5 de Agosto de 2026
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La Universidad Católica dio la bienvenida a alumnos de intercambio, de 158 universidades del mundo, que desde ahora se integran a la vida universitaria. En tanto, 207 estudiantes UC vivirán esa experiencia en universidades extranjeras. Un intercambio que fortalece la formación académica, el encuentro entre culturas y consolida el carácter global de la Universidad.
Por Samuel Díaz Colmenares
Más de 600 estudiantes internacionales, provenientes de 158 universidades del mundo, se integraron este segundo semestre a la Universidad Católica. La mayoría cursan sus estudios en instituciones de Estados Unidos (127 en total); España (114) y Reino Unido (75).
El viernes 31 de julio la Universidad Católica les dio la bienvenida, en una ceremonia realizada en el Salón Fresno de Casa Central. Autoridades, embajadores, académicos, estudiantes y profesionales de distintas áreas participaron del encuentro, que marca el inicio de una experiencia académica única.

El rector Juan Carlos de la Llera recibió a esta nueva cohorte de estudiantes internacionales que se incorpora a la universidad y agradeció a las universidades, embajadas y organizaciones que confían en la Pontificia Universidad Católica de Chile para que sus estudiantes realicen un intercambio en el país.
Asimismo, extendió una invitación a vivir plenamente esta experiencia: “Queremos que cada estudiante aproveche la riqueza cultural, académica y humana que encontrará en la UC. Más que visitantes, son parte de una comunidad que cree en el diálogo, la colaboración y el encuentro intercultural como herramientas esenciales para construir un futuro mejor”, dijo.
Cada semestre, la movilidad estudiantil transforma los campus de la UC en un punto de encuentro entre culturas, idiomas y nuevas perspectivas. Esta visión, reflejada en el Plan Estratégico UC 2026–2030, busca fortalecer una universidad cada vez más conectada con el mundo, capaz de atraer talento internacional y sumar nuevas miradas a su misión de transformar Chile.
“Lo internacional constituye un habilitador fundamental para el desarrollo de la UC y Chile. Nos permite fortalecer la colaboración académica, ampliar nuestras redes de conocimiento, enriquecer la experiencia formativa de nuestros estudiantes y potenciar nuestra capacidad de generar impacto”, señaló la vicerrectora de Asuntos Internacionales, Maria Montt.

La transformación que genera una experiencia internacional también se vive a la inversa. Mientras la UC recibe a estudiantes de todo el mundo, los propios alumnos de la universidad también emprenden el camino para conocer nuevas culturas, ampliar sus perspectivas y vivir una experiencia académica en el extranjero.
En ese contexto, luego de una serie de charlas y encuentros organizados por la Dirección de Movilidad Global, a fines de junio la UC realizó la despedida de más de 200 estudiantes que durante el segundo semestre realizarán un intercambio semestral en distintos países del mundo.
Conectar y crecer fuera de su país
Las razones para elegir Chile y la UC son tan diversas como los países de origen de quienes llegan este semestre. Para algunos representa la posibilidad de descubrir un territorio completamente nuevo; para otros, es una oportunidad para reencontrarse con parte de su historia familiar.

Ese es el caso de Clemente Vargas, estudiante de la Universidad de Heidelberg, en Alemania, e hijo de padres chilenos. Para él, este intercambio significa acercarse a una cultura que siempre estuvo presente en su hogar y que ahora podrá vivir de primera fuente. “Espero poder conocer mucha gente local, crear conexiones y amistades chilenas para el resto de mi vida”, comenta el estudiante.
Otros estudiantes llegan motivados por la posibilidad de descubrir el país y recorrerlo durante los próximos meses. June Sánchez Garaigordobil, estudiante de la Universidad de Deusto, viajó junto a dos compañeras con la expectativa de vivir una experiencia que amplíe su visión del mundo. “La cultura, los paisajes y poder ver la cordillera de los Andes todos los días. Espero conocer a mucha gente, viajar y abarcar lo más posible de esta experiencia para decir al regreso que lo pasé excelente”, señala.
El intercambio también implica enfrentar nuevos desafíos personales. Vivir lejos de casa, adaptarse a otra cultura y desenvolverse con mayor autonomía forman parte de una experiencia que trasciende las salas de clase.
Así lo vive Pau Vidal, estudiante de la Universidad Autónoma de Barcelona, quien reconoce que esta etapa será una oportunidad para desarrollar su independencia. “Esto será un proceso de maduración e independencia excepcional. En España tengo el apoyo de la familia y será muy distinto aquí: estudiar, ver la casa, la compra, los gastos. Además, ya extraño”, comparte.




