9 de Marzo de 2026
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Una universidad que se moderniza y que se conecta más con el país y con el mundo. Así describe el rector Juan Carlos de la Llera el camino al que apunta la UC con su Plan Estratégico 2026-2030 y que renovará la vida estudiantil.
Por Equipo Visión Universitaria
A un año de haber asumido, el rector Juan Carlos de la Llera explica la profunda transformación que vive la Universidad Católica a partir de su Plan Estratégico 2026–2030. En esta entrevista, aborda cómo cambiarán el aprendizaje, la vida en los campus y el vínculo con los desafíos de Chile desde el primer año en la UC.
“Van a ver una UC que se moderniza, que se conecta más con Chile y el mundo y que pone a su comunidad en el centro: estudiantes, académicos y funcionarios como parte de un proyecto común que avanza con excelencia y propósito, inspirado por un sello católico que nos orienta y condiciona la forma de entender la dignidad de la persona, la búsqueda del bien común y el compromiso con el país” – rector UC.
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– Según el Plan 2026-2030, los novatos entran a una UC distinta de la que egresarán. ¿Qué cambio notarán más?
“La transformación será en varios ámbitos, pero el que más notarán será el rediseño del proceso educativo: lo que ocurre en la sala de clases y la forma en que interactúan académicos y estudiantes. Son cambios culturales que toman tiempo, pero con señales prontas. También en infraestructura: verán nuevos espacios para que la experiencia en los campus sea realmente transformadora.
Y para quienes se motiven por el descubrimiento y la creación, habrá un fuerte impulso a la investigación. Todo esto va acompañado de una universidad más eficiente, con poca burocracia y muy enfocada en su comunidad. Queremos responder a la confianza de quienes eligen a la UC con una institución que transforme Chile y que se proyecte a nivel internacional, valorizando cada vez más sus grados académicos y títulos”.
– El Plan Estratégico propone que el estudiante impacte en Chile desde su primer año y no solo al egresar. ¿Qué implica eso?
“Buscamos conectar con mucha más fuerza la experiencia universitaria con los grandes desafíos de Chile; que los estudiantes vivan en la sala de clases lo que significa transformar la realidad. Que el impacto social esté en el centro de la formación desde el primer año: entender por qué estudio lo que estudio y cómo, desde ahí, puedo aportar al país. Cuando eso se conecta con el aprendizaje, el proceso educativo se enriquece enormemente”.

– Los novatos 2026 usaron durante toda su educación media la inteligencia artificial (IA) para trabajos y tareas. ¿Cómo integrará la universidad la IA para que fortalezca y no debilite el aprendizaje?
“La universidad implica un salto en profundidad y en pensamiento crítico. Una cosa es usar herramientas como ChatGPT y otra muy distinta es entender qué hay detrás, cómo funciona y hasta dónde pueden llegar.
Creamos la Vicerrectoría de Inteligencia Digital para dar coherencia institucional a esta revolución y abordarla con rigor académico. Que la IA no sea solo un apoyo para tareas, sino un objeto de estudio profundo que potencie las distintas disciplinas; que los estudiantes sepan aprovechar su potencial para resolver problemas reales”.
– El bienestar y la salud mental aparecen como un eje clave del Plan Estratégico. ¿Qué busca hacer la UC en este ámbito?
“La salud mental se ha convertido en una pandemia mundial, muy ligada a problemas sociales como el aislamiento, el individualismo y la presión de las redes sociales. Vivimos hiperconectados, pero muchas veces profundamente solos. La UC quiere que sus campus sean lugares donde se construyan redes que acompañen a las personas durante toda su vida. Además, fortalecimos las capacidades para identificar y atender estas situaciones, con un área dedicada a comunidad, bienestar y salud mental”.
– La UC ha sido muy activa y crítica en el debate sobre el Financiamiento a la Educación Superior (FES). ¿Por qué?
“Es clave que las políticas públicas favorezcan la buena academia. Cualquier proyecto —venga del gobierno que venga— que atente contra la calidad y empuje al sistema hacia la mediocridad, lo vamos a enfrentar con fuerza. Y cuando analizamos técnicamente el FES nos dimos cuenta de que era un mal proyecto que no apoya la excelencia. Más bien tendía a homogeneizar el sistema universitario hacia un nivel medio. Va contra la buena academia que investiga y enseña lo que investiga, la que genera conocimiento y lo lleva a las aulas. Eso es condición para una universidad capaz de transformar Chile y que se proyecte al mundo con estándares de excelencia”.
– ¿Cuál es el fin de fortalecer las becas y el apoyo económico a los estudiantes?
“La universidad es talento y mérito, nadie debe quedar fuera por razones económicas. El talento se distribuye en toda la población, pero muchas veces no se desarrolla por las desigualdades del sistema escolar. Nuestro deber es identificarlo, traerlo a la universidad y apoyarlo. Por eso hemos creado nuevas becas, beneficios e iniciativas como residencias en campus. Queremos avanzar hacia un modelo donde primero se evalúe el mérito académico y luego —en segundo plano— la capacidad de pago, al igual en muchas universidades internacionales”.
– ¿Algún mensaje final para los novatos?
“Están entrando a una universidad con 138 años de historia y de servicio al país, pero que hoy busca proyectarse aún más lejos. Van a ver una UC que se moderniza, que se conecta más con Chile y el mundo y que pone a su comunidad en el centro: estudiantes, académicos y funcionarios como parte de un proyecto común que avanza con excelencia y propósito, inspirado por un sello católico que nos orienta y condiciona la forma de entender la dignidad de la persona, la búsqueda del bien común y el compromiso con el país. Les transmito mucho entusiasmo y felicitaciones: la UC es una gran universidad, que aspira a estar entre las mejores del mundo, y con una misión clara de aportar al país desde el conocimiento, la formación y el compromiso público”.


