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Uniones débiles, vigas perforadas y tabiques de ladrillo: Lo que hallaron ingenieros chilenos en edificios en Venezuela

29 de Septiembre de 2026

7 MINUTOS DE LECTURA

Uniones débiles, vigas perforadas y tabiques de ladrillo: Lo que hallaron ingenieros chilenos en edificios en Venezuela
photo_cameraLa mayoría de las estructuras que colapsaron o presentaron más daño corresponde a edificios de pórticos, estructuras muy flexibles que no están diseñadas para soportar sismos de gran magnitud.

Los integrantes de la misión UC que viajó a ese país detectaron una serie de deficiencias en las construcciones, que aumentaron su vulnerabilidad ante los terremotos. Levantar estructuras más rígidas –como edificios de muros de hormigón–, disminuir peso con tabiques livianos e incluir revisores de cálculo estructural, fueron algunas de las recomendaciones que entregaron.

Por Natacha Ramírez C.

Una delegación de 14 especialistas de la Pontificia Universidad Católica de Chile viajó a Venezuela, en agosto pasado, para evaluar en terreno la gran cantidad de edificios que colapsaron tras los terremotos que afectaron a ese país, causando más de 6 mil muertes. En un reciente seminario realizado en el campus Lo Contador, los participantes en esta misión compartieron los principales hallazgos de su trabajo en Caracas y La Guaira, y las recomendaciones que presentaron a la autoridad local.

Desde la ingeniería estructural, comprobaron que muchas de las construcciones que colapsaron o tuvieron daño significativo corresponde a “edificios de pórticos”, que son aquéllos cuya estructura está formada solo por columnas y vigas. “La mayoría de las edificaciones, tanto en La Guaira como en Caracas, tiene este sistema estructural, que es muy poco común en Chile, pero muy común en muchos países latinoamericanos: en Colombia, Ecuador, México, etc.”, comenta Matías Hube, académico de la Escuela de Ingeniería UC.

El especialista explica que esta característica hace que sean “edificios extremadamente flexibles”, “que no están diseñados para terremotos de esta magnitud”. “Un edificio muy flexible genera grandes deformaciones y esas deformaciones generan daño y ese daño incluso genera el colapso, y muchos de estos edificios colapsaron. Se ha demostrado –no solo en este terremoto– que los edificios de pórticos tienen mucho daño y generan un impacto grande a la sociedad”, afirma.

“La gracia de los edificios de muros es que promueven la redundancia estructural. Esto significa que si un muro falla, el edificio tiene más muros y, por lo tanto, es muy difícil que un edificio de muros colapse. En un edificio de pórtico, una columna que falle, el edificio se cae completamente al suelo y, por lo tanto, son edificios más peligrosos”, Matías Hube, académicos de Ingeniería UC

Esto a diferencia de los “edificios de muros estructurales” –sistema predominante en Chile–, en que el peso de la estructura es soportado por muros verticales de hormigón, lo que brinda mayor rigidez. “La gracia de los edificios de muros es que promueven la redundancia estructural. Esto significa que si un muro falla, el edificio tiene más muros y, por lo tanto, es muy difícil que un edificio de muros colapse. En un edificio de pórtico, una columna que falle, el edificio se cae completamente al suelo y, por lo tanto, son edificios más peligrosos”, afirma el profesor Matías Hube.

Frente a esto, la principal recomendación de los especialistas chilenos es “aumentar significativamente la rigidez de los edificios” que se construyan en el futuro, promoviendo la construcción de edificios y casas con muros de hormigón en vez de pórticos; y “reforzar y rigidizar” aquellos que quedaron en pie, para garantizar la seguridad frente a terremotos futuros.

Columnas que sustentaban vigas asimétricas (como se muestra en la imagen) o vigas que no tenían apoyo, fueron algunas de las soluciones estructurales que llamaron la atención de los académicos.

Los dos peligros de los tabiques de ladrillo

Otra característica que llamó la atención de los expertos chilenos es que en muchos edificios colapsados la tabiquería era de ladrillo, lo que aumenta significativamente el peso que debe soportar la estructura completa. Pablo Maturana, académico Escuela de Construcción Civil UC, detalla que el peso de este tipo de tabiquería (entre 180 y 220 kilos por metro cuadrado) es seis veces superior a la que se utiliza en Chile. “Durante el sismo, esos muros interiores se quiebran y eso cambia también la rigidez de la estructura global completa”, explica.

