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Libro de Profesores Titulares | Víctor Cortés Mora: Descifrando los mecanismos tras la obesidad

7 de Abril de 2026

7 MINUTOS DE LECTURA

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El laboratorio, la experimentación y encontrar respuesta para patologías del metabolismo de los lípidos, ha sido el norte del doctor Cortés, al igual que su trabajo como docente en la Escuela de Medicina.

Por Débora Gutiérrez y Eliette Angel

No tuvo una vocación lineal, como el mismo profesor titular de la Facultad de Medicina define su trayectoria académica. Es que el paso del doctor Víctor Cortés por el Colegio Parroquial de San Miguel; la influencia de los marianistas, del profesor de castellano, el hermano Jaime Galgani y su gusto por la música, la naturaleza, las máquinas y la filosofía, no hicieron fácil decidir el camino de la medicina. “Con la medicina y luego con la investigación, de alguna manera, he podido incorporar todos esos intereses”, confiesa.  

El profesor Cortés entró primero a un ciclo básico de biología que impartía la UC en aquellos tiempos. Vio que tenía una opción de cambiarse internamente a otras carreras. “Ahí descubrí la ciencia y la medicina. Tuve las mejores notas, así que pude entrar a medicina. Fui aplicado”, asegura. 

Los tutores médicos fueron clave en su paso por la Escuela de Medicina UC. No solo entregaban conocimiento, sino que también ética en el cuidado, además de respeto por los pacientes y los trabajadores de la salud. “La medicina es un arte tutorial. Por eso la atención médica es siempre supervisada por los profesores, así aprendes a ser médico. Es un trabajo que se aprende practicando una y otra vez, siendo guiado por tus maestros”, dice el profesor Cortés. 

Aunque le agradó su paso por los hospitales (campus clínicos), algo no terminaba de calzar. Así que decidió suspender sus estudios.  

Durante el primer semestre trabajó ayudando a sus padres en el campo -reparando y operando maquinaria pesada-, pero ya en el segundo se incorporó al Laboratorio de Farmacología del profesor Juan Pablo García Huidobro, en la Facultad de Ciencias Biológicas. Ahí, finalmente, encontró una nueva pasión: la investigación, que se sumaba a su amor por tocar el piano y la medicina.  

En ese mismo periodo conoció a su compañera de vida, la doctora y patóloga UC, que había ingresado a la carrera algunos años después. Con Ilse Valencia no solo comparten el amor por la medicina, sino que también la crianza de sus cuatro hijos y 30 años de vida juntos. 

Víctor Cortés en su laboratorio estudia los mecanismos que determinan el crecimiento anormal y patológico del tejido adiposo. 

Luego de terminar la carrera de medicina en el 2000, tuvo que decidir entre seguir en una ruta clínica clásica o profundizar en investigación. Optó por el Doctorado en Ciencias Médicas en la misma UC y, posteriormente, la especialidad de nutrición y diabetes, que fue aprendiéndola en la práctica y de los pioneros en Chile: Antonio Arteaga y su discípulo Alberto Maiz. 

Su tesis doctoral -dirigida por el doctor Attilio Rigotti, del Departamento de Gastroenterología UC-, se centró en las enfermedades del hígado. Específicamente, en aquellas que afectan a la salud cardiovascular, por medio de anormalidades en el metabolismo de las lipoproteínas, que son moléculas que transportan las grasas o lípidos, como el colesterol y los triglicéridos.  

Niveles muy altos de colesterol y triglicéridos –generalmente ocasionados por una dieta desequilibrada y/o poco deporte– generan riesgos en la salud, como infartos de miocardio o accidentes cerebrovasculares (ACV). Lamentablemente, los indicadores de los chilenos no son muy auspiciosos: el 35% tiene el colesterol alto, más del 50% no realiza actividad física y el 42% de los adultos son obesos. 

“El deseo de comer, el apetito, se encuentran en estructuras bien antiguas del cerebro, profundas, que necesitamos estudiar”.

