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“Guardianes del queule”: Niños salen a defender árbol chileno que convivió con los dinosaurios 

9 de Diciembre de 2025

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Estudiantes de 6° Básico del Colegio A-Lafken de Penco se transformaron en superhéroes para proteger a esta especie nativa que hoy está en peligro de extinción. Su proyecto obtuvo el primer lugar en el concurso Explorando Mi Entorno, organizado por el Centro UC de Desarrollo Local (CEDEL UC) y Fundación Ibáñez Atkinson.

Por Virginia Soto-Aguilar C.

El queule (Gomortega keule) existe en nuestro planeta desde hace más de 100 millones. Este árbol, que solo crece en Chile y es considerado un “fósil viviente”, llegó a coexistir con la megafauna -que se extinguió hace unos 66 millones de años-. De hecho, es considerado pariente de las primeras plantas con flores que surgieron en la Tierra.

Pese a que ha vivido millones de años y nos conecta con ecosistemas prehistórios, esta especie hoy se encuentra en peligro de extinción, debido a la tala de bosques, incendios y a su difícil reproducción.

Uno de los últimos lugares donde sobrevive es en la región del Biobío, cerca de la comuna de Penco. Allí un grupo de escolares decidió tomar la bandera de defensa de este árbol endémico de Chile. Con la guía de sus profesores, que les enseñaron sobre lo asombrosa que es esta especie en peligro de extinción, floreció en ellos la idea de generar un proyecto para crear conciencia ambiental.

Así surgió “Los Guardianes del Queule”, un proyecto socioecológico impulsado por estudiantes de 6° Básico del Colegio A-Lafken, que combinó investigación y educación ambiental. “Los niños se sienten con la responsabilidad de cuidar este espacio, de cuidar a estos árboles y de protegerlos”, relata la profesora Camila Carrillo, quien los guió en la preparación del proyecto.

La iniciativa obtuvo el primer lugar en el concurso Explorando Mi Entorno, organizado por el Centro UC de Desarrollo Local (CEDEL UC) y Fundación Ibáñez Atkinson.

Los estudiantes vivieron un proceso emocional profundo al descubrir que el queule era parte de un ecosistema único. Fotografía: Colegio A-Lafken.

Del descubrimiento al compromiso

El proyecto nació tras una visita al sector conocido como Los Queules, un remanente de bosque nativo rodeado por plantaciones de pino y eucalipto. Allí, los estudiantes comprendieron el valor ecosistémico del árbol, su fragilidad y la urgencia de preservar lo poco que queda de su hábitat original.

La profesora Camila Carrillo explica que la iniciativa tuvo un punto de partida claro: mostrar a los niños un lugar que muchos de ellos no conocían, pese a estar muy cerca de su escuela. “Tú nunca vas a proteger algo que no conoces. Entonces, desde ahí surgió el proyecto: mostrar este lugar y mostrar el por qué no queremos que se construya una minera”, señala la docente.

La profesora detalla que los estudiantes vivieron un proceso emocional profundo al descubrir que el queule era parte de un ecosistema único. “Hubo una mezcla de alegría y tristeza de saber que es uno de los únicos lugares donde está… Ellos se sienten ahora con la responsabilidad de cuidarlo y de educar a las personas”, afirma.

“Hubo una mezcla de alegría y tristeza de saber que es uno de los únicos lugares donde está… Ellos se sienten ahora con la responsabilidad de cuidarlo y de educar a las personas” – Camila Carrillo, profesora colegio A-Lafken.

Superhéroes al rescate del queule

Para representar esta misión, los estudiantes decidieron convertirse en superhéroes ambientales. Capas, disfraces y mensajes directos a la comunidad dieron forma a un video creativo que busca llamar a la acción y sensibilizar sobre la importancia del queule en el equilibrio natural del territorio.

“Ellos saben que no son solo árboles, sino seres vivos igual que nosotros”, agrega Carrillo. Con esa convicción, los niños construyeron un relato donde cada uno adopta un rol heroico para proteger su entorno, reflejando un fuerte sentido de pertenencia y responsabilidad.

El proyecto ganador fue parte de los 137 trabajos socioecológicos presentados este año al Concurso Explorando mi Entorno, en el que participaron 2.334 estudiantes de 6° a 8° básico provenientes de 124 establecimientos educacionales de distintas regiones del país.  

El queule —una especie endémica que crece solo en Chile— tiene en Penco uno de sus últimos refugios, amenazado por cambios de uso de suelo, actividad industrial y la inminente llegada de una minera.

Un concurso que crece en todo Chile

Esta cuarta edición del concurso, impulsado en conjunto por Centro UC de Desarrollo Local (CEDEL UC), y Fundación Ibáñez Atkinson, busca fortalecer el conocimiento y aprecio por los ecosistemas locales a través de procesos de indagación científica guiados por docentes.

En 2025, los videos presentados destacaron por su enfoque interdisciplinario y el uso de recursos artísticos como música, teatro, animación y artes visuales, lo que permitió a niños y niñas expresar con originalidad sus aprendizajes.

La profesora jefe del curso, Cecilia Opazo, que acompañó a los estudiantes a la premiación y valoró el logro alcanzado: “Esta es una forma de recompensar esta motivación que logró la profesora Camila Carrillo de motivarlos a trabajar por la naturaleza… Esta es una motivación para seguir trabajando por este objetivo”, señaló emocionada.

Miradas que transforman el entorno

Para CEDEL UC, el crecimiento del concurso a lo largo del país ha permitido construir un verdadero mapa socioecológico a partir de la mirada de niños y niñas, integrando diversidad cultural, ambiental y territorial.

“Estamos muy contentos de ver cómo se ha ido expandiendo y consolidando este proyecto”, señala Gonzalo Salazar, investigador principal del Centro UC de Desarrollo Local (CEDEL UC) y director de Explorando mi Entorno.

“Hemos podido dar cuenta de la gran diversidad social, ecológica y educativa de nuestro país gracias a la participación de docentes y estudiantes de todas las regiones convocadas, además de la cada vez mayor incorporación de establecimientos rurales. Nos llena de entusiasmo, además, ser parte de una iniciativa innovadora a través de la cual se está conformando un mapa social y ecológico de Chile desde la mirada de niños, niñas y jóvenes. El compromiso de los y las docentes ha sido clave para el crecimiento de este proyecto y esperamos seguir construyendo en conjunto esta red colectiva de aprendizaje socioecológico”.

El video del proyecto ganador se puede ver en este enlace. Y los otros ganadores en el sitio web del proyecto Explorando Mi Entorno.

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