18 de Mayo de 2026
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Tanto el CRUCH como la Red G9 difundieron declaraciones donde afirman que los resultados de los procesos de investigación no siempre pueden ser medidos de manera simple por beneficios económicos directos; y subrayan que el conocimiento no solo impulsa la economía, sino también avances en salud, medioambiente, cultura, innovación y desarrollo de los territorios.
Por Eliette Angel V.
El Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH) -organismo colegiado que reúne a 30 de las universidades de mayor prestigio y trayectoria del país- y el G9 -red de universidades públicas no estatales- han emitido recientes declaraciones en torno a los aportes de la investigación que realizan las universidades.
El G9 realizó una Declaración Pública para “aportar a la reflexión y discusión contingente respecto de los aportes del desarrollo de investigación en las universidades”.
El documento sostiene que la investigación universitaria es un pilar fundamental para el desarrollo integral de Chile, ya que impulsa el progreso social, económico y territorial, y requiere fortalecerse mediante una colaboración estratégica entre el Estado, las universidades y el sector privado.
El texto enfatiza que la investigación es clave para el desarrollo del país, destacando su aporte en áreas críticas como el medioambiente, la salud, la innovación y la cultura. Señala que, aunque es importante medir su impacto, este no puede reducirse solo a beneficios económicos inmediatos. Subraya, además, que la investigación contribuye al desarrollo de los territorios al responder a necesidades regionales y formar capital humano avanzado.
Finalmente, enfatiza la necesidad de fortalecer una cultura de innovación con proyección internacional mediante el trabajo conjunto entre el Estado, las universidades y el sector productivo, reafirmando su disposición a colaborar en este proceso.

En la misma línea, y en una columna publicada en Bío-Bío Chile, Emilio Rodríguez Ponce, vicepresidente ejecutivo del CRUCH, expresa que el valor estratégico de la investigación no debe medirse solo por sus resultados económicos inmediatos, sino por su capacidad de generar conocimiento, formar capacidades e impulsar el desarrollo de largo plazo del país.
Titulada “El valor estratégico de la investigación para el país”, plantea que la investigación financiada con recursos públicos debe rendir cuentas, pero advierte que evaluarla únicamente por su impacto económico inmediato es una mirada reduccionista. Sostiene que el verdadero valor de la investigación radica en las capacidades que construye —como conocimiento, formación de personas e instituciones y mejora en la toma de decisiones—, que son condiciones necesarias para el desarrollo sostenible y la innovación.
El texto propone una evaluación más sofisticada y diferenciada, que reconozca sus distintos fines y contribuya a crear un ecosistema que articule universidad, Estado y empresa, evitando tanto la complacencia como la reducción del conocimiento a su rentabilidad económica.
“Chile no tiene exceso de conocimiento. Tiene un déficit significativo de capacidades para transformarlo en innovación, productividad y mejores políticas públicas. Somos uno de los países de la OCDE que menos invierte en I&D, solo un 0,4% del PIB, mientras que el promedio es 2,7%”, afirma el texto.




