27 de Enero de 2026
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La iniciativa —organizada por la Dirección de Personas— distinguió a 368 estudiantes de primero básico a cuarto medio, y a quienes lograron resultados destacados en la PAES. En la ceremonia, el rector Juan Carlos de la Llera destacó el valor del "trabajo bien hecho, el mérito, la perseverancia y el desarrollo integral".
Por Virginia Soto-Aguilar C. | Fotografías: César Dellepiane y Karina Fuenzalida
Con aplausos, risas y niños corriendo por el salón Juan Francisco Fresno, se llevaron a cabo dos especiales ceremonias en Casa Central, donde la Universidad Católica premió a hijos e hijas de funcionarios —académicos, profesionales y personal administrativo— que durante el año escolar 2025 tuvieron un desempeño académico sobresaliente.
“Me esforcé mucho en el colegio y logré la meta del 6.8. Los ramos que más me gustan son Matemáticas y Educación Física”, cuenta Osvaldo Ángel, quien pasó a segundo básico y es uno de los 368 estudiantes que esta vez fueron reconocidos con el Premio de Aplicación.
Este galardón está dirigido a estudiantes de primero básico a cuarto medio que destacan por su dedicación y compromiso con el aprendizaje; y busca incentivar la constancia, el esfuerzo y la disciplina desde los primeros años de formación escolar.
La ceremonia de premiación fue organizada por la Dirección de Personas y se enmarca en el compromiso institucional de la UC con la excelencia académica y la educación de calidad. También recibieron un galardón los hijos e hijas de funcionarios que obtuvieron resultados sobresalientes en la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES).

Curiosidad, ganas de aprender y perseverancia
El rector de la Universidad Católica, Juan Carlos de la Llera, quien estuvo presente en la ceremonia, subrayó el sentido profundo de esta iniciativa: “nos reunimos como comunidad para reconocer el esfuerzo, la disciplina y el compromiso que hay detrás de la excelencia académica”. En esa línea, enfatizó que esta instancia refleja valores esenciales de la institución: “valorar el trabajo bien hecho, el mérito, la perseverancia y el desarrollo integral de las personas”.
El rector destacó además el rol de las familias en este proceso formativo. “Celebramos también a las familias que hoy pueden mirar con orgullo esta etapa de formación que construyen, viendo cómo sus hijos e hijas desde muy pequeños ya destacan por su dedicación, constancia y sus logros académicos”.
“Este reconocimiento habla muy bien de su curiosidad, las ganas por aprender y su perseverancia. La universidad está muy orgullosa de ustedes y espera que sigamos cultivando el gusto por aprender y por crear”, recalcó.

Equilibrio entre estudio y recreación
Entre las premiadas estuvo Javiera Abad Guzmán, estudiante de cuarto básico, quien expresó su emoción al recibir el galardón. “Al recibir este premio me emocioné, porque no pensaba que iba a recibir un premio de la Universidad Católica”, comentó, destacando el apoyo familiar y el equilibrio entre estudio y recreación durante el año escolar.
Javiera también compartió sus intereses y sueños a futuro: “Me gusta arte e inglés, porque me gusta mucho dibujar y pintar, e inglés porque son divertidas las clases. Me gustaría estudiar diseño gráfico o arte, porque me encanta dibujar”, relató, reflejando cómo este reconocimiento fortalece la motivación y proyección de los estudiantes.

En el caso de Elinor Sanhueza, quien pasó a segundo básico, contó que cuando subió al escenario estaba nerviosa: “Estudié mucho. Me gusta Formación Cristiana, Ciencias Naturales, Educación Física y cuando me enseñan de las emociones”. Dijo que le gusta Formación Cristiana porque tienen que pintar y cantar canciones a Jesús.



