275fbedc25
  1. Iniciokeyboard_arrow_right
  2. Cómo la forma de expresar la masculinidad incide en los aprendizajes y en los sesgos de género en la sala de clases

Cómo la forma de expresar la masculinidad incide en los aprendizajes y en los sesgos de género en la sala de clases

9 de Junio de 2026

6 MINUTOS DE LECTURA

Fotos sitio web (6)
photo_cameraDel total de los 14 docentes que aprobaron el curso “Masculinidades y docencia: hacia una perspectiva que nos compromete con la equidad”, 7 son hombres, hito que evidencia un creciente interés por parte de los académicos en involucrarse en temas de género. Crédito foto: César Dellepiane.

Con el fin de promover una comprensión informada y crítica del rol docente en la igualdad de género y fortalecer el desarrollo de masculinidades más saludables y equitativas, la UC impulsa el curso "Masculinidades y docencia". La iniciativa, dirigida a académicos y académicas, busca avanzar hacia entornos formativos más equitativos en la universidad.

Por Josefina Lira

“Usamos ejemplos de pacientes que vienen con el sesgo de género incorporado. Siempre que ponemos ejemplos de mujeres con crisis de pánico para el dolor torácico, estamos dejando de visibilizar a la mujer que se está infartando y al hombre que sufre de angustia y no tiene enfermedad coronaria”, comenta Pablo Toro, profesor de la Facultad de Medicina y jefe del Departamento de Psiquiatría UC. De esta forma, ejemplifica cómo los sesgos de género aparecen de manera inconsciente en la sala de clases. En el caso de Medicina, al recurrir a “situaciones clínicas típicas”.  

Con el objetivo de fortalecer una comprensión informada y crítica del rol docente en la igualdad de género y el desarrollo de masculinidades más saludables y equitativas, se creó en la UC el curso “Masculinidades y docencia: hacia una perspectiva que nos compromete con la equidad“. La iniciativa -impulsada por la Dirección de Enseñanza e Innovación Docente (CDDoc) y la Dirección de Equidad de Género (DEG)– está dirigida al cuerpo académico de la Universidad. 

Pablo Toro es uno de los docentes que participó en la segunda versión del curso, que se realizó en el mes de mayo. “Mi generación creció en un contexto en que las brechas de género permanecían, en gran medida, invisibilizadas”, señala el académico, quien cree que “conocer, reflexionar y desarrollar una mirada crítica y fundamentada sobre equidad de género es una puerta de entrada al cambio”. “Como universidad, estamos llamados a ampliar nuestras miradas e impulsar transformaciones que contribuyan a reducir estas brechas”, afirma. 

El riesgo de procesos formativos sesgados y estereotipados

Los estereotipos y sesgos de género no solo influyen en la vida de las mujeres. También imponen expectativas sobre los hombres, las cuales limitan la forma en que se relacionan, participan y construyen su identidad en distintos espacios. 

“Cuando hablamos de masculinidades, nos referimos a las ideas, expectativas y mensajes que la sociedad transmite sobre cómo ‘debería ser un hombre’. Por ejemplo, que los hombres deben ser fuertes, no mostrar emociones, ser competitivos, tener siempre el control, evitar mostrarse vulnerables o asumir menos tareas de cuidado”, explica Evelyn Larenas, coordinadora de Formación en Equidad de Género de la Dirección de Equidad de Género. 

En las universidades, estas expectativas y estereotipos también están presentes, por ejemplo, en la mayor presencia masculina en posiciones de toma de decisión, en el uso predominante de la palabra por parte de los hombres o la distribución de tareas según roles y normas tradicionales. 

“En la docencia universitaria, abordar este tema permite reflexionar sobre cómo ciertos mandatos y formas de expresar la masculinidad inciden en el aprendizaje, la interacción en el aula, el ejercicio de la autoridad, la participación estudiantil y la convivencia académica. Cuando estas dinámicas no se analizan críticamente, pueden derivar en procesos formativos sesgados y estereotipados“, agrega la experta. 

