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Honorable Consejo Superior aprueba el Plan Estratégico UC 2026–2030

29 de Enero de 2026

11 MINUTOS DE LECTURA

Honorable Consejo Superior aprueba el Plan Estratégico UC 2026–2030
photo_cameraAhora comienza la etapa de implementación, orientada a profundizar el impacto de la UC en la sociedad y resguardar su sostenibilidad y autonomía en un escenario de transformaciones profundas. Crédito Foto: Karina Fuenzalida

Tras un intenso proceso participativo desarrollado durante los últimos diez meses y que involucró a cerca de 3.500 personas de todos los estamentos de la comunidad universitaria, el Honorable Consejo Superior aprobó por unanimidad el Plan Estratégico UC 2026–2030, que orientará el desarrollo institucional y la implementación de proyectos estratégicos durante los próximos cinco años.

Por Equipo Visión Universitaria

Por unanimidad y con aplausos, el Honorable Consejo Superior de la Pontificia Universidad Católica de Chile aprobó este jueves 29 de enero el Plan Estratégico UC 2026–2030, culminando un proceso institucional que se inició en 2024 y que marca un punto de inflexión en la forma en que la universidad proyecta su desarrollo para los próximos años.

La aprobación del plan consolida una etapa de reflexión estratégica y participación amplia, y confirma el paso desde la definición a la implementación de una estrategia compartida, orientada a fortalecer el proyecto educativo de la UC, profundizar su impacto en la sociedad y resguardar su sostenibilidad y autonomía en un escenario de transformaciones profundas.

“El Plan Estratégico UC 2026-2030 cierra un proceso altamente exigente y participativo, que requirió tiempo, foco y una disposición real a escucharnos y dialogar. Durante meses, miles de participaciones provenientes de los distintos estamentos de nuestra comunidad expresaron preocupaciones, anhelos y miradas sobre el futuro de la Universidad, en un ejercicio honesto que nos permitió ajustar, profundizar y construir una convicción compartida: este es el camino que la UC debe recorrer con mirada de futuro”, señaló el rector Juan Carlos de la Llera.

La autoridad subrayó que este hito marca el inicio de un nuevo ciclo institucional. “Un ciclo que busca movilizar a toda la universidad tras un propósito común, alineando progresivamente a sus facultades, escuelas, centros e institutos en torno a una estrategia compartida. Reafirmamos, con absoluta convicción, nuestra responsabilidad con el país y el compromiso de transformar cada vez más el conocimiento, la creación y la reflexión en impactos reales y significativos para Chile”.

El rector de la Llera destacó que este nuevo ciclo “busca movilizar a toda la Universidad tras un propósito común”. Foto: Karina Fuenzalida

El Plan Estratégico UC 2026–2030 se propone contribuir a la transformación de la sociedad infundiendo la identidad de la Universidad Católica como sello diferenciador, en la formación, la creación, el descubrimiento, la reflexión y el servicio. Para avanzar en ese propósito, la estrategia reconoce que el impacto universitario no se juega en un solo frente, sino en la articulación coherente entre proyecto educativo, vida universitaria, generación de conocimiento y vínculo con la sociedad. Por eso, el plan se estructura en seis objetivos estratégicos que buscan orientar de manera integrada las principales decisiones institucionales de los próximos años.

Desde esta mirada, la estrategia apunta a reconfigurar la experiencia universitaria como un espacio formativo integral, donde la infraestructura, la docencia, la vida en los campus y el uso de herramientas digitales operen de manera coherente para fortalecer el aprendizaje, la convivencia y el sentido de comunidad. Al mismo tiempo, busca potenciar la creación y el descubrimiento con foco en desafíos públicos, de modo que el conocimiento producido por la universidad se traduzca en aportes visibles y pertinentes para el país. A ello se suma una apuesta por diversificar las fuentes de financiamiento y fortalecer la autonomía institucional, entendida como una condición necesaria para sostener el proyecto universitario en un contexto de cambios regulatorios, tecnológicos y demográficos. En conjunto, el plan aspira a que el impacto de la UC no sea un resultado diferido, sino una experiencia que se exprese durante el proceso formativo y en la relación cotidiana de la universidad con la sociedad.

