26 de Mayo de 2025
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Los profesores Horacio Gilabert y Rodrigo Figueroa recuerdan a Francisco Meza, académico de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales por más de 30 años, recientemente fallecido. El profesor Meza desarrolló su investigación y docencia en las áreas de cambio climático, cambio global, climatología aplicada, impactos y adaptación de la variabilidad y los recursos hídricos.
Por Horacio Gilabert y Rodrigo Figueroa
Con profundo pesar, la comunidad de la Pontificia Universidad Católica de Chile despide a Francisco Javier Meza Dabancens, académico ejemplar, investigador visionario y un ser humano entrañable. Su partida deja una huella imborrable en nuestra universidad y en todos quienes tuvimos el privilegio de conocerlo.
Pancho, como cariñosamente lo llamábamos, fue un hombre de convicciones profundas, generoso, leal y siempre dispuesto a construir comunidad. Su vida estuvo marcada por una pasión inagotable por el conocimiento, la docencia y el servicio público. Ingeniero agrónomo y magíster en Ciencias de la Ingeniería por la Pontificia Universidad Católica de Chile; y doctor en Ciencias Atmosféricas por Cornell University, dedicó su carrera a temas cruciales, como el cambio climático, la agricultura y la sustentabilidad, fundando el Centro de Cambio Global UC y siendo impulsor de nuevas carreras e iniciativas científicas de gran impacto.
Pero más allá de sus logros académicos, Francisco fue un formador de personas. Inspiró con su ejemplo, su rigor intelectual y su cercanía humana. Fue un maestro en el sentido más profundo del término: alguien que transforma vidas. Su entusiasmo, su humor contagioso y su capacidad de escucha lo convirtieron en un referente para estudiantes, colegas y amigos.
En el ámbito personal, fue un esposo y padre dedicado, un amigo fiel, un conversador apasionado y un amante del fútbol, la buena comida y las causas justas. En sus últimos meses, enfrentó la adversidad con una valentía conmovedora, manteniendo su compromiso con la universidad y sus proyectos hasta el final.
Francisco nos deja un legado de excelencia, amistad y fe. Su memoria vivirá en cada aula, en cada investigación, en cada estudiante que siga su ejemplo. Nos enseñó que la vida se vive con pasión, que los desafíos se enfrentan con coraje y que el verdadero impacto de un académico se mide en las vidas que transforma.
Gracias, Pancho, por tu vida fecunda y luminosa. Tu huella permanece entre nosotros cada día.
*Por Horario Gilabert y Rodrigo Figueroa, académicos de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales UC, y amigos de Francisco Meza.




