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Setenta árboles para el Mallolafken: comunidad UC y vecinos reforestan humedal aledaño al lago Villarrica

20 de Agosto de 2026

4 MINUTOS DE LECTURA

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photo_cameraSe busca que las especies ganen terreno a árboles introducidos, como, por ejemplo, el sauce.

La actividad, organizada por el Centro UC de Desarrollo Local (CEDEL UC) del campus Villarrica UC, incluyó la plantación de especies nativas, como arrayan, canelo, peumo, chilco, nalca, temu, pitra, murta, botellita, medallita, estrellita y rukachucao. También se instaló una señalética con los nombres de estas especies en mapudungun, como una forma de reafirmar la presencia de la lengua en el territorio.

Por Matías Durán | Fotografías: Cedel

A pesar de la lluvia y las bajas temperaturas, un grupo de voluntarios y voluntarias se reunieron en el humedal que limita con el campus Villarrica de la Universidad Católica, en una actividad que buscó restaurar el ecosistema ribereño del lago Villarrica o Mallolafken como lo llaman en mapudungun.

La actividad, organizada por el Centro UC de Desarrollo Local (CEDEL UC) del Campus UC, contempló la plantación de árboles de las especies nativas arrayán, canelo, peumo, chilco, nalca, temu, pitra, murta, botellita, medallita, estrellita y rukachucao, las que buscan ganar terreno a especies introducidas, como el sauce.

Acciones colectivas

“No da lo mismo cómo habitamos el territorio ni nuestras decisiones cotidianas. Restaurar humedales es una de las acciones más positivas y de alto impacto que podemos hacer”, reflexiona Claudia Ríos, coordinadora del MIRAS (Museo Interactivo Regional de Agroecología y Sustentabilidad), que organizó la iniciativa. Según cuenta, la restauración a través de estas especies genera filtros para las aguas que alimentan el lago, propiciando nuevos hábitats para que lleguen más mamíferos y aves, además de insectos y macroinvertebrados locales: “En el fondo, estamos generando ecosistemas completos”, destaca.

Los árboles fueron parte de una iniciativa de donación donde los participantes se sumaron a través de un aporte voluntario. El vivero a cargo de facilitar los árboles fue la Cooperativa Lemu de Curarrehue, emprendimiento que se vinculó con el CEDEL UC bajo el espíritu de aunar esfuerzos.

Proteger el humedal

La iniciativa incluyó también la instalación de una señalética con los nombres en mapudungun de estas especies. Para Viktor Naqill, investigador del CEDEL UC y académico UC, campus Villarrica, esta es una forma de reafirmar la presencia de la lengua en el territorio, otorgándole a las especies una identificación cultural.

“Palabra a palabra y concepto a concepto, la instalación de esta señalética ayuda a la revitalización del mapudungun (…) el valor que tiene la señalética es que está exclusivamente en mapudungun, identificando como corresponde a las especies nativas del humedal con sus nombres propios, y no con traducciones. El objetivo es que este espacio se transforme en un lugar pedagógico para que estudiantes y visitantes conozcan el nombre originario de la flora local“.

La actividad no solo contó con la participación de la comunidad UC, sino que también invitó a voluntarios y voluntarias del Duoc UC campus Villarrica, desde donde se sumaron funcionaros y estudiantes. “Agradezco mucho que tanto la UC como el Duoc estén de la mano con el medio ambiente”, señala Nicolás Figueroa, coordinador de Relacionamiento Territorial de Duoc UC campus Villarrica. “Participar de estas instancias es una unión que se da entre dos instituciones y que se debe fortalecer con el tiempo. Comunica la fraternidad que existe entre estas dos casas de estudio y el aporte que se le quiere otorgar a la comuna”.

Por otro lado, Juan Méndez, de primer año de Pedagogía en Educación General Básica de la UC, campus Villarrica, valoró el trabajo mancomunado de los voluntarios y voluntarias. “El trabajo colaborativo funciona: plantamos más de 70 árboles en un rato“, declara. “Me parece importante que la universidad tome este tipo de iniciativas, porque alguien tiene que hacer algo al respecto de los problemas ambientales que se producen sobre todo en la ribera del lago”.

“Desde el punto de vista comunitario, trabajar junto a otros en acciones de cuidado produce un sentir muy profundo de conexión, solidaridad y que a todos y todas nos importa cuidar el lugar que habitamos cada día”, asegura Claudia Ríos.

Tras la plantación y limpieza del humedal, el grupo de voluntarios y voluntarias cerró la jornada con un espacio de reflexión en el Complejo Interdisciplinario para el Desarrollo Sustentable, CIDS, Michel Durand Q., donde se abordaron aspiraciones y deseos para el lago Villarrica.

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