28 de Octubre de 2026
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El rector participó en la ceremonia de acogida de los cerca de 90 académicos y académicas que se integran a la Universidad Católica, organizada por la Dirección de Desarrollo Académico de la Prorrectoría. El encuentro incluyó un diálogo, junto a la prorrectora Mariane Krause, donde se abordaron los desafíos de la inteligencia artificial en la enseñanza, la innovación pedagógica y el financiamiento de la investigación.
Por Antonieta Sánchez
La universidad ha aportado no solamente personas increíbles a la sociedad chilena, sino también conocimiento que ha servido a muchísimos propósitos para hacer mejor la vida de nuestra sociedad, partió diciendo el rector Juan Carlos de la Llera en la ceremonia de acogida a los nuevos profesores y profesoras UC.
Tras cuatro décadas vinculado a la institución, afirmó que, si tuviera que comenzar nuevamente su trayectoria, no dudaría en tomar la misma decisión. “Si volviera al inicio, no tendría ninguna duda de que este es un camino absolutamente extraordinario. La verdad es que la libertad que da la universidad para desarrollarse intelectualmente no existe en otro lugar”, dijo.
El rector junto con la prorrectora Mariane Krause fueron los anfitriones del encuentro en el Salón de Honor de Casa Central, el miércoles 14 de octubre, y respondieron las preguntas de los académicos y académicas. La actividad, organizada por la Dirección de Desarrollo Académico de la Prorrectoría, fue una instancia para dar la bienvenida a quienes se incorporan a la comunidad universitaria, compartir experiencias y conversar sobre los desafíos de la vida académica y el papel de la universidad en el desarrollo del país.
“Yo siempre lo he dicho, que el conocimiento y la educación son los únicos elementos que van a cambiar y desarrollar este país”, señaló Juan Carlos de la Llera, y llamó a fortalecer el reconocimiento de la educación superior y de la investigación como motores de desarrollo.

El rector manifestó su preocupación por las dificultades de financiamiento que enfrenta la ciencia y la innovación, y sostuvo que la inversión en conocimiento debe entenderse como una prioridad estratégica para Chile. “Por favor, no toquen a la educación, no toquen a la ciencia, la tecnología y la innovación porque si no, realmente, hipotecamos el desarrollo del país”, dijo. En esa línea, invitó a los nuevos académicos a demostrar cómo la investigación universitaria puede mejorar la vida de las personas.
Asimismo, destacó iniciativas institucionales destinadas a apoyar la investigación, como el fondo Avanza UC, orientado a proyectos iniciales de alto riesgo.
IA e innovación en la enseñanza
Uno de los temas que concentró las preguntas de los participantes fue el impacto de la inteligencia artificial en la formación universitaria. Los profesores consultaron cómo adaptar las evaluaciones para asegurar que los estudiantes desarrollen un pensamiento propio y no deleguen sus tareas en estas herramientas.
El rector explicó que la UC está abordando este desafío de manera transversal, considerando sus efectos en la formación, la investigación, la creación y la gestión. Destacó el trabajo de la Vicerrectoría de Inteligencia Digital y la necesidad de desarrollar una estrategia que sitúe a las personas en el centro. “La solución no está clara, la estamos construyendo entre todos”, afirmó y subrayó que se trata de un desafío en evolución para las universidades de Chile y del mundo.
Frente a herramientas capaces de producir textos y resolver tareas, planteó que será necesario repensar las formas tradicionales de evaluación y dar mayor espacio a instancias en que los estudiantes deban explicar, argumentar y demostrar que comprenden aquello que presentan como propio.
La prorrectora Mariane Krause coincidió en que la docencia debe adaptarse a este escenario y avanzar hacia experiencias centradas en la resolución de problemas, la aplicación práctica y la interacción directa entre docentes y estudiantes. También destacó la influencia que los profesores ejercen en la formación personal de los jóvenes, recordando los desafíos de salud mental y soledad que enfrenta este grupo etario. “En el último Termómetro de la Salud Mental el segmento poblacional que más problemas tiene de depresión, ansiedad y otros generales en el área de salud mental, es el segmento de la población joven, pero si miramos más de cerca, es el segmento de entre 18 y 24 años”, dijo.

La autoridad llamó a enfrentar este desafío como oportunidad. “Ustedes van a establecer o están estableciendo relaciones humanas cercanas con sus estudiantes, están siendo mentores, van a influir en ellos. Es importante que puedan influir también en el sentido que tiene proyectar su vida para ellos”, dijo.
Trayectorias diversas y aprendizajes compartidos
La ceremonia incluyó las experiencias de María Angélica Domínguez, profesora de la Escuela de Salud Pública de la Facultad de Medicina, y Ricardo Truffello, académico del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos.
Desde su trayectoria en docencia e investigación en la intersección entre salud y estadística, Domínguez invitó a poner el aprendizaje de los estudiantes en el centro de las decisiones pedagógicas. Destacó la importancia de observar a los cursos, adaptar las estrategias de enseñanza a las nuevas generaciones y generar ambientes seguros, donde las preguntas y los errores formen parte del proceso educativo.

