9 de Junio de 2026
4 MINUTOS DE LECTURA

La alta convocatoria que tuvo el programa en su última versión, permitió implementar, por primera vez, dos secciones paralelas por curso, ampliando así las oportunidades de participación para docentes de distintas unidades académicas. Desde su lanzamiento, en 2014, el diplomado -que imparte la UC a través de CCDoc- ha certificado a más de mil académicos.
Por Constanza Pinchart
Más de 150 académicos y académicas de la Universidad Católica recibieron su certificación del Diplomado en Docencia Universitaria, programa impulsado por la UC a través de la Dirección de Enseñanza e Innovación Docente (CDDoc) desde 2014, y que a la fecha ha fortalecido las competencias de más de mil profesores de la universidad.
La ceremonia de certificación se llevó adelante en el Auditorio Francisco Rosende, donde el vicerrector Académico, Mario Ponce, destacó el impacto del programa y su contribución para forjar una docencia significativa, sobre todo en el marco del Plan Estratégico UC 2026-2030 y su proyecto “Docencia para el Sueño UC”.
“La UC necesita profesores capaces de ofrecer experiencias de aprendizaje extraordinarias, trascendentes e irreemplazables, porque el corazón de la universidad sigue siendo el encuentro entre maestros y estudiantes para transformar la sociedad” – vicerrector Académico, Mario Ponce.
Compartir
“Hoy celebramos mucho más que una graduación: reconocemos el compromiso de quienes eligieron aprender para enseñar mejor. Más de la mitad de quienes cursaron este diplomado lo hacen voluntariamente, reflejando una convicción profunda con la excelencia docente. La UC necesita profesores capaces de ofrecer experiencias de aprendizaje extraordinarias, trascendentes e irreemplazables, porque el corazón de la universidad sigue siendo el encuentro entre maestros y estudiantes para transformar la sociedad”, dijo la autoridad académica.

En ese sentido, la directora del CDDoc, Chantal Jouannet, destacó que “hoy nos reunimos para reconocer un logro individual de cada una y cada uno de nuestros académicos y académicas, pero también para celebrar un hito colectivo: un paso clave en el camino que estamos construyendo como UC, avanzando con convicción hacia una docencia extraordinaria”.
Un aprendizaje significativo y centrado en los estudiantes
Entre las y los graduados de esta versión se encuentra Marcelo Mendoza, docente de la Facultad de Ingeniería, quien destacó que el diplomado le permitió replantear su práctica docente desde una perspectiva centrada en el aprendizaje de las y los estudiantes.
“Luego de haber realizado el DDU, tuve una docencia centrada en el estudiante más que en el profesor. Inicialmente, cuando uno no tiene una formación en prácticas docentes y pedagogías, tiende a centrarse más bien en lo que uno sabe y transmite desde el profesor. Luego del diplomado, uno se enfoca más en lo que las y los estudiantes necesitan y en las condiciones que el estudiantado requiere para poder enfrentar el proceso de aprendizaje”, señaló.

La posibilidad de compartir experiencias con docentes de distintas disciplinas fue otro de los aspectos más valorados por quienes participaron en el programa. Así lo expresó Claudia Pinto, docente de la Escuela de Trabajo Social, quien destacó que el DDU le permitió fortalecer y actualizar sus conocimientos sobre enseñanza y aprendizaje.
“Participar junto a profesores de distintas facultades fue una experiencia muy enriquecedora, porque favoreció el trabajo interdisciplinario, algo que muchas veces nos hace falta como docentes. Además, pude incorporar varios de los aprendizajes del programa y observar en los estudiantes un aprendizaje significativo, que es muy importante para la docencia”, comentó.
Convocatoria histórica
Impartido por primera vez en 2014 -con el objetivo de promover una docencia reflexiva, innovadora y centrada en el aprendizaje-, el Diplomado de Docencia Universitaria ha certificado a más de mil académicos, convirtiéndose en uno de los principales espacios de desarrollo docente al interior de la UC.
En esa línea, en 2025 registró cifras históricas de convocatoria, alcanzando 125 postulaciones durante el primer semestre, y 107 durante el segundo, crecimiento que permitió implementar, por primera vez, dos secciones paralelas por curso, ampliando las oportunidades de participación para docentes de distintas unidades académicas.


