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Crean primer centro de investigación en Chile que estudiará los efectos de la digitalización en niños y adolescentes

19 de Junio de 2026

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El Centro para el Bienestar y Desarrollo de la Adolescencia y Niñez en la Era Digital (BAND) busca generar evidencia sobre cómo los entornos digitales impactan el desarrollo, la salud y las experiencias de las nuevas generaciones.

Por Visión Universitaria

Los niños y niñas de hoy serán la primera generación que crece en un entorno completamente digital, un territorio poco explorado y del que aún se desconoce cómo afectará su desarrollo y qué significará para ellos.

¿Cuál es el impacto de la digitalización en el desarrollo de los niños, niñas y adolescentes ? Esa es la pregunta que se plantea investigar el Centro para el Bienestar y Desarrollo de la Adolescencia y Niñez en la Era Digital (BAND), el primero en Chile y América Latina dedicado a comprender este fenómeno.

“Se están tomando decisiones de gran envergadura sobre la vida digital de niños, niñas y adolescentes en un contexto que exige avanzar con urgencia hacia mejores marcos de comprensión y acción” – Magdalena Claro, directora del Centro BAND.

“Se están tomando decisiones de gran envergadura sobre la vida digital de niños, niñas y adolescentes en un contexto que exige avanzar con urgencia hacia mejores marcos de comprensión y acción. Hoy tenemos una gran oportunidad de fortalecer la base de evidencia rigurosa construida desde nuestra propia realidad, complementando el conocimiento internacional disponible con la realidad de otras familias y sistemas educativos”, explica Magdalena Claro, directora del Centro BAND y profesora de la Facultad de Educación UC.

La directora también enfatiza que la investigación en el área es muy reciente, fragmentada y muestra resultados mixtos y muchas veces contradictorios. A esto se suma una brecha entre la producción de conocimiento y su aplicación en políticas públicas y prácticas educativas.

BAND reúne a investigadoras e investigadores de distintas universidades y disciplinas, con el objetivo de generar evidencia sobre el impacto de los entornos digitales en el desarrollo y bienestar de niños, niñas y adolescentes. Crédito foto: César Dellepiane.

La era digital y sus nuevos desafíos: la investigación más allá del tiempo en pantalla

El nuevo centro propone aportar con la generación de evidencia longitudinal y comparativa; el diseño y evaluación de intervenciones que amplíen oportunidades y reduzcan riesgos para niños, niñas y adolescentes; la incorporación sistemática de sus voces en la producción de conocimiento; y la contribución directa al diseño e implementación de políticas públicas y prácticas socioeducativas basadas en evidencia.

“El impacto de los entornos digitales en la salud mental de niños y adolescentes va más allá del ‘tiempo de pantalla’. Es importante entender qué hacen en el mundo digital, en qué contextos y cómo esas experiencias se relacionan con su salud y bienestar” – Miguel Cordero, investigador BAND.

“El impacto de los entornos digitales en la salud mental de niños y adolescentes va más allá del ‘tiempo de pantalla’. Es importante entender qué hacen en el mundo digital, en qué contextos y cómo esas experiencias se relacionan con su salud y bienestar”, afirma Miguel Cordero, investigador principal de la línea de salud física y mental de BAND, y académico de la Universidad del Desarrollo.

BAND se organizará en cinco líneas de investigación que recorren las diferentes etapas del desarrollo, desde la primera infancia, que consideran una perspectiva integral del bienestar y buscan aportar en la construcción de conocimiento, el diseño de políticas públicas y el desarrollo de capacidades.

El director alterno de BAND y director de Investigación e Innovación del Instituto de Informática Educativa (IIE) de la Universidad de La Frontera (UFRO), Juan Enrique Hinostroza, explica que hace una década la discusión estaba centrada en cómo aprovechar las tecnologías digitales para potenciar los aprendizajes. En ese entonces, la evidencia mostraba que su impacto dependía de qué herramientas se utilizaban, cómo se integraban y con qué propósito, con el rol docente como factor clave. Sin embargo, advierte que el escenario actual es distinto.

“El acceso masivo y la presencia cotidiana de estas herramientas nos enfrentan a desafíos de una escala inédita, que exigen comprender los mecanismos subyacentes: qué ocurre en el cerebro que aprende cuando interactúa con estas tecnologías, cómo pueden padres y madres mediar su uso para favorecer el desarrollo en la primera infancia y cuál es la ‘dieta digital óptima’ para un desarrollo cognitivo, socioemocional y físico saludable y equitativo de cada niño, niña y adolescente”, explica.

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es la utilización de métodos participativos que buscan dar voz a niños, niñas y adolescentes para entregar respuestas pertinentes a las experiencias y necesidades de las nuevas generaciones en entornos digitales.

“Uno de los grandes ausentes en el debate sobre niños, niñas, adolescentes y tecnología son ellos mismos. Se legisla sobre su vida digital, se diseñan políticas sobre sus pantallas y rara vez se les pregunta qué piensan, qué hacen y qué les importa de su experiencia en línea” – Patricio Cabello, investigador BAND.

“Uno de los grandes ausentes en el debate sobre niños, niñas, adolescentes y tecnología son ellos mismos. Se legisla sobre su vida digital, se diseñan políticas sobre sus pantallas y rara vez se les pregunta qué piensan, qué hacen y qué les importa de su experiencia en línea. BAND apuesta por métodos de investigación que ponen la voz de las y los niños, niñas y adolescentes en el centro”, explica Patricio Cabello, investigador principal de la línea de desarrollo socioemocional de BAND, y académico de la Universidad Andrés Bello y la Universidad de Chile.

Esto se traduce en el uso de metodologías como talleres de co-diseño con niños, niñas y adolescentes, grupos consultivos juveniles a nivel comunal, regional y nacional, etnografías digitales e instrumentos diseñados para recoger sus propias perspectivas, y no solo la mirada de los adultos que los observan.

El centro es articulado desde la Facultad de Educación UC, en colaboración con instituciones asociadas como la Universidad de La Frontera, la Universidad del Desarrollo y la Universidad Andrés Bello. Además, participan investigadores e investigadoras de la Universidad Adolfo Ibáñez, la Universidad Católica Silva Henríquez y la Universidad de Los Andes, consolidando una mirada interdisciplinaria para abordar los desafíos de la vida digital.

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