26 de Agosto de 2026
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Fortalecer las ferias libres, mercados mayoristas y otros sistemas de abastecimiento que permiten a la población acceder a productos frescos y a precios accesibles, junto al monitoreo y una mayor coordinación, son algunas de las conclusiones que emanaron de seminario organizado por la FAO y la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales UC. Allí especialistas de distintos países analizaron cómo reducir las consecuencias del fenómeno climático sobre la seguridad alimentaria.
Por Manuel Toledo
Las lluvias intensas y otros efectos asociados al fenómeno de El Niño no solo pueden implicar con situaciones de riesgo para la población. También amenazan la producción agrícola, lo que puede repercutir en la disponibilidad de alimentos y variación de los precios, impactando especialmente a los hogares más vulnerables. Frente a este escenario, especialistas internacionales coincidieron en que la mejor estrategia no es reaccionar cuando ocurre la emergencia, sino anticiparse y fortalecer los sistemas de abastecimiento que permiten mantener el acceso de la población a productos frescos y a precios accesibles.
Ese fue el principal mensaje que emanó del seminario internacional “Mercados de Alimentos Resilientes en el contexto de El Niño”, organizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) junto a la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales UC. El encuentro reunió a autoridades, investigadores y representantes de instituciones públicas de abastecimiento de distintos países de América Latina para compartir experiencias y estrategias orientadas a enfrentar los desafíos que plantea este fenómeno climático.
Durante la jornada se destacó que las ferias libres, los mercados mayoristas y otros sistemas públicos de abastecimiento cumplen un rol estratégico para garantizar el acceso a alimentos, especialmente cuando las condiciones climáticas afectan la producción, el transporte o la distribución. Asimismo, se enfatizó la importancia de contar con sistemas de monitoreo, información oportuna y mecanismos de coordinación que permitan anticipar los efectos de una eventual emergencia.
El economista jefe de la FAO, Máximo Torero, explicó que el sistema agroalimentario mundial enfrenta un escenario de creciente incertidumbre producto de crisis sucesivas, como la pandemia, los conflictos geopolíticos y ahora la amenaza de un nuevo episodio de El Niño. Sin embargo, sostuvo que una adecuada preparación puede reducir significativamente sus impactos.

“El fenómeno de El Niño nos va a impactar, va a impactar a Chile como a otros países del mundo y hay que estar preparados. Para eso hay dos componentes fundamentales: prevenir y tener capacidad de absorción del shock. Tenemos que evitar perder inversión en la agricultura y asegurar que todos tengamos alimentos. Por eso hay que empezar a implementar acciones anticipadas para que el efecto sea el mínimo posible”, afirmó.
Las experiencias compartidas por Panamá, Brasil, Honduras, México y Colombia mostraron que es posible fortalecer la resiliencia de los sistemas alimentarios mediante herramientas como el monitoreo permanente de precios y abastecimiento, redes de distribución territorial y mecanismos de venta directa de alimentos. Estas iniciativas permiten responder con mayor rapidez frente a sequías, inundaciones y otras alteraciones provocadas por eventos climáticos extremos.
Soluciones basadas en la naturaleza
Desde la academia, la profesora de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales UC, Leah Rendick, destacó que la adaptación también pasa por transformar la forma de producir alimentos.
“La agroecología y las soluciones basadas en la naturaleza son una estrategia para enfrentar fenómenos climáticos extremos. Además, ayudan a enfrentar otros desafíos, como el alza en los precios de los fertilizantes, el cumplimiento de compromisos en cambio climático y biodiversidad, y la reducción de la contaminación en las zonas rurales. Son una inversión que vale la pena para construir un futuro más resiliente”, señaló.
Una visión similar compartió el vocero de La Vega Central, Arturo Guerrero, quien destacó el valor de incorporar a agricultores, comerciantes y mercados en la discusión sobre seguridad alimentaria.
“Estos encuentros son muy importantes porque ponen en valor una labor que es esencial para todos. Nadie puede alimentarse de un celular, de un auto o de cualquier otro bien material; las personas necesitan alimentos, y quienes los producen son los agricultores. Creo que la UC está dando un paso adelante al liderar este tipo de iniciativas, demostrando su compromiso con un tema tan relevante para el presente y el futuro”, sostuvo.

Por su parte, la directora de Vinculación con el Medio de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales UC, Sonia Reyes, destacó que uno de los principales consensos del seminario fue la necesidad de fortalecer el trabajo colaborativo entre la academia, los productores, las instituciones públicas y los organismos internacionales.
“Se destacó la importancia de fortalecer la vinculación entre la UC, los agricultores, los productores, las instituciones responsables de implementar las políticas públicas y los organismos internacionales, con el propósito de generar soluciones adaptadas a los desafíos que enfrenta América Latina. Esperamos que este intercambio contribuya a fortalecer las políticas públicas, los sistemas de abastecimiento y las respuestas territoriales, permitiendo anticipar y reducir los impactos del fenómeno de El Niño sobre la seguridad alimentaria y los medios de vida de las comunidades”, indicó.
El seminario concluyó con un llamado a fortalecer la preparación frente a eventos climáticos extremos mediante una mayor coordinación entre instituciones, el acceso a información oportuna y el fortalecimiento de las capacidades territoriales. Para los especialistas, anticiparse será clave para reducir los efectos de un eventual fenómeno de El Niño y resguardar el abastecimiento de alimentos para la población.