“Enseñar es un poquito más complejo de lo que uno se imagina. Leer la sala es observar a los alumnos. Los estudiantes entregan muchísimos feedback no verbal, lo hacen con las caras y las actitudes. En la pandemia, en que estaban todos con la pantalla apagada era terrible, uno no sabía qué estaba pasando”, relató. Y agregó que en la diversidad de alumnos hay una gran riqueza y que cada clase obliga a volver a mirar, a pensar y a aprender.
También relevó la necesidad de buscar orientación entre colegas y conocer los reglamentos y apoyos disponibles para enfrentar situaciones complejas. “Por esta grande y compleja universidad uno no transita sola”, recordó, e invitó a los nuevos profesores a encontrar personas de confianza con quienes compartir dudas y experiencias.
Su mensaje final fue una invitación a descubrir las oportunidades que ofrece la institución y construir una trayectoria propia: “Vayan sin prisa, pero sin pausa, adueñándose de la universidad”.
Por su parte, Truffello relató un recorrido profesional que comenzó en el trabajo técnico con mapas y bases de datos, continuó en el Observatorio de Ciudades UC y contempló una experiencia en otra universidad antes de regresar a la UC en 2017. Su historia, señaló, refleja que las trayectorias académicas no necesariamente siguen un camino lineal y que la experiencia adquirida fuera de la universidad también puede enriquecer la docencia y la investigación.
“Lo que pertenece al medio no es un apéndice de la vida académica. Muchas veces es justamente donde nacen las mejores preguntas de investigación”, planteó, enfatizando que la colaboración entre disciplinas permite abordar problemas reales y contribuir al desarrollo del país.
Una identidad a través del servicio
En su saludo a los nuevos integrantes de la comunidad, el vice gran canciller, padre Osvaldo Fernández de Castro, invitó a comprender la identidad católica de la UC como una orientación que se expresa en la búsqueda de la verdad, el diálogo entre las disciplinas, el respeto por la dignidad humana y el compromiso con el bien común. “La identidad de una universidad no se custodia con documentos, sino en personas. No se tiene, sino que se hace cada día en una clase bien preparada, en una investigación honesta, en un estudiante que es bien acompañado. Así se transforma Chile, desde adentro, persona a persona”, señaló.
El vice gran canciller también destacó que la comunidad universitaria está llamada a acoger a personas con distintas creencias y convicciones, desde el respeto a su libertad de conciencia. En ese sentido, invitó a los académicos a comprender el servicio no como una tarea adicional, sino como una dimensión central de su quehacer.

Por su parte, Ignacio Cabib, director de Desarrollo Académico, presentó las herramientas institucionales disponibles para acompañar las distintas etapas de la carrera académica.
La UC cuenta con 4.105 académicos y académicas en las plantas ordinaria, especial y adjunta, según cifras actualizadas hasta mayo de 2026.
Cabib destacó la importancia de conocer el Reglamento del Académico y las normas complementarias de cada unidad, comprender las responsabilidades asociadas a la categoría de ingreso, buscar mentores y mantener actualizados los antecedentes que respaldan el trabajo en docencia, investigación y servicio. “Apóyense en gente que lleva más tiempo en la universidad, desde cosas tan simples como interpretar los resultados de una evaluación docente de curso, hasta consejos más sustantivos de cómo prepararse para la promoción académica o cómo combinar vida laboral con vida familiar”, les recomendó.
Construir universidad en comunidad
Durante el diálogo con las autoridades también surgieron preguntas sobre los cargos académicos compartidos entre facultades, el financiamiento de las artes y las humanidades y la contribución de la universidad a la sociedad.
La innovación pedagógica fue otro de los asuntos planteados por los nuevos profesores. Frente a una pregunta sobre cómo equilibrar la formación profesional con el desarrollo intelectual y académico, el rector destacó la importancia de conectar los contenidos con situaciones concretas.

El objetivo, explicó, es que los estudiantes comprendan para qué sirve lo que aprenden y cómo ese conocimiento puede responder a necesidades de la sociedad. En esa línea, llamó a los docentes a ser innovadores en sus clases y a ofrecer experiencias formativas que vayan más allá de lo que los estudiantes podrían obtener por otros medios. “Lo que ofrezcamos a nuestros estudiantes debe ser algo que realmente los atraiga a esta universidad. Por lo tanto, tenemos que ser muy creativos en la forma en que los educamos”, dijo.
La prorrectora también destacó el papel de las artes y las humanidades en la reflexión sobre el sentido de lo humano, especialmente frente a las transformaciones que introduce la inteligencia artificial. Recordó el impulso institucional a la creación artística y la instalación de la Dirección de Arte y Patrimonio Cultural en la Prorrectoría, con el propósito de promover estas áreas transversalmente.

El rector cerró la jornada alentando a los nuevos profesoras y profesoras a aprovechar al máximo la experiencia de sus pares que llevan años en la universidad. “Aprovechen a sus colegas hombres y mujeres. Son personas que tienen experiencias increíbles desarrollando academia, con las dificultades que tiene nuestro país, y ahí hay una riqueza enorme. La comunidad en la que ustedes se insertan de académicos y académicas es extraordinaria. Es difícil de encontrar, incluso en Latinoamérica. Aprovechen de formarse, sáquenle el jugo a eso”, dijo.



