27 de Agosto de 2026
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Durante cuatro meses, estudiantes de distintos países trabajaron a distancia para crear propuestas de soluciones ante la pobreza multidimensional. Salud, educación, migración, alimentación, tecnología y sustentabilidad fueron algunas de las áreas que abordaron los equipos, que ahora tendrán la oportunidad de continuar desarrollando sus propuestas en China.
Por Samuel Díaz Colmenares y Diego Friz
¿Qué ocurre cuando jóvenes de China, Chile, Brasil, Perú y otros países de América Latina se reúnen para pensar soluciones a un problema que afecta a millones de personas? Esa es la pregunta que dio origen al China-LATAM Youth Challenge to Alleviate Poverty, un concurso organizado por la Universidad de Tsinghua con instituciones latinoamericanas y que recientemente realizó su tercera versión en Chile.
Durante cuatro meses reunió virtualmente a 666 estudiantes para trabajar en equipos internacionales y abordar la pobreza desde una perspectiva multidimensional. El desafío busca que los estudiantes pongan sus conocimientos al servicio de problemas concretos y aprendan de realidades distintas a las propias.
La etapa final del concurso en Chile se desarrolló entre el lunes 17 y el miércoles 19 de agosto, con la participación de la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC) y la Universidad de Santiago de Chile, como sedes de las distintas actividades.

“Que más de 600 estudiantes de América Latina y China trabajen juntos frente a un desafío como la pobreza multidimensional expresa muy bien el sentido que queremos dar a la internacionalización: crear oportunidades para encontrarse, comprender realidades distintas y desarrollar, desde diversas disciplinas y culturas, la capacidad de abordar juntos los grandes desafíos de nuestro tiempo”, destacó la vicerrectora de Asuntos Internacionales, Maria Montt, durante el encuentro.
El esfuerzo de los equipos se tradujo en propuestas que cruzan disciplinas y fronteras: desde un copiloto de inteligencia artificial para profesores hasta soluciones para la salud de personas migrantes, la reutilización de residuos pesqueros y la logística de productores ribereños.
Para la profesora Chen Tao Tao, directora del Centro Latinoamericano de Tsinghua University, el valor de la experiencia está en el intercambio que se genera dentro de los equipos, con distintas perspectivas y experiencias para aportar a un mismo fin: “Realmente queremos que los estudiantes aprendan unos de otros”, afirmó.

La académica, quien ha investigado la relación entre China y América Latina y los procesos de reducción de la pobreza, destacó que abordar desafíos globales no puede limitarse al análisis de datos o políticas. Invita a generar espacios de encuentro, a conectar personas y a articular los esfuerzos de distintas partes del mundo.
Los 12 equipos finalistas —seis de la ronda realizada en Chile y seis de la final desarrollada en Brasil— tendrán la oportunidad de viajar a China para continuar desarrollando sus ideas y conocer de primera mano experiencias vinculadas a la reducción de la pobreza.




