5 de Febrero de 2026
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El estudio, del Centro UC Observatorio de la Costa, revela un aumento en las tasas de retroceso de las playas Caleta Portales, Los Marineros y Reñaca. El aumento de las marejadas y la fuerte urbanización en cuencas de ríos, en un contexto de cambio climático, son algunos de los factores que han influido.
Por Ricardo Acevedo Zalaquett, periodista Centro UC Observatorio de la Costa
En los últimos años la erosión de las playas se ha convertido en una nueva amenaza para nuestras costas. El aumento de las marejadas, la urbanización desregulada y la presión sobre los ecosistemas –todo esto amplificado por el cambio climático– son factores que han acelerado este fenómeno.
Un nuevo estudio realizado por el Centro UC Observatorio de la Costa –que comparó datos actuales con registros históricos– revela que al menos tres playas emblemáticas de Viña del Mar y Valparaíso, que hasta ahora se habían mantenido en estado estable, hoy presentan claros procesos de erosión.
Se trata de las playas Caleta Portales, Los Marineros y Reñaca, cuyas tasas de erosión se han incrementado de forma notoria en los últimos años.
Impacto de marejadas y fuerte urbanización de cuencas de ríos
Según explica la directora de este centro y académica del Instituto de Geografía UC, Carolina Martínez, un estado estable de erosión corresponde a cambios entre 0 y -0,2 metros años, mientras valores superiores a 0,2 indican erosión. En tanto, tasas mayores a -1,5 metros por año se consideran “erosión extrema”.
La playa Caleta Portales (Valparaíso) muestra el cambio más evidente. Entre 1980 y 2016, su retroceso fue de aproximadamente -0,1 metros por año, lo que la mantenía en un estado estable, aunque con una tendencia a la erosión. Sin embargo, al incorporar datos hasta 2015, la tasa aumentó a -1,14 metros por año, sacándola del estado estable y situándose en un rango de erosión, que se ha incrementado en los últimos ocho años, asociada a la mayor recurrencia de marejadas que se registra desde 2015 en adelante.
La playa Los Marineros (Viña del Mar) también evidencia una transición progresiva hacia la erosión. Hasta 2016 su tasa era baja, del orden de -0,05 metros por año, compatible con un estado estable con tendencia erosiva. No obstante, los datos más recientes muestran que ya ha superado el umbral de estabilidad y hoy se encuentra en erosión, con pérdidas que se concentran principalmente en los meses de invierno y en escalas temporales cortas.

La playa Reñaca (Viña del Mar) presenta un comportamiento distinto, tanto a escala temporal como a nivel estacional. Esta playa mostraba una erosión que se había ido agravando, pero que registró un salto significativo en los últimos dos años.
A diferencia de lo observado en otras playas del litoral central, aquí la erosión se concentra en verano. Este patrón se explica por un déficit de aporte sedimentario desde las cuencas del estero de Reñaca y del río Marga Marga, ambas fuertemente urbanizadas, lo que limita la reposición natural de arena.
En conjunto estos resultados refuerzan la evidencia de que la erosión costera en Viña del Mar y Valparaíso no solo persiste, sino que se intensifica, con dinámicas diferenciadas según la playa y su contexto oceanográfico y territorial.
“Estos hallazgos subrayan la urgencia de contar con monitoreo sistemático y políticas de gestión costera basadas en evidencia científica, especialmente en un escenario de cambio climático y aumento de eventos extremos”, concluye Carolina Martínez.
Este estudio se encuentra en desarrollo, integrando ahora otras playas de la costa de la Región de Valparaíso.



