostrar cómo los minerales y elementos químicos que viven a nuestro alrededor son parte importante del desarrollo de la inteligencia artificial.
“Bajo nuestros pies” es el resultado de tres años de investigación en Penco, Región del Biobío, centrada en los suelos, las tierras raras y las historias materiales del territorio.
A través de cartografías, registros audiovisuales y una propuesta curatorial que entrelaza distintos tiempos históricos, la exposición reúne tres objetos: una pantalla digital, un plato willow de Lozapenco y un jarro mapuche del período Pitrén. En torno a estos objetos se muestran videos con su historia y su profunda conexión con las nuevas tecnologías, con una narración en audio, texto e imágenes que se proyectan en la sala.

“Queremos que los visitantes se pregunten de dónde vienen las cosas que nos rodean. Hacerse la pregunta sobre nuestro teléfono ¿Dónde fue hecho?”, comenta Manuela Garretón en entrevista con Visión Universitaria.
“La invitación es situar este hecho, que es la controversia sobre el proyecto minero, en una temporalidad y una espacialidad mucho más amplia, tratando de considerar esta dimensión planetaria”.
La muestra se inscribe en una agenda de investigación más amplia que realizan los investigadores en torno a una IA sustentable. La propuesta invita a imaginar formas de cohabitación más sustentables entre tecnología, sociedades y medioambiente.
“Bajo nuestros pies: las tierras raras de la IA” puede visitarse en el Museo Chileno de Arte Precolombino (Bandera 361, Santiago) hasta el 16 de agosto de 2026.
“La muestra surge de la idea de pasar desde la nube a la tierra”

-Al visitar la muestra, uno piensa en lo bien documentado que está respecto al pasado y el presente de Penco, y también sus actuales problemáticas ambientales, movimientos sociales, etc. ¿Qué les llamó la atención sobre estos temas sociales de esta localidad?
Manuela Garretón: Nosotros hicimos muchos viajes a Penco. Y empezamos a entrevistar a distintas personas, organizaciones, artesanos, representantes de la comunidad mapuche, dirigentes vecinales, etc. También esa dimensión más social en Penco, de cómo este lugar recibe un proyecto minero así, fue parte importante de la investigación, si bien no es lo más central, era importante conocerlo.
Martín Tironi: Durante todo este tiempo que estuvimos investigando nos tocó presenciar esta controversia, entre discursos de modernización que podía traer el proyecto minero y discursos de protección del medio ambiente y de la comunidad. Pero nuestro punto de vista, como decía Manuela, fue siempre tratar de situarnos en una temporalidad mucho más profunda. Por eso trabajamos con un geólogo, aparecen tiempos geológicos, la loza, el jarro. Son tecnologías que preceden el tema de la minería.
La invitación es situar este hecho, que es la controversia sobre el proyecto minero, en una temporalidad y una espacialidad mucho más amplia, tratando de considerar esta dimensión planetaria.
– Parte del plan estratégico de la UC es salir de los espacios tradicionales de la universidad y buscar transformar Chile. De alguna manera este proyecto se engloba en esa actitud, mantiene ese espíritu, al buscar exponer en un espacio como el Museo Precolombino, para un público más general…
Martín Tironi: nosotros concebimos la investigación que hacemos como un desafío de generar nuevos lenguajes de investigación, de sensibilización en materia del debate sobre la inteligencia artificial. Entonces, hacer la exposición en el Precolombino es una provocación. Alguien se puede preguntar “¿Qué tiene que ver la inteligencia artificial con un museo que resguarda las culturas precolombinas?” Para nosotros es una manera de decir “acá hay continuidades, no podemos pensar el progreso como una línea recta” y que el desarrollo material de la IA tiene una profunda continuidad con otras tecnologías que ocuparon las mismas tierras.
Creemos que lo que investigamos tiene que salir e ir más allá de los artículos y vincularnos con públicos mucho más amplios. Esto permite ampliar la conversación y preguntarnos cuáles son las condiciones materiales que hacen posible la inteligencia artificial.

Manuela Garretón: No es que nosotros consideremos esto como una investigación que da como resultado un artículo o una instalación. Es parte de querer generar nuevos lenguajes y esos lenguajes no siempre vienen de las ciencias sociales. En esta forma de investigar generamos distintos artefactos y un nuevo lenguaje. Vamos tejiendo sensibilidades distintas para poder entender el problema y acercarnos a ese territorio en Penco, también desde lo estético, con esa tradición locera. Y yo creo que siempre el espíritu del trabajo con Martín ha sido salir de la universidad, salir del artículo, ir generando estos otros espacios de conexión con otros públicos.
Martín Tironi: Una parte importante de nuestra agenda de investigación consiste en buscar nuevas metáforas para pensar y comunicar la inteligencia artificial. Si la imagen dominante ha sido la de la nube (the cloud), nosotros hemos intentado desarrollar otras metáforas que restituyan sus anclajes materiales, ecológicos y territoriales. Hablamos, por ejemplo, de aterrizar o terrestrializar la IA, siguiendo las tierras, los suelos, los minerales, el agua y las infraestructuras que hacen posible su existencia. No se trata únicamente de una estrategia de comunicación para convocar nuevos públicos. Las metáforas también orientan la forma en que comprendemos, diseñamos y gobernamos las tecnologías. Proponer otras imágenes para la inteligencia artificial es, por tanto, una manera de disputar los imaginarios dominantes, forjados en gran medida desde Silicon Valley y el Norte Global, y abrir espacio para formas alternativas de entender la relación entre tecnología, territorio y habitabilidad planetaria.
“La pregunta que nos gustaría que se llevaran es justamente eso, preguntarse de dónde vienen las cosas que nos rodean”.
-Es interesante cómo el inicio de la investigación y del trabajo artístico nace de una pregunta, sobre los materiales que hay tras la IA. ¿Qué pregunta les gustaría a ustedes que el público se hiciera cuando visite la muestra?
Manuela Garretón: “Bajo nuestros pies” surge de esta idea de pasar desde la nube a la tierra. Desde lo completamente inmaterial que es la nube, a poder bajar la mirada y mirar qué es lo que tenemos debajo de nuestros pies. Y cómo esa tecnología requiere finalmente la tierra para existir. Entonces, la pregunta que nos gustaría que se llevaran es justamente eso, preguntarse de dónde vienen las cosas que nos rodean. Hacerse la pregunta sobre nuestro teléfono ¿Dónde fue hecho? ¿Dónde fue ensamblado? ¿De dónde vienen los materiales que hacen posible que tú lo utilices?


