7a89ac9982
  1. Iniciokeyboard_arrow_right
  2. El vínculo profesor-estudiante que construye carreras en la UC

El vínculo profesor-estudiante que construye carreras en la UC

26 de Marzo de 2026

8 MINUTOS DE LECTURA

Fotos sitio nuevo uc – 2026-02-06T133950.504
photo_cameraEl profesor del Instituto de Geografía, Alejandro Salazar, en la Estación Patagonia UC junto a Sabina Lemunao, quien fue su estudiante en pregrado.

Desde una conversación en un pasillo hasta proyectos de investigación compartidos, las relaciones entre profesores y estudiantes han abierto oportunidades que marcan trayectorias dentro y fuera de la universidad.

Por Josefina Lira

Daniela Grassau subía las escaleras de la Facultad de Comunicaciones para acompañar a una amiga a su examen de grado cuando escuchó que alguien la llamaba desde más arriba. “Hola Dani, ¿cómo estás?”. Era la profesora Soledad Puente.

Tras el examen, Daniela se acercó a saludarla. “Necesito un ayudante para un proyecto Fondecyt durante enero”, le comentó la docente. Daniela trabajaba medio tiempo en un medio, pero no dudó en aceptar.

“Sole fue determinante en mi carrera. Si yo tuviera que escoger a una persona que marcó mi camino hasta el día de hoy, es la Sole” – Daniela Grassau, académica UC.

“Sole fue determinante en mi carrera. Si yo tuviera que escoger a una persona que marcó mi camino hasta el día de hoy, es la Sole”, afirma Daniela Grassau, quien hoy es profesora en la facultad y, hasta hace poco, colega de quien un día fue su mentora.

La universidad es un lugar de encuentro: ahí se forman amistades, redes y vínculos con profesores que no solo enseñan, sino que también guían y acompañan. Muchas veces, esas relaciones se fortalecen más allá de la sala de clases, en ayudantías, trabajos e investigaciones.

Ese fue el caso de Daniela y Soledad. Se conocieron cuando Daniela cursaba segundo año de periodismo en el ramo de Oratoria, pero su relación se profundizó al trabajar juntas en Voices of the Future, un programa de liderazgo juvenil y diplomacia educativa impulsado por APEC, que incluía la producción de un espacio televisivo.

Soledad y Daniela con el grupo que participó en el proyecto Voices of the Future.

Desde entonces comenzaron a colaborar en distintos proyectos de investigación. “Desde que apareció esta chica tan inquieta y con ganas de hacer cosas, ha sido un gran aporte. Es muy meticulosa, algo que yo no tengo, y eso la convierte en un complemento perfecto”, cuenta la profesora Soledad Puente.

Para Daniela, ese trabajo conjunto fue clave para abrir un nuevo horizonte profesional. “Ahí empecé a entender qué era un proyecto de investigación, cómo funcionaban los fondos y todo ese mundo académico. Trabajar con alguien que te enseña ese camino es muy iluminador para pensarlo como una alternativa de vida”.

Ayudantía: el punto de partida

Muchas de estas relaciones comienzan en un espacio central de la experiencia universitaria: las ayudantías, donde el contacto cotidiano permite conocer de cerca el oficio académico.

Así lo vivió Borja Larraín, hoy académico de la Facultad de Economía y Administración, quien fue ayudante de Microeconomía y Macroeconomía de los profesores Gert Wagner y Francisco Rosende cuando aún era estudiante.

“Cuando uno empieza a interactuar más con ellos, entiende cómo es realmente ser profesor. No son solo las clases: hay mucho tiempo dedicado a preparar pruebas, guías y buenos ejercicios. Los alumnos ven la punta del iceberg, pero debajo hay muchísimo trabajo”, Borja Larraín, académico UC.

“Cuando uno empieza a interactuar más con ellos, entiende cómo es realmente ser profesor”, comenta. “No son solo las clases: hay mucho tiempo dedicado a preparar pruebas, guías y buenos ejercicios. Los alumnos ven la punta del iceberg, pero debajo hay muchísimo trabajo”.

Por cerca de siete semestres fue ayudante de Wagner, quien incluso invitaba a los ayudantes y alumnos destacados a comer al finalizar los cursos. “Se interesaba de verdad por conocer a los estudiantes más allá de la sala de clases”, recuerda Borja, una experiencia que hoy intenta replicar con sus propios alumnos.