El doctor Cortés buscó en su investigación dilucidar nuevos mecanismos de regulación de las lipoproteínas en el hígado. Al terminar el doctorado en 2006 y siendo profesor auxiliar del Departamento de Nutrición, Diabetes y Metabolismo en la UC, llegó la oportunidad de realizar un postdoctorado en el Southwestern Medical Center, de la Universidad de Texas, en Dallas (Estados Unidos). Ahí, tuvo la oportunidad de trabajar con los Premios Nobel de Medicina y Fisiología de 1985, Michael Brown y Joseph Goldstein, galardonados por sus descubrimientos en los mecanismos básicos de regulación del colesterol en el cuerpo.  

Por segundo periodo consecutivo el doctor Víctor Cortés fue nombrado presidente del Comité Ético Científico para el Cuidado Animal y Ambiente UC. 

“En la misma universidad trabajé en el laboratorio del doctor Jay Horton, donde hacía investigación en hígado graso metabólico en un modelo de lipodistrofia, que es una enfermedad muy infrecuente caracterizada por ausencia de tejido adiposo y de la que nunca había oído hablar. Es un tema que me cautiva hasta hoy”, cuenta.  

Entender las causas y los mecanismos biológicos de la lipodistrofia, explica, ha permitido comprender elementos comunes con la obesidad, ya que ambas ocurren con complicaciones metabólicas comunes, como la resistencia a la insulina, diabetes, hígado graso y dislipidemias “Uno podría pensar, aclara Cortés, que emulando y controlando los factores que producen lipodistrofia se podría revertir o prevenir la obesidad. Pero no es así. El problema subyacente a la obesidad no es la acumulación de grasa, sino que la regulación cerebral del balance energético”. 

Cuando regresó a Chile en 2011, lo hace directamente a la Escuela de Medicina UC. Con seis fondos obtenidos como investigador principal en los últimos 14 años  –entre Fondos Nacionales de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt) de iniciación y regulares, de inserción en la academia, más un proyecto Anillo y Fondequip–, el doctor Víctor Cortés ha centrado su trabajo de investigación en el laboratorio de Genética Molecular y Nutrición UC, que dirige.  

Sigue estudiando los mecanismos que determinan el crecimiento anormal y patológico del tejido adiposo, que comenzó en Estados Unidos. Sin embargo, ha ampliado su mirada, incluyendo la interacción entre el sistema nervioso y el sistema endocrino (neuroendocrinología) del control del apetito y sensibilidad insulínica. 

El profesor explica que sus experimentos los hacen en modelos celulares y en animales genéticamente modificados para modelar tanto lipodistrofia como la obesidad severa. Su trabajo con animales lo llevó a integrarse al Comité Ético Científico para el Cuidado Animal y Ambiente de la UC, del cual es actualmente su presidente, y desde donde se ha preocupado de difundir y capacitar a estudiantes e investigadores en esta importante rama de la ética aplicada. 

Su trabajo de laboratorio se complementa con investigaciones clínicas dedicadas a la caracterización genética, metabólica y molecular de pacientes afectados por enfermedades del metabolismo. En su último proyecto Fondecyt aborda, justamente, las relaciones entre el cerebro, tejido adiposo e hígado, en el contexto de la obesidad. “El deseo de comer se encuentra regulado por estructuras muy antiguas y profundas del cerebro, que compartimos con todos los animales vertebrados y que nos han permitido sobrevivir como especie. Pero que se podrían encontrar ‘desadaptadas’ para nuestro entorno cultural actual”, finaliza.   

Esta entrevista es uno de los 28 reportajes que forman parte del libro “Profesores titulares. Nombramientos 2025”, disponible en este link.

Primer Centro de Investigación de Obesidad de Chile 

El doctor Víctor Cortés junto con colegas de la Universidad Católica y otras universidades, esperan en poco tiempo más, inaugurar el primer Centro de Investigación e Innovación en Obesidad de Chile, donde se abordarán distintos aspectos de este problema de salud prioritario para el país. 

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