23 de Enero de 2026
3 MINUTOS DE LECTURA

Esta nueva herramienta –desarrollada por CIGIDEN, del cual la UC forma parte–, fue especialmente diseñada para fortalecer la capacidad de respuesta de los gobiernos locales frente a este riesgo climático, que ya muestra impactos concretos en la salud de las personas.
Por Carolina Ardiles
Solo en 2019 -el año que tuvo más días con más de 33°C en la Región Metropolitana- se registraron 358 muertes por causas naturales asociadas al calor, que no habrían ocurrido sin estos peak de temperatura. Así lo muestran las mediciones realizadas por el Centro de Investigación Interdisciplinaria en Riesgo, Resiliencia y Recuperación ante Desastres (CIGIDEN), del cual la UC forma parte.
Lo que ocurre es que, en el actual escenario, incluso temperaturas que parecen ser “moderadas”, pueden generar estrés térmico; especialmente en personas mayores, con enfermedades crónicas o trabajadores expuestos al sol, con consecuencias que, en casos extremos, pueden llevar a la muerte.
Estos datos fueron dados a conocer por Magdalena Gil, académica de la Escuela de Gobierno UC e investigadora principal de CIGIDEN, en el marco del lanzamiento del manual “Preparación para la emergencia: claves para la gestión de riesgos asociados a calor extremo a nivel municipal”.

La presentación se realizó en el Centro de Extensión UC, con la presencia de autoridades e investigadores de CIGIDEN; Claudio Castro, alcalde de Renca; Martín Andrade, director ejecutivo de la Corporación Ciudades, y académicos de la Universidad Católica.
En la oportunidad, los especialistas destacaron que el calor extremo dejó de ser un fenómeno excepcional, para convertirse en una amenaza recurrente, con efectos directos y medibles en la mortalidad y en la presión sobre los sistemas de salud.
En este contexto, el manual viene a ser una herramienta diseñada para fortalecer la capacidad de respuesta de los municipios -principales conocedores de sus propios territorios- frente a este riesgo climático que ya muestra impactos concretos en la salud, la infraestructura y la vida cotidiana, dijeron los expertos.
Rosita Jünemann, directora de CIGIDEN y académica de la UC, destacó que los municipios son la primera línea de respuesta ante emergencias climáticas, debido a su cercanía con los territorios y su conocimiento de las comunidades. Sin embargo, el actual Plan Nacional de Calor Extremo no incorpora suficientemente a los gobiernos locales, lo que hace aún más relevante contar con herramientas específicas a nivel comunal, como el manual presentado.
Conoce más sobre el contenido del documento





