3 de Junio de 2026
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Tras participar en un encuentro internacional organizado por el Departamento de Estado de Estados Unidos, el académico de la Facultad de Derecho Matías Aránguiz plantea que Chile aún enfrenta el desafío de incorporar categorías jurídicas y de seguridad nacional adecuadas para abordar el ciberterrorismo, ataques a infraestructura crítica y la criminalidad digital transnacional. "Existe un ideario común internacional preocupado de estos temas, y pareciera que nosotros todavía estamos lejos de esas discusiones", afirma.
Por Francisca Torres Lefiu
“La sensación es que hay discusiones internacionales de las cuales Chile todavía está relativamente lejos”, dice, categórico, el profesor de la Facultad de Derecho Matías Aránguiz luego de participar en “Advancing Cybersecurity Innovation and Policy”. El programa -impulsado por el Departamento de Estado de Estados Unidos a través del International Visitor Leadership Program (IVLP)- reunió durante dos semanas a expertos, autoridades y representantes de 22 países para analizar políticas de ciberseguridad, defensa digital y cooperación internacional frente a amenazas cibernéticas.
La iniciativa, desarrollada durante mayo en distintas ciudades de Estados Unidos, incluyó reuniones con representantes del Pentágono, autoridades del Departamento de Estado, expertos en ciberdelito, ciberinteligencia y ciberterrorismo, además de encuentros con universidades, centros de estudio y organismos policiales federales y locales en diferentes ciudades del país. En ese contexto, se analizó cómo Estados Unidos articula la relación entre ciberseguridad y seguridad nacional, integrando dimensiones vinculadas a la defensa, la inteligencia, la criminalidad transnacional y la protección de servicios esenciales.
El también director del Programa de Derecho, Ciencia y Tecnología UC explicó que uno de los principales aprendizajes de la iniciativa fue observar los avances y la preparación con que otros Estados están enfrentando los desafíos asociados a la seguridad digital.

“Lo más valioso fue ver la profundidad con que se entiende la relación entre ciberseguridad, defensa nacional, infraestructura crítica, ciberterrorismo y cibercriminalidad. Existe un ideario común internacional preocupado de estos temas, y pareciera que nosotros todavía estamos lejos de algunas de esas discusiones o sin las categorías jurídicas adecuadas para abordarlas”, señala.
La advertencia ocurre en momentos en que Chile avanza en la implementación de la nueva institucionalidad derivada de la Ley Marco de Ciberseguridad, el proceso de identificación de Operadores de Importancia Vital (OIV) y el fortalecimiento de capacidades para enfrentar amenazas contra servicios esenciales.
Para el académico, uno de los principales desafíos es comprender que las amenazas digitales ya no son un problema meramente técnico, sino fenómenos transnacionales que requieren coordinación política, jurídica y operativa entre países. “Los problemas son globales. Las herramientas tecnológicas son comunes y los ataques terminan pareciéndose mucho entre países. Lo que enfrenta Australia o Brasil puede terminar ocurriendo acá. Por eso necesitamos colaboración, aprender cómo otros resolvieron casos y avanzar hacia respuestas jurídicas similares”, sostiene.
A juicio de Aránguiz, la ausencia de estándares coordinados puede generar espacios de impunidad para organizaciones criminales que aprovechan diferencias regulatorias entre jurisdicciones.

“Si un país no tiene el mismo estándar de protección que otro, es más fácil que un delincuente opere desde ahí. Sin cooperación internacional y sin mecanismos comunes de investigación criminal, simplemente se generan espacios de impunidad”, agrega.
En esa línea, destaca la relevancia de instrumentos internacionales de cooperación y de iniciativas de intercambio de buenas prácticas, especialmente en materias de persecución criminal, protección de infraestructura crítica y coordinación frente a incidentes cibernéticos.
La experiencia, afirma, también permitirá fortalecer proyectos en desarrollo desde la Universidad Católica vinculados a ciberseguridad, resiliencia institucional y defensa de infraestructura crítica, incluyendo iniciativas desarrolladas junto al Ejército de Chile y centros de investigación interdisciplinarios.




