15 de Mayo de 2026
3 MINUTOS DE LECTURA

Docentes de distintos colegios del norte del país participaron por primera vez en la Escuela de Observación La Silla –que organiza por ESO–, tradicionalmente orientada a estudiantes de postgrado internacionales. Utilizando el espectrógrafo PLATOSpec –desarrollado por el Centro de Astro-Ingeniería UC–, pudieron conocer de primera fuente cómo se produce el conocimiento científico en astronomía. Toda esta experiencia ahora podrá ser llevada a las sala de clases, promoviendo vocaciones científicas desde etapas tempranas.
Por Ricardo Acevedo Zalaquett
Por primera vez, profesores de establecimientos educacionales del norte de Chile se incorporaron a la Escuela de Observación La Silla –organizada por el Observatorio Europeo Austral (ESO)– una experiencia que tradicionalmente ha estado orientada a estudiantes de doctorado y magíster de distintas partes del mundo.
La iniciativa –que se realizó entre el 10 y el 21 de febrero en el Observatorio La Silla, en la Región de Coquimbo– reunió a un grupo de 20 estudiantes internacionales de postgrado, quienes realizaron observaciones astronómicas avanzadas, análisis de datos y presentaciones científicas.
En paralelo, ocho profesores de colegios de las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo se integraron a esta experiencia, participando activamente del trabajo en terreno y del ciclo completo de investigación astronómica.

Investigación de exoplanetas
Entre los docentes que participaron hubo representantes del Colegio Pedro Pablo Muñoz y la Escuela José Santos Ossa (La Higuera, Coquimbo), el Liceo Pedro Troncoso Machuca (Atacama) y el Liceo Juan Cortés-Monroy Cortés (Taltal, Antofagasta), quienes durante dos semanas realizaron observaciones, aprendieron técnicas de trabajo en observatorio y desarrollaron análisis de datos científicos que, posteriormente, podrán trasladar a sus aulas.
Uno de los aspectos más destacados de esta experiencia fue el acceso a instrumentación de frontera. Los docentes trabajaron con el espectrógrafo PLATOSpec, desarrollado por el Centro de Astro-Ingeniería UC en colaboración con instituciones europeas, instrumento que recientemente cumplió su primer año de operaciones en el telescopio ESO de 1.52 metros en La Silla. Este sistema ha permitido investigar exoplanetas en cerca de mil estrellas, consolidándose como una herramienta relevante en la astronomía observacional contemporánea.
En el marco de esta experiencia, el consorcio internacional PLATOSpec –integrado por equipos de Chile, Alemania y República Checa– facilitó cuatro medias noches de observación exclusiva para los docentes, quienes utilizaron tanto la cámara como el espectrógrafo del instrumento. Desde ESO destacaron este apoyo, agradeciendo al consorcio y a los astrónomos chilenos por su participación.

Astronomía en las escuelas
Para el astrónomo Leonardo Vanzi, académico del Centro de Astro-Ingeniería UC y uno de los líderes del proyecto PLATOSpec, este tipo de iniciativas tiene un valor estratégico para la formación científica en el país. “En mi opinión es importantísimo que los observatorios no sean percibidos como algo alejado y desconectado de la realidad, así que muy buena la iniciativa de ESO. En esta oportunidad, además, haber aportado con tecnología chilena es evidentemente motivo de orgullo y alegría para nosotros”, afirmó.
Más allá del acceso a instrumentos avanzados, la experiencia permitió a los docentes conocer de primera fuente cómo se produce el conocimiento científico en astronomía, en uno de los principales polos de observación del planeta. Con los datos obtenidos y las herramientas que adquirieron, los participantes regresaron a sus comunidades con el objetivo de fortalecer iniciativas educativas, como academias científicas escolares y proyectos de observación astronómica.
En un país que concentra los cielos más prístinos del mundo, este tipo de programas busca reducir la brecha entre la ciencia de frontera y el sistema escolar, promoviendo vocaciones científicas desde etapas tempranas y acercando la astronomía a las aulas. La experiencia también evidencia el creciente rol de Chile no solo como anfitrión de grandes observatorios internacionales, sino también como desarrollador de tecnología astronómica de alto nivel.