Con el tiempo, esa relación se transformó: Borja comenzó a hacer clases en la UC mientras su antiguo profesor aún estaba activo. Se encontraban en pasillos, almuerzos y seminarios, ya no como alumno y docente, sino como colegas.

Producción de papers

Ese mismo tránsito se repite en el mundo de la investigación científica. Sergio Navarrete realizó su tesis en la Estación Costera de Investigaciones Marinas (ECIM) de la UC junto al profesor Juan Carlos Castilla, investigador de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UC. Nunca olvidó su primer encuentro de terreno. “Me presentó unas jaibas que nunca había visto. Yo le dije que sí las conocía… y después tuve que ir a buscarlas porque no tenía idea”, cuenta entre risas.

El académico UC Sergio Navarrete en la Estación Costera de Investigaciones Marinas (ECIM). Crédito foto: César Dellepiane.

Pronto Sergio se instaló en el laboratorio y comenzó a investigar intensamente. Castilla lo tuvo claro desde temprano: “Tenía una pasión enorme y una capacidad sobresaliente. Terminó publicando dos papers en inglés siendo estudiante de pregrado, algo muy poco común”.

Fue su mentor quien lo impulsó a realizar su doctorado en Estados Unidos y luego un postdoctorado. A su regreso a Chile, Navarrete asumió la dirección del Estación Costera de Investigaciones Marinas (ECIM), continuando ese trabajo académico.

“Hemos colaborado en casi 30 publicaciones juntos”, cuenta Castilla. Para Navarrete, la influencia fue decisiva: “Sin ser histriónico, Juan Carlos lograba inspirar y detectar habilidades que uno mismo no sabía que tenía. Él es la principal razón por la que sigo en la academia”.

“Sin ser histriónico, Juan Carlos lograba inspirar y detectar habilidades que uno mismo no sabía que tenía. Él es la principal razón por la que sigo en la academia” – Sergio Navarrete, académico UC.

Y estas dinámicas siguen ocurriendo hoy en los campus. Alejandro Salazar, profesor del Instituto de Geografía, conoció a Sabina Lemunao en un curso de Seminario de Investigación. Destacó rápidamente por su responsabilidad y capacidad de trabajo, por lo que la invitó a sumarse a su proyecto Fondecyt y luego a la Estación Patagonia UC.

“Yo dirijo, pero ella es la que hace funcionar todo tras bambalinas”, dice Salazar. “Siempre la pongo al frente como la verdadera gestora”.

Sabina, quien participó desde pregrado en proyectos de investigación, hoy finaliza su Magíster en Geografía y Geomática mientras trabaja como coordinadora científica y logística de la estación.

Alejandro Salazar y Sabina Lemunao en la ceremonia de titulación.

“Compartir el trabajo en terreno va generando lazos de amistad, pero también un aprendizaje enorme”, cuenta. “Hemos seguido colaborando en distintos proyectos, incluso en uno Avanza UC reciente. Son oportunidades que van surgiendo gracias al trabajo diario conjunto”.

Vocación compartida

La profesora Rocío Cortés, académica de la Facultad de Teología, y el exalumno Martín Aguilera han construido una relación formativa que ha trascendido las aulas, basada en el respeto, el acompañamiento y la reflexión teológica. Ambos se conocieron en 2021, en un contexto de clases virtuales, cuando Aguilera cursaba el pregrado en Teología UC . “Nos conocimos cuando yo volví de Estados Unidos a trabajar en la facultad y Martín tomó uno de los cursos que yo estaba dando en ese tiempo”, recuerda la académica.

Martín, le pidió su consejo en diversos temas, incluyendo las posibilidades de estudiar en Estados Unidos. Hoy cursa su segundo año de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Connecticut (EEUU) y destaca que la profesora ha sido una guía no solo en lo académico, sino también en lo humano y espiritual.

Para la profesora Cortés, esta relación refleja el sentido profundo del quehacer universitario, donde el aprendizaje va de la mano con el acompañamiento personal. Destaca que invertir tiempo, cercanía y confianza en los estudiantes forma parte esencial de la misión formativa de la universidad.

Historias distintas, en disciplinas diversas, pero con un mismo punto de partida: el encuentro cotidiano que permite la vida universitaria presencial. Clases, ayudantías, laboratorios y proyectos se convierten en espacios donde nacen vínculos que muchas veces trascienden la formación y se transforman en colaboración profesional.

Comparte esta publicación
Compartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en LinkedinCompartir en X