8 de Septiembre de 2026
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El análisis, realizado con apoyo del Centro de Políticas Públicas UC, simuló los cambios que propone el Ejecutivo para el Sistema de Admisión Escolar (SAE). Los resultados muestran que considerar el desempeño académico a partir de 7° básico como criterio de admisión podría aumentar sustancialmente la segregación.
Por Joaquín Zuñiga
En su segundo trámite constitucional, en el Senado, se encuentra el proyecto de ley que busca modificar el Sistema de Admisión Escolar (SAE). La iniciativa, enviada por el Gobierno, restablece la posibilidad de que los establecimientos educacionales puedan seleccionar a parte de sus estudiantes.
El texto propone que los establecimientos sobredemandados, es decir, aquellos que reciben más postulaciones que cupos disponibles, puedan optar entre dos mecanismos de admisión: “Asignación Aleatoria” y “Elección Mutua”.
Este último permite considerar, entre otros criterios, el desempeño académico de los estudiantes a partir de 7° básico. Además, establece que se debe reservar el 20% de los cupos para estudiantes prioritarios —cuya situación socioeconómica familiar puede dificultar sus posibilidades de enfrentar el proceso educativo— y el 10% para estudiantes con necesidades educativas especiales (NEE) permanentes.
Los establecimientos que no opten por este mecanismo de elección continuarán bajo el sistema de Asignación Aleatoria, que mantiene la reserva del 15% de los cupos para estudiantes prioritarios y para estudiantes con NEE.
Simulación con datos reales
En medio del debate que se ha generado a partir de la iniciativa, los académicos de la Universidad Católica Gabriel Gutiérrez, de la Facultad de Educación, y Fernanda Ramírez, de College y del Departamento de Ingeniería Industrial, realizaron una simulación en la que evaluaron los efectos que tendrían los cambios propuestos por el proyecto sobre la segregación socioeconómica y académica.
El equipo de investigadores -que contó con el apoyo del Centro de Políticas Públicas UC- utilizó datos administrativos reales del SAE 2024. La muestra incluyó a 113.013 estudiantes que ingresaron a educación básica, en prekínder, kínder y primero básico, y a 124.647 estudiantes que ingresaron a primero medio.
Los resultados arrojaron que la cuota de 20% que exige el proyecto de Elección Mutua se ubica por debajo del umbral necesario para reducir la segregación escolar. Las simulaciones indican que aumentar la cuota de estudiantes prioritarios solo tiene efecto a partir de un 30%, con un mayor impacto entre un 50% y un 70%.
Además, el estudio recalca que este cambio no perjudicaría a las familias, ya que la proporción de estudiantes asignados a su primera preferencia se mantiene o mejora levemente.
“Establecer una cuota del 20% no necesariamente modifica la composición de los colegios. Hoy día el 15% tampoco hace una diferencia. Es un parámetro que, por sí solo, tiene poco efecto”, explica el académico UC Gabriel Gutiérrez. “Cuando aumenta la cuota es cuando se empiezan a observar efectos más importantes. Para producir un efecto relevante en términos de segregación, se requieren cuotas bastante más altas”, afirma.
Los efectos de reponer la selección académica
Junto con la cuota de estudiantes prioritarios, la simulación de los académicos evaluó otro de los cambios centrales del proyecto: la posibilidad de considerar el desempeño académico, desde 7° básico, como criterio de prioridad en la admisión.
Los resultados del análisis muestran que usar el rendimiento académico como criterio de admisión aumenta sustancialmente la segregación tanto académica como socioeconómica, con alta heterogeneidad entre comunas.
Según cifras del CIAE (Universidad de Chile), la segregación socioeconómica escolar subió de forma sostenida entre 2002 y 2008-2014, pero cayó de manera significativa entre 2015 y 2024 dentro de los establecimientos particulares subvencionados y públicos, tanto en cuarto básico como en segundo medio, con una reducción de entre 20% y 34% según nivel y dependencia (Valenzuela, Meneses y Allende, 2025).
“Este diseño se plantea justo cuando Chile atravesaba un proceso de desegregación escolar poco común a nivel internacional. El Proyecto de Elección Mutua, con una cuota de prioritarios por debajo del umbral que genera mayor integración y con selección académica temprana, frenará o revertirá un proceso de desegregación que tomó una década en construirse”, advierten los académicos.
Proponen usar el desempeño académico solo para desempatar
Una de las características que tiene ahora el SAE es que, cuando hay estudiantes con el mismo nivel de prioridad, el sistema utiliza un mecanismo aleatorio para determinar quién obtiene el cupo. Si hay dos estudiantes empatados, por ejemplo, se realiza un sorteo.
Ante esto, los investigadores proponen usar el rendimiento únicamente para resolver empates en establecimientos con más postulantes que vacantes, lo que equivaldría a sacar el componente de azar del sistema de admisión. Según el estudio, este mecanismo no aumenta la segregación socioeconómica ni la académica.
“Es posible resolver la legitimidad del sistema bajo un mecanismo más simple que el que propone el de Elección Mutua: resolver desempates según rendimiento”, Gutiérrez y Ramírez, académicos UC.
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“Si los colegios comienzan a seleccionar utilizando el factor académico, la segregación podría aumentar. Lo que nosotros planteamos es que, en la última etapa, se podría utilizar el rendimiento académico como criterio de desempate”, explica Gutiérrez. “El rendimiento académico se usaría únicamente como un criterio de desempate final y no como un mecanismo general de selección”, detalla.
“Es posible resolver la legitimidad del sistema bajo un mecanismo más simple que el que propone el de Elección Mutua: resolver desempates según rendimiento”, plantea el estudio.