Otro problema que generan es que, durante un sismo, pueden caer y aplastar a las personas. “No son compatibles con un terremoto, porque generan mucho daño y matan personas”, subraya Matías Hube.

Ante esto, la recomendación es prohibir el uso de tabiques de ladrillo en edificaciones de más de cuatro pisos, y exigir tabiques livianos –de acero o madera– en futuras construcciones. Estos tienen la ventaja de que disminuyen la carga sísmica y, en caso de fallar, no dañan a las personas.

  • Revisa la conferencia completa aquí:

“Es realmente impresionante”: las deficiencias detectadas en la ejecución

Pero no solo se detectaron problemas en el diseño, sino también en la construcción o ejecución. “Encontramos soluciones estructurales que nos llamaron la atención de inmediato: columnas con una concentración de vigas en todas las direcciones, absolutamente asimétrica, algunas vigas que doblaban en ángulos de 90 grados sin ningún apoyo (…) vigas que se entrecruzan sin apoyo de intermedios, incluso nos encontramos con vigas sin apoyo de frentón, colgando debajo de una losa. Es realmente impresionante”, afirma Pablo Maturana, académico de la Escuela de Construcción Civil UC.

Según explica, en los edificios de pórticos –como los que hay en Venezuela– “la gran responsabilidad de la sustentación estructural está en las uniones viga-columna, que son los nudos”. Por eso es clave que estos estén reforzados y que su construcción quede bien ejecutada.

Sin embargo, revela que “nos encontramos con una cantidad de deficiencias desde el punto de vista de la construcción (…) uniones que no tenían los refuerzos que correspondían a los estribos, dejando justamente la zona más vulnerable, el nudo, con una debilidad que generó la inestabilidad de esas estructuras”, afirma. “En general, se dañaron mucho las columnas de los primeros pisos, que son las que reciben los mayores esfuerzos sísmicos, y eso arrastró daños en los nudos y esos nudos provocaron, en muchos casos, colapsos”, señala.

“Encontramos soluciones estructurales que nos llamaron la atención de inmediato: columnas con una concentración de vigas en todas las direcciones, absolutamente asimétrica, algunas vigas que doblaban en ángulos de 90 grados sin ningún apoyo (…) vigas que se entrecruzan sin apoyo de intermedios, incluso nos encontramos con vigas sin apoyo de frentón, colgando debajo de una losa. Es realmente impresionante”.- Pablo Maturana, académico de la Escuela de Construcción Civil UC

A esto se suman otras deficiencias constructivas. Por ejemplo, en un edificio en Caracas “nos encontramos que las vigas fueron perforadas, pasando todas las instalaciones a través de las vigas. O sea, debilitaron toda la parte de estructura sin ningún tipo de precaución de sacarlas fuera o buscar algún sistema de shaft, como se hace tradicionalmente en nuestro país”, señala.

Los especialistas recomendaron “aumentar significativamente la rigidez de los edificios” que se construyan en el futuro, reforzar los actuales y prohibir los tabiques de ladrillo en edificaciones de más de cuatro pisos.

Contar con profesional a cargo de las obras y revisores de cálculo estructural

En base a estos hallazgos, una de sus principales recomendaciones es “contar con un profesional de carácter universitario responsable de la ejecución de las obras”, lo que en Chile corresponde al constructor civil. “Allá una de las cosas que veíamos es que no había una presencia directa de profesionales a cargo en la ejecución”, apunta.

Otra sugerencia es incorporar revisores de cálculo estructural, como también ocurre en nuestro país. “Es importante validar cada solución con un profesional independiente y, sobre todo, verificar posteriormente la correcta ejecución con un sistema que permita asegurar la calidad”, afirma. “Es algo que en Chile se exige”, señala Hube. “Cuando hay proyectos de condominios de casa o edificios de altura siempre hay una segunda persona que revisa el proyecto y ve si tiene alguna deficiencia o algo que llame la atención que requiera ser modificado”.

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