26 de Agosto de 2026
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El encuentro, organizado por Clapes y la Iniciativa UC Presidente Sebastián Piñera, abordó los desafíos que enfrenta la democracia en Chile y el mundo, la pérdida de confianza en las instituciones y la necesidad de fortalecer el diálogo y la capacidad de alcanzar acuerdos. En la ocasión, el exmandatario lamentó que la Comisión Especial Investigadora que se creó en el Congreso no lograra aclarar lo sucedido hace casi siete años.
Por Marta Sánchez y Carolina Ardiles
El estallido social evidenció tensiones profundas y riesgos para la estabilidad democrática, pero también abrió una vía formal para canalizar las demandas ciudadanas. Esa fue la premisa bajo la cual se realizó el seminario “La democracia y sus riesgos: desafíos y camino institucional”, organizado por Clapes UC y la Iniciativa UC Presidente Sebastián Piñera.
La actividad, efectuada en el Salón de Honor de la Casa Central de la Universidad Católica, contó con la participación de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, expresidente de la República y miembro del Consejo Nacional Asesor de Clapes UC; Felipe Larraín, director de Clapes UC y exministro de Hacienda; y Sergio Abreu, secretario general de ALADI, exsenador y exministro de Relaciones Exteriores e Industria de Uruguay.
También estuvieron presentes como panelistas Max Colodro, académico de la Facultad de Artes Liberales UAI y miembro del Consejo Nacional Asesor de CLAPES UC; Óscar Landerretche, decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile; Lucía Santa Cruz, consejera de Libertad y Desarrollo e integrante del Consejo Nacional Asesor de Clapes UC; Sol Serrano, Profesora Titular del Instituto de Historia UC y Premio Nacional de Historia 2018, e Iris Boeninger, exembajadora e integrante del Consejo Nacional Asesor de CLAPES UC, en el rol de moderadora.

El encuentro, en el cual se analizaron las amenazas que acechan a la democracia tanto en Chile como en el mundo, comenzó con las palabras de Francisco Gallego, prorrector de Gestión Institucional UC, quien señaló: “La salud de nuestras democracias dejó hace bastante tiempo de ser una discusión meramente académica. Si tras la caída del muro de Berlín vimos un cierto optimismo democrático -y como economista agregaría económico-, hoy parece que nuestras sociedades viven un cierto pesimismo en ambas dimensiones”.
“La polarización política, la pérdida de confianza en las instituciones, la dificultad para procesar institucionalmente las demandas ciudadanas, la irrupción de tecnologías que reconfiguran el espacio público a una velocidad difícil de asimilar, la crisis de la seguridad y de la autoridad, son fenómenos que exigen ser comprendidos”, agregó. “Nosotros desde las universidades queremos ser justamente un lugar de encuentro para este ejercicio. Eso es exactamente lo que este seminario se propone y por eso la Universidad lo impulsa con particular entusiasmo”.

Democracia desafiada
Durante su intervención, el director de CLAPES UC, Felipe Larraín, sostuvo que durante los acontecimientos de 2019 “nuestra democracia vivió uno de los mayores riesgos de los últimos 35 años. En palabras del propio presidente Sebastián Piñera: Chile fue víctima de un golpe de Estado no tradicional, tesis que yo comparto”.
Añadió que “varios sectores de izquierda no condenaron claramente la violencia, sino que fueron ambiguos. Algunos llegaron a apoyarla y justificarla, e incluso buscaron formas de derrocar a un presidente elegido constitucionalmente a través de dos acusaciones constitucionales”.
A juicio del director de Clapes UC, “no cabe duda de que la democracia está desafiada. Está en riesgo. No solo en Chile, sino también en el mundo”. “Chile es una democracia sólida, pero parece que no logramos sentirla así. Por lo mismo, es que el riesgo más subestimado es, quizá, un desajuste temporal”, agregó.

Comisión investigadora del estallido social: “No llegaron a ninguna conclusión”
En su exposición, Eduardo Frei Ruiz-Tagle comenzó destacando que actualmente “un 8% de la población mundial vive en una democracia plena y un 40% no vive en democracia”.
El expresidente sostuvo que Chile enfrentó un momento de gran tensión y desestabilización en 2019. “Este nombre no me gusta. Quisieron destruir Chile”, afirmó en referencia al llamado “estallido social”. “Yo y muchos en Chile creemos que la verdad de esto no está dicha, no está completada y la necesitamos”, dijo.
El exmandatario lamentó que la Comisión Especial Investigadora creada en el Congreso no lograra aclarar lo sucedido hace casi siete años. “¿Algún día se terminará de investigar? Dicen que había una comisión investigadora que terminó. Ahora se cerró porque no llegaron a ninguna conclusión, se pelearon y no resolvieron nada. No ayudaron nada a aclarar esto”, señaló.
Frei también planteó la necesidad de preguntarse si actualmente el país está en condiciones de asumir los desafíos que enfrenta su sistema democrático. “¿Están dispuestos el Congreso, la opinión pública, las universidades y los empresarios a colaborar para que esto cambie? Por lo menos en Chile lo hicimos durante 25 años, o sea, no es una quimera, se puede hacer, depende de todos nosotros”, afirmó.

Eficiencia, austeridad y transparencia
El secretario general de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), exsenador y exministro de Relaciones Exteriores y de Industria de Uruguay, Sergio Abreu, planteó que uno de los problemas más serios que enfrenta actualmente la democracia es la “transversalidad de la desinstitucionalización”.
Explicó que “los partidos políticos ya no son representantes directos del pueblo, porque las redes sociales y la inteligencia artificial funcionan desde un punto de vista transversal e influyen en las personas”.
“Acá el tema es tolerar a quien piensa diferente y, sobre todo, a las mayorías y minorías. Un diálogo de esta naturaleza es cada día más difícil. Yo apuesto a la democracia, pero apuesto al interés y a tres principios que son: eficiencia, austeridad y transparencia”, aseveró Abreu.

Institucionalidad y diálogo
Tras las exposiciones se realizó un panel de conversación moderado por Iris Boeninger, exembajadora y miembro del Consejo Nacional Asesor de CLAPES UC, en el que se analizaron desde distintas perspectivas los desafíos que enfrenta la democracia y la institucionalidad chilena.

Sol Serrano, profesora titular del Instituto de Historia UC y Premio Nacional de Historia 2018, sostuvo que, desde una perspectiva histórica, “creo que nunca había sido más pertinente, en este momento mundial de la democracia, volver a su origen. Esto, en el sentido de que vivimos un momento tremendamente parecido al momento en que surgieron las democracias tanto en Europa como en América Latina”.
Por su parte, la consejera de Libertad y Desarrollo y miembro del Consejo Nacional Asesor de CLAPES UC, Lucía Santa Cruz, afirmó que este es un tema que le preocupa desde hace 12 años, porque “existe el temor de que nuestra democracia está en peligro”. Añadió que “parece existir un consenso en todo el mundo respecto a las agudas amenazas a la democracia liberal representativa que existen hoy”.
El decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, Óscar Landerretche, centró su análisis en los desafíos institucionales del país. “El inmovilismo institucional chileno no es, en mi lectura, el precio inevitable del Estado de derecho. Es lo que ocurre cuando confundimos la estabilidad del statu quo con la certeza que realmente necesitamos para crecer y distribuir mejor lo que crecemos”, puntualizó.
Añadió que “distinguir ambas cosas -y tener el coraje político de tranquilizar hoy para destrabar mañana- es la tarea pendiente de una política más cómoda denunciando el problema que diseñando, con paciencia, la salida”.
Finalmente, el académico de la Facultad de Artes Liberales de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) y miembro del Consejo Nacional Asesor de CLAPES UC, Max Colodro, señaló que observa con mayor optimismo los desafíos que enfrenta actualmente el país.
“Los desafíos que hoy tiene el país los miro con un poquito más de optimismo que hace cuatro o cinco años (…) Siento que hay un sector de la sociedad chilena que entendió que la violencia política del estallido es una de las causas del deterioro del orden público, de la delincuencia y del avance del narcotráfico. No fue gratis la violencia política en Chile”, concluyó.



