20 de Agosto de 2025
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Dos innovadoras aplicaciones de inteligencia artificial ofrecen apoyo a personas católicas, acercando el magisterio y el acompañamiento pastoral al entorno digital. Expertos de la Facultad de Teología UC advierten que Magisterium AI y Whatsapp “Felipe” no sustituyen la experiencia comunitaria ni el encuentro personal con Cristo.
Por Virginia Soto-Aguilar
¿Hasta dónde puede llegar la inteligencia artificial? Ahora la podemos ver en el ámbito religioso, entregando respuestas sobre la fe católica e incluso ofreciendo compañía espiritual. Es el caso de dos herramientas pensadas para servir a los creyentes católicos: Magisterium AI y el Whatsapp “Felipe”. Ambas buscan brindar apoyo o acceso a la riqueza doctrinal de la Iglesia, aunque con enfoques y alcances diferentes.
Magisterium AI, desarrollada por la compañía tecnológica Longbeard, funciona como un chatbot entrenado con 27.000 documentos relacionados con la Iglesia. Su fundador, Matthew Harvey Sanders, declaró que “son los Papas del pasado y los de hoy hablando a través de la IA” en entrevista a distintos medios. Su objetivo es entregar respuestas confiables sobre doctrina católica, directamente extraídas del magisterio y de la tradición intelectual de la Iglesia, en un formato moderno y accesible.
Por su parte, el whatsapp “Felipe”, ideado por el joven seminarista y desarrollador venezolano Eduardo Vitriago, se inspira en el episodio de los Hechos de los Apóstoles en que el diácono Felipe acompaña al eunuco etíope en su búsqueda de sentido. “Hoy, la inteligencia artificial también puede ser instrumento de Dios si se la configura con amor, verdad y fidelidad a la doctrina”, explicó su creador a Vatican News.
“La fe, según nos enseña la tradición católica, es mucho más que el acceso a datos o información: es una respuesta integral del ser humano a Dios que se revela, un encuentro personal con Jesucristo que involucra inteligencia, voluntad y corazón” – Fernando Soler, académico Teología UC
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Acompañante digital
Cada una de estas plataformas entrega una ayuda distinta. Magisterium AI actúa como un asistente documental especializado, permitiendo a cualquier usuario acceder rápidamente a textos y enseñanzas del magisterio católico. “Felipe”, en cambio, se presenta como un acompañante digital que responde en cualquier momento con palabras de consuelo, orientación espiritual y reflexiones sobre Dios, con un tono cercano y pastoral.
El académico de la Facultad de Teología UC Fernando Soler, se refiere a Magisterium IA: “Ciertamente, puede ser una ayuda valiosa, especialmente considerando la extraordinaria capacidad de la inteligencia artificial para manejar y correlacionar enormes cantidades de información que superan las posibilidades humanas individuales”. Su disponibilidad permanente las convierte en recursos inmediatos para quienes buscan resolver dudas doctrinales, encontrar una cita específica o recibir un mensaje de esperanza en momentos de dificultad.

La fe es un encuentro con Jesucristo
Por su parte, Heriberto Cabrera, también académico de la Facultad de Teología UC, analiza: “La fe no es solo conocimiento o doctrina, es mucho más que eso, yo diría que la fe es una experiencia de encuentro personal y comunitario con Jesucristo, y esto no lo puede hacer la IA”.
Fernando Soler coincide recordando que la formación en la fe “puede tener a la inteligencia artificial como herramienta valiosa, pero jamás puede dejar de ser fundamentalmente un proceso de persona a persona”.
El uso responsable de estas herramientas implica también ciertos cuidados. Cabrera subraya la importancia de formular buenas instrucciones o “prompts” al sistema, sugiriendo incluso el uso de métodos que permitan conocer el razonamiento de la IA antes de aceptar una respuesta. Además, recomienda verificar siempre la información con personas especializadas o fuentes humanas.
Sobre los riesgos, Soler identifica una “confusión fundamental”: creer que la fe puede reducirse a información digital y sustituir la comunidad eclesial o la vida sacramental por interacciones virtuales. Advierte también sobre “los tiempos inhumanos” que impone la IA: “El encuentro con Cristo requiere tiempo, contemplación, silencio; no es instantáneo ni se puede acelerar artificialmente”.
“No hay que confundir Magisterium IA con un acompañante espiritual; su rol es más el de un asistente documental o enciclopédico” – Heriberto Cabrera, académico de Teología UC
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Asistente enciclopédico
Cabrera añade que la IA podría privilegiar ciertos enfoques doctrinales, citando menos al Papa Francisco y más a otros Papas o autores, lo que puede limitar la diversidad de perspectivas.
Otro aspecto crítico es la falta de comprensión de las emociones y los contextos personales, algo que ninguna máquina puede suplir con la profundidad de un acompañante humano. “No hay que confundir Magisterium IA con un acompañante espiritual; su rol es más el de un asistente documental o enciclopédico”, enfatiza Cabrera. Además, la versión gratuita de la plataforma impone límites que pueden restringir su uso en contextos de pobreza, lo que plantea desafíos de accesibilidad.
También existen cuestiones éticas sobre la responsabilidad. Soler advierte que la IA puede cometer errores o “alucinar” información incorrecta, lo que plantea la pregunta: ¿quién asume la responsabilidad cuando una herramienta digital ofrece una orientación espiritual equivocada?
“Sin embargo, es fundamental mantener una perspectiva adecuada. La fe, según nos enseña la tradición católica, es mucho más que el acceso a datos o información: es una respuesta integral del ser humano a Dios que se revela, un encuentro personal con Jesucristo que involucra inteligencia, voluntad y corazón. Como bien expresa el Santo Padre: ‘la verdadera sabiduría tiene más que ver con reconocer el verdadero sentido de la vida que con la disponibilidad de datos’”, recalca el profesor Soler.
Las herramientas de IA representan oportunidades inéditas para el mundo católico en la era digital. Ofrecen acceso inmediato a documentos, enseñanzas y acompañamiento espiritual a cualquier persona con conexión a internet. Pero su valor dependerá del discernimiento con que sean utilizadas.