Si bien el proyecto solo se aprobó finalmente a fines de enero de 2026, este fue el resultado de un trabajo que tuvo sus primeros antecedentes en 2024 y que implicó un intenso trabajo participativo y de hitos de relevancia durante 2025.

Un proceso que emociona por su pasado y futuro

El Plan Estratégico UC 2026–2030 tuvo sus primeros antecedentes en 2024, con el análisis y diagnóstico desarrollado por el Comité de Búsqueda del nuevo rector, trabajo que permitió identificar desafíos estructurales, oportunidades estratégicas y tensiones de largo plazo para la universidad. Ese insumo fue clave para orientar el intenso trabajo que se desarrolló en 2025, ya con el nuevo equipo rectoral en funciones.

A lo largo de este período, el plan integró múltiples instancias de participación, diagnóstico interno, análisis externo y trabajo sistemático del Honorable Consejo Superior y sus comisiones asesoras ampliadas. En total, cerca de 3.500 personas participaron activamente del proceso, representando a todos los estamentos de la universidad —estudiantes, académicos, profesionales y funcionarios—, junto a una participación significativa de personas externas a la UC, como exalumnos y actores vinculados al entorno público y social.

El nuevo plan estratégico fue aprobado por votación unánime de los miembros del Honorable Consejo Superior. Crédito: Karina Fuenzalida.

“Ha sido un proceso que contó con insumos y participación de muchas personas y unidades de la UC, además de comisiones asesoras triestamentales especialmente formadas para acompañarlo, y el apoyo de una consultora externa que permitió darle orden y ritmo al trabajo”, explicó la prorrectora Mariane Krause. “Este plan estratégico es nuestra hoja de ruta hacia 2030: permite trabajar colaborativamente en todos los niveles e instancias, fortalece nuestra identidad institucional y posiciona a la UC como un referente en descubrimiento, creación e innovación con impacto transformador”.

La prorrectora enfatizó que el proyecto educativo ocupa un lugar central en la estrategia. “Vivimos cambios muy profundos en el mundo —tecnológicos, sociales y culturales— que nos exigen repensar nuestra oferta formativa. Necesitamos un proyecto educativo innovador, convocante y capaz de ofrecer una gran experiencia de aprendizaje. La vida universitaria debe ser una experiencia formativa integral, porque queremos formar buenos ciudadanos”.

Para el prorrector de Gestión Institucional, Francisco Gallego, el plan es visto como una herramienta clave para proyectar a la universidad al servicio del país y la sociedad. “Nos permite desarrollar una estrategia clara para poner a la UC al servicio de Chile, la región y la sociedad, desde nuestro proyecto universitario”, afirmó el prorrector Gallego. “Se trata de un conjunto de iniciativas y proyectos muy concretos que permiten que toda la comunidad UC —estudiantes, profesores, alumni, profesionales y funcionarios— se despliegue en esa dirección, conectándose de manera profunda con la sociedad”.

El vicerrector Académico, Mario Ponce, destaca que “cada línea del texto tiene una historia de conversaciones, de interacciones y de reflexiones compartidas”. Crédito foto: Karina Fuenzalida

El vicerrector Académico, Mario Ponce, destacó tanto la magnitud del trabajo realizado como el sentido que adquiere el documento final. “Este ha sido un proceso que emociona en dos direcciones. Mirando hacia atrás, por la enorme cantidad de personas que participaron y por el rigor con que se trabajó cada idea y cada proyecto: cada línea del texto tiene una historia de conversaciones, de interacciones y de reflexiones compartidas”.

Ponce agregó que también emociona por lo que proyecta hacia adelante. “El documento final incorpora una visión clara para los próximos cinco años; un camino para construir una mejor universidad y contribuir de manera más decidida a un mejor país”.

