15 de Octubre de 2026
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Desde alumnos de enseñanza media hasta personas mayores. El Instituto Confucio UC recibe durante este segundo semestre a más de 500 estudiantes en sus cursos regulares de chino mandarín, alcanzando una cifra histórica.
Por Samuel Díaz Colmenares
Un total de 506 estudiantes se inscribieron este semestre en los cursos de chino mandarín en el Instituto Confucio UC, lo que constituye una cifra histórica para este programa.
Los alumnos, que desde septiembre asisten a clases presenciales en la Casa Central de la UC, conforman una comunidad diversa. Este semestre, la estudiante de mayor edad tiene 70 años, mientras que entre los más jóvenes hay estudiantes de enseñanza media. El interés por aprender chino también se extiende a profesionales de distintas áreas, desde la ingeniería y la docencia hasta el comercio e influencers.

“Aprender chino hoy es también una forma de abrirse al mundo. El crecimiento de nuestros estudiantes demuestra que existe un interés transversal por comprender China, su cultura y las oportunidades que surgen de una relación cada vez más cercana entre ambos países”, señala la directora ejecutiva del Instituto Confucio UC, Carolina Cabrera Castro.
La directora explica que el objetivo del instituto es fortalecer el vínculo entre Chile y China a través de la educación y la internacionalización. En esa tarea, destaca la importancia de formar personas capaces de desenvolverse en un mundo interconectado, construir vínculos de confianza y abrir nuevas oportunidades que contribuyan al desarrollo del país.
Desde su fundación, el Instituto Confucio UC se ha consolidado como un puente entre Chile y China, ofreciendo cada semestre la oportunidad de aprender chino mandarín, además de sus talleres gratuitos de taichí, eventos como el Año Nuevo Chino y sus constantes intervenciones en espacios culturales en Chile.
A lo largo de estos años, ha construido una sólida comunidad y trayectoria en la enseñanza del idioma y la difusión de la cultura china en Chile. El interés por acercarse a China también ha crecido entre las personas, aprendiendo su idioma, descubriendo sus expresiones culturales y conectando con una comunidad que comparte esa curiosidad. Solo durante 2026, más de 29 mil personas han participado en las distintas iniciativas del Instituto Confucio UC.

Al inicio el curso, en la Casa Central UC, los alumnos compartieron con sus profesores chinos y chilenos, y también conversaron con las directoras del instituto, Elena Gu, del área académica, y Carolina Cabrera, del área ejecutiva, quienes formaron parte del recibimiento, entregando dulces chinos y hablando sobre las curiosidades del país asiático.
Oportunidades profesionales y desafío personal
Entre las motivaciones para aprender chino compartidas por los estudiantes destacan el interés por la cultura popular china, las oportunidades profesionales y la pasión por el desafío que supone aprender un idioma tan distinto al español como el chino mandarín.
Joaquín Bonilla, quien trabaja en el área de finanzas de una startup, explica que estudiar chino mandarín en la UC es parte de un desafío personal por seguir aprendiendo nuevos idiomas, pero también una oportunidad para compartir ese proceso con otras personas. “Es más fácil aprender cuando lo haces en grupo”, dice.
Para otras personas, el acercamiento al idioma comienza casi por casualidad y termina convirtiéndose en una nueva pasión. Ese fue el caso de Sofía Hussan, quien durante su carrera universitaria en la UC tomó el curso “Lengua y cultura china”, de la Facultad de Letras UC, impartido también por profesores del Instituto Confucio. “Era una afición para mí aprender idiomas. Sin embargo, nunca pude continuar con uno hasta que tomé este curso en la universidad y me enganché mucho. Me gustó harto. Luego hasta di la prueba HSK1 y me motivó para seguir aprendiendo en el Confucio UC”, explica Sofía.

El interés por China también se ha extendido a su cultura popular. Series, música, cine y otras expresiones artísticas han encontrado en Chile una comunidad cada vez más interesada en conocerlas y acercarse a ellas. Robert Tampe, periodista de Radio Cooperativa y estudiante del Instituto Confucio UC, conoce de cerca este fenómeno: además de estudiar el idioma, crea contenido en redes sociales sobre Asia y su cultura popular. “Mi intención es aprender el idioma para convertirme, desde mi trabajo, en un puente de comunicación y difusión entre distintos países y culturas”, dice.
Su aprendizaje también está vinculado a una meta concreta: poder comunicarse directamente con quienes forman parte de la industria creativa china. “En el futuro, espero entrevistar a actores, actrices y otros rostros vinculados a estas producciones”, cuenta.