“En la docencia universitaria, abordar este tema permite reflexionar sobre cómo ciertos mandatos y formas de expresar la masculinidad inciden en el aprendizaje, la interacción en el aula, el ejercicio de la autoridad, la participación estudiantil y la convivencia académica” – Evelyn Larenas, coordinadora de Formación en Equidad de Género de la Dirección de Equidad de Género.

Abrir un espacio seguro para el diálogo

El curso “Masculinidades y docencia…” busca crear espacios de diálogo y reflexión que permitan cuestionar prácticas, fortalecer el compromiso con la equidad de género y desafiar estereotipos y sesgos en la práctica docente.

Abrir un espacio seguro para el diálogo es una piedra angular para cursos de esta temática, ya que muchas veces se piensa que hay resistencias o miedo a dialogar sobre equidad de género”, cuenta Evelyn.

El curso se extendió por dos semanas y contó con dos módulos de autoaprendizaje en la plataforma Canvas; lecturas recomendadas para la profundización de los temas; actividades de autodiagnóstico; y participación mediante foros.

Además, incluyó espacios de trabajo colaborativo en una de las dos sesiones sincrónicas, en la que los y las docentes reflexionaron en torno a una pregunta directriz y dialogaron con pares de distintas disciplinas.

“Mi generación creció en un contexto en que las brechas de género permanecían, en gran medida, invisibilizadas. El riesgo de no reconocerlas es perpetuar situaciones de injusticia y perder oportunidades de avanzar en igualdad. Por eso, conocer, reflexionar y desarrollar una mirada crítica y fundamentada sobre equidad de género es una puerta de entrada al cambio”- Pablo Toro, académico UC.

Del total de los 14 docentes que aprobaron el curso, siete son hombres, lo que marca un hito en este tipo de instancias formativas y evidencia un creciente interés por parte de los académicos en involucrarse activamente en las discusiones sobre género y en la construcción de entornos formativos más inclusivos.

Que académicas y académicos hayan participado en igual medida en este curso no es un detalle, es una condición muy significativa para que la reflexión sobre masculinidades pueda ser legítima y transformadora”, explica Carolina Muñoz, directora de Equidad de Género.

Por su parte, Pilar Bontá, jefa de Equidad de Género, asegura que para avanzar hacia una universidad más equitativa se requiere que los hombres sean parte activa de este compromiso. “La equidad de género no es una tarea que corresponda únicamente a las mujeres. Implica que todas las personas revisemos críticamente los roles, prácticas y responsabilidades que reproducimos cotidianamente para construir relaciones más respetuosas, corresponsables y libres de estereotipos de género”, dice.

Próximo curso: “Equidad de Género y Docencia Universitaria”

En continuidad con este trabajo, durante julio se realizará el curso “Equidad de Género y Docencia Universitaria”, organizado también por la Dirección de Equidad de Género y el CDDoc.

“Consideramos fundamental que nuestros docentes desarrollen capacidades para desempeñarse en contextos diversos, donde los desafíos actuales ponen a prueba las herramientas disponibles para contribuir a la sociedad, no solo desde lo disciplinar, sino también desde lo relacional”, comenta Matías Ringler, coordinador de Formación de la Dirección de Enseñanza e Innovación Docente (CDDoc).

Este curso busca entregar herramientas básicas para incorporar el enfoque de género en la docencia universitaria, permitiendo que las y los docentes identifiquen sesgos presentes en el ámbito educativo y reflexionen sobre prácticas pedagógicas que favorezcan espacios de aprendizaje más inclusivos.

Se desarrollará entre el 13 y el 24 de julio de 2026, a través de la plataforma Canvas, e incluirá dos sesiones sincrónicas online (13 y 23 de julio, de 11:00 a 12:30 horas), con una duración total de 8 horas.

Comparte esta publicación
Compartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en LinkedinCompartir en X