Para la vicerrectora de Investigación y Postgrado, María Angélica Fellenberg, el Plan Estratégico UC 2026–2030 consolida una mirada integrada del quehacer universitario. “La formación de capital humano avanzado, la investigación, la creación, la innovación y la transferencia forman un mismo continuo orientado al impacto”, señala. En esa lógica, enfatiza que el desafío no es solo generar conocimiento de excelencia, sino articularlo con colaboración interdisciplinaria y sentido público, de modo que pueda transformarse en soluciones concretas para los desafíos del país y del mundo.

Crédito foto: Karina Fuenzalida

La participación estudiantil fue uno de los rasgos distintivos del proceso de construcción del Plan Estratégico UC 2026–2030. Para Exy Garay, consejera superior, haber sido parte de ese camino no es solo un hito metodológico, sino una señal de cómo la universidad concibe su proyecto de futuro. “Como estudiantes estamos muy agradecidos de haber sido parte de este proceso. Creo que lo que no se puede perder es la voz del estudiantado, que la información baje a las salas y que en cada espacio seamos parte de este Sueño UC”, señala. En ese sentido, subraya que el desafío es que el plan no se perciba como una definición abstracta, sino como un horizonte compartido: “Que este sea el sueño de cada estudiante, de cada académico y también un sueño para un mejor Chile”.

En la misma línea, la presidenta de la Federación de Estudiantes de la UC (FEUC), Martina Matus, destaca que la participación estudiantil no puede entenderse como un gesto puntual, sino como un elemento estructural del proceso estratégico. “Agradecemos tremendamente que los estudiantes hayamos tenido participación en todo este proceso. Eso es algo que no se puede perder”, afirma. Para Matus, el valor del plan está en su capacidad de traducirse en la experiencia cotidiana: “Es clave que la información llegue, que en cada sala se sienta que este Sueño UC también es propio, que sea el sueño de cada estudiante, de cada académico y una invitación a construir un mejor Chile”.

Anticiparse a los riesgos del statu quo

El Plan Estratégico UC 2026–2030 considera una asignación de recursos del orden de $293.438 millones, que refleja la prioridad de articular la estrategia a través de distintos niveles de implementación. La mayor parte de estos recursos se orienta al cumplimiento de los objetivos estratégicos, que concentran el 44% del total, seguidos por las áreas habilitadoras, con un 39%, fundamentales para asegurar las condiciones operativas y de gestión que permiten la ejecución del plan. A ello se suma un 14% destinado a los planes de desarrollo de las unidades académicas, reforzando el rol de las facultades como motor de la estrategia institucional, mientras que un 3% corresponde a iniciativas no priorizadas dentro del período.

Para la Vicerrectoría Económica, la aprobación del plan responde también a la necesidad de anticiparse a los riesgos de mantener el statu quo, identificados durante el proceso estratégico. Entre ellos se cuentan eventuales restricciones a la autonomía universitaria frente a cambios regulatorios; la obsolescencia del modelo universitario tradicional en un contexto de acceso masivo a información y contenidos personalizados; la vulnerabilidad frente a cambios en el financiamiento universitario; la necesidad de adaptarse a disrupciones estructurales como la inteligencia artificial y los datos; y los desafíos que plantea el envejecimiento poblacional en la demanda educativa y el rol social de las universidades.

“Este es un plan que nos permite proyectar una universidad capaz de transformar el país, pero también protegernos de los riesgos de no adaptarnos a tiempo”, señaló Fernanda Vicuña, destacando la importancia de contar con una estrategia clara y compartida.

Por su parte, el vicerrector de Comunicaciones, Eduardo Arriagada, resaltó que “lo más valioso de este proceso no es solo el plan que se aprobó, sino la comunidad que se fue construyendo en el camino. En muy pocos meses, la universidad logró alinear miradas distintas en torno a un propósito compartido, y eso es lo que hoy nos permite pasar con convicción desde la definición a la implementación”. Agregó que “en un contexto marcado por la desconfianza en las instituciones, este proceso mostró que cuando una comunidad universitaria trabaja con consistencia, dirección compartida y sentido público, eