17 de Julio de 2026
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Distintas unidades, centros y programas de la universidad firmaron el compromiso Red UC en Contextos de Encierro. El acuerdo busca articular las capacidades de la Universidad para generar mayores oportunidades educativas, culturales y sociales para las personas privadas de libertad, promoviendo su bienestar, el ejercicio de sus derechos y su inclusión en la sociedad.
Por Romina Maino
Cerca de 50 personas se reunieron en Biblioteca Escolar Futuro, sede San Joaquín, para participar en la firma del compromiso institucional Red UC en Contextos de Encierro. La ceremonia oficializó el trabajo conjunto que desarrollan distintas unidades académicas, centros de investigación y programas de vinculación con el medio de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
El acuerdo busca articular las capacidades de docencia, investigación, innovación y de relacionamiento comunitario desde una perspectiva interdisciplinaria, con el propósito de generar mayores oportunidades educativas, culturales y sociales para las personas privadas de libertad, promoviendo su bienestar, el ejercicio de sus derechos y su inclusión en la sociedad.

La alianza se formalizó con la firma de los representantes de las unidades que integrarán activamente la Red UC en Contextos de Encierro: Evelyn Didier, directora de Bibliotecas; Katherine Strasser, decana de la Facultad de Ciencias Sociales; Alejandro Carrasco, decano de la Facultad de Educación; María Olaya Grau, directora de la Escuela de Trabajo Social; Noelia Rojas, directora de Pregrado de la Escuela de Enfermería; Maryon Urbina, directora de Sustentabilidad; Benjamín Madero, director económico del Centro UC Justicia y Sociedad; Paz Jeldes, subdirectora de Extensión y Vinculación con el Medio de la Escuela de Ciencias de la Salud, en representación de la Escuela de Terapia Ocupacional; Catalina Droppelman, representante de la Escuela de Gobierno; y Angel Aedo, director del Instituto Milenio para la Investigación en Violencia y Democracia (VIODEMOS).
La actividad también contó con la participación de profesionales del Centro Penitenciario Femenino de Santiago (CPF), cuya presencia reafirmó el vínculo entre la universidad y los espacios de privación de libertad donde se desarrollan estas iniciativas.
En la instancia, la prorrectora de la UC, Marianne Krause, destacó la importancia de este compromiso y señaló: “Es una satisfacción personal acompañar este hito, que marca un gran paso en el compromiso de nuestra universidad con los desafíos sociales del país. Esta firma expresa la convicción compartida de que las respuestas a las realidades más complejas requieren respuestas construidas de manera interdisciplinaria, sostenida y con un horizonte común. En este caso, mediante esta articulación, fortalecemos nuestro aporte al bienestar de las personas que se encuentran en distintos contextos de encierro”.
“Esta firma expresa la convicción compartida de que las respuestas a las realidades más complejas requieren respuestas construidas de manera interdisciplinaria, sostenida y con un horizonte común” – Prorrectora Marianne Krause
En la misma línea, Evelyn Didier, directora de Bibliotecas UC, quien forma parte de la red, explicó: “El desafío que tenemos como universidad es no actuar de forma paralela, sino funcionar como un ecosistema articulado, donde cada unidad sabe qué aporta el resto y puede apoyarse en el trabajo de las demás. Precisamente por esto, esta red representa una enorme oportunidad: significa reconocer que compartimos un propósito común y que, al colaborar, podemos generar un impacto mucho mayor que la suma de nuestros esfuerzos individuales”.
Perspectivas diversas para lo complejo
La propuesta de conformar la Red UC en Contextos de Encierro nació desde el área sociocomunitaria de Biblioteca Escolar Futuro, programa de Bibliotecas UC que, desde hace cerca de una década, impulsa iniciativas en espacios privados de libertad. Como parte de este trabajo, cuenta con una biblioteca en el Liceo Santa María Eufrasia, ubicado al interior del Centro Penitenciario Femenino de Santiago, además de bibliotecas en los Centros de Internación Provisoria (IP) y de Régimen Cerrado (RC) del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, ubicados en San Joaquín y Santiago Centro.
Michelle Vergara, jefa del área sociocomunitaria de Biblioteca Escolar Futuro, quien además estuvo a cargo de conducir la actividad, se refirió al origen de esta iniciativa y señaló: “La idea de crear esta red surgió al constatar que distintas unidades de la universidad ya desarrollaban un valioso trabajo en contextos de encierro, aunque muchas veces de manera paralela. Crear redes es construir formas de colaboración que permitan generar acciones con mayor alcance e impacto, entendiendo que las problemáticas asociadas a la privación de libertad son complejas, multifactoriales y requieren un abordaje que reúna distintas perspectivas. Solo articulando nuestras capacidades podremos responder de mejor manera a los desafíos que enfrentan estos espacios”.

Con esta idea como punto de partida, en diciembre de 2025 se realizó un primer encuentro entre las unidades que hoy integran la Red UC en Contextos de Encierro. La instancia permitió compartir investigaciones, proyectos e intervenciones desarrolladas en distintos espacios de privación de libertad, identificar oportunidades de colaboración y sentar las bases para un trabajo conjunto.
Desde entonces, durante 2026 se han realizado encuentros periódicos para construir una estrategia conjunta, alineada con el Plan de Estratégico de la Universidad a través del eje Comunidad, Bienestar y Salud Mental, y con las necesidades de las personas privadas de libertad. Este proceso ha permitido definir objetivos comunes, establecer líneas de acción y consolidar un trabajo compartido para fortalecer el aporte de la universidad en estos espacios.
Entre los principales avances destaca la definición de una estructura interna de funcionamiento, que contempla la creación de un sistema de archivos para sistematizar las iniciativas impulsadas por las distintas unidades; el diseño de un módulo de formación integral dirigido a la comunidad UC, que permitirá difundir la mirada y el quehacer de la red; y la realización de instancias de diálogo con académicos y académicas, entre otras acciones.
Enseñanza de conocimientos y ayuda a sanar
El sentido de este trabajo conjunto quedó reflejado al cierre de la ceremonia, con la lectura del testimonio una de las participantes de los programas educativos a cargo de la UC en el Centro Penitenciario Femenino , cuyas palabras dieron cuenta del impacto que estas iniciativas pueden tener en la vida de personas privadas de libertad. A continuación, un extracto de sus palabras:
“Contar con el apoyo de ustedes hace toda la diferencia. Primero, nos devuelve la esperanza, porque muchas de nosotras sentimos miedo, inseguridad y tenemos la sensación de que al salir seguiremos siendo rechazadas y sin oportunidades. Segundo, es una posibilidad para la enseñanza de oficios, conocimientos y otras habilidades prácticas para que cuando recuperemos nuestra libertad no volvamos a vernos obligadas a tomar caminos equivocados. Pero más allá de esto, nos ayuda también a sanar heridas, a fortalecer nuestra autoestima y a aprender a resolver nuestros conflictos de otra manera. Lo más importante: nos permite recuperar y fortalecer nuestros vínculos con las personas que amamos. Cuando sabemos que estamos aprendiendo y progresando, podemos mirar a los ojos con dignidad, ser un ejemplo positivo y prepararnos para formar un hogar estable y seguro”.

Con la firma del compromiso, la red iniciará una nueva etapa enfocada en la implementación de los acuerdos alcanzados. Entre sus próximos desafíos destacan la consolidación de una agenda común de acciones y la creación de mecanismos para sistematizar las iniciativas desarrolladas por las distintas unidades, favoreciendo un trabajo cada vez más articulado.




