22 de Septiembre de 2026
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Pese a que hay más horas de luz y temperaturas agradables, el cambio de estación puede provocar desregulaciones emocionales en la población. Conoce cuáles son sus señales.
Por Pedro Pablo Ramírez
Este martes 22 de septiembre, a las 21:04 horas de Chile, comienza oficialmente la primavera en nuestro hemisferio. Los días más largos y las temperatura agradables se suelen asociar a más panoramas al aire libre, deporte y vida social.
Sin embargo, el cambio de estación también puede impactar en el equilibrio emocional de la población. En personas más vulnerables, las modificaciones en la exposición a la luz y las rutinas pueden contribuir a desregular el estado anímico.
Esto se asocia a que la luz es uno de los factores más importantes en la sincronización de nuestro reloj biológico, que se ubica en el hipotálamo.
“Lo que hace este sistema es organizar ritmos de aproximadamente 24 horas, regulando el sueño y la vigilia, la secreción de melatonina, los niveles de alerta, la temperatura corporal, procesos estrechamente relacionados con nuestro estado de ánimo. Por eso, cuando cambia el patrón de luz y oscuridad, nuestro organismo necesita adaptarse a este nuevo ciclo”, explica Angélica Farías, académica de la Escuela de Enfermería UC y magíster en Psicología Comunitaria.
Señales de alerta
Camila Varela, académica de Enfermería UC con experiencia clínica en unidades de salud mental comunitaria, explica que es importante desarrollar habilidades que permitan “observar, escuchar y reconocer cambios en las personas que nos rodean”.
Estas alteraciones pueden ir desde variaciones anímicas, problemas para dormir, un descenso en el rendimiento laboral, conflictos interpersonales inusuales o cambios en la alimentación.
Una vez identificados estos cambios, el primer paso es abrir la conversación. Para Farías, la herramienta menos costosa y más fácil de usar es preguntar, porque “la persona que está pasando por un mal momento puede ver una oportunidad para encontrar ayuda”.
“Una persona puede desarrollar un trastorno psicológico por múltiples causas, pero si cuenta con una red de contención que complemente su terapia o su medicación, tiene más probabilidades de mantener en buen estado su salud mental”, afirma Farías.
Mantener el vínculo y la presencia
El siguiente paso es activar la red de apoyo, mantener los vínculos y la presencia. Esto se logra a través de actividades que promuevan el bienestar, como hacer deporte, desarrollar un pasatiempo o disfrutar de una actividad al aire libre.
Frente a situaciones más complejas, las académicas subrayan que el rol de familiares, amigos y compañeros no es diagnosticar, sino “estar presentes, escuchar, acompañar y ayudar a conectar a la persona con el apoyo que necesita, nunca dejarla sola, ni asumir que se le pasará”.
Para solicitar ayuda, el Ministerio de Salud dispone del fono Salud Responde (600 360 7777), que funciona las 24 horas de forma gratuita, o acudir a una unidad de urgencia.



