30 de Octubre de 2026
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Según explican especialistas UC, lo que pone en riesgo la dentadura es la combinación del tipo de dulce, la cantidad y el momento del día en que se consume.
Por Julieta Olivares
Entre disfraces, colmillos de plástico y bolsas repletas de dulces, Halloween también pone a prueba la salud bucal de los niños. Pero la clave no es prohibir el consumo este día en particular, sino evitar que esto se vuelva un hábito.
Según explican especialistas, lo que pone en riesgo los dientes es la mezcla del tipo de dulce, la cantidad y la frecuencia de consumo. Cada vez que se come azúcar, las bacterias de la boca producen ácidos que quitan minerales a los dientes, y la saliva necesita tiempo para recuperarlos.
Si un niño come dulces repetidamente durante el día, sus dientes no alcanzan a reponerse. Los masticables pegajosos, además, se quedan más tiempo adheridos, y los muy duros pueden fracturar un diente o dañar una restauración.
El Dr. Uriel Montenegro, académico de la Escuela de la Odontología UC, recomienda acordar una porción pequeña y un momento para comerla. La recomendación es ingerirlo justo después de una comida importante, ya que habitualmente después de esta uno se lava los dientes y además se produce saliva en alta cantidad y calidad para proteger la boca y neutralizar ácidos. En cambio, al comer a cada rato la producción de saliva no alcanza a producirse en cantidad y calidad para proteger la dentadura.
A esto se suma que comer dulces después de una comida importante provoca una absorción más gradual del azúcar y ayuda a controlar las porciones.
Otro consejo es cepillarse dos veces al día con pasta fluorada, sobre todo antes de dormir y con supervisión de un adulto.
Importancia de cuidar los dientes de leche
Muchos de quienes aumentan el consumo de dulces durante Halloween aún tienen dientes de leche. Ante esto, surge la duda de si un daño producido a estos, como una caries, se puede traspasar a que los dientes definitivos.
El Dr. Montenegro explica que la caries de un diente de leche no se traspasa automáticamente al definitivo. Pero si se mantienen las condiciones que favorecieron su aparición, los dientes que vienen también quedan en riesgo.
El académico de la Escuela de Odontología y Jefe de Programa Especialidad Odontopediatría UC Dr. José Hassi advierte que una caries profunda en un diente de leche puede dañar a los dientes permanentes en desarrollo, que se forman justo debajo. Una infección avanzada puede dejar el esmalte del diente nuevo más débil y expuesto a caries.
Precaución con colmillos y dientes falsos
Pero no solo los dulces pueden dañar los dientes. Los accesorios como colmillos o prótesis dentales falsas pueden herir las encías, y al sacarlos a la fuerza se pueden dañar los dientes o restauraciones existentes. En caso de usarlos, se recomienda elegir productos con fabricante identificado, instrucciones claras e indicación de edad.
Nunca deben usarse pegamentos instantáneos, de uñas o de manualidades, porque que un adhesivo pegue bien no significa que sea seguro para la boca.
En niños pequeños es preferible evitarlos por el riesgo de atragantamiento, si quedan adheridos y no se pueden quitar, o producen dolor o heridas, es recomendable no jalar de ellos y consultar a un dentista.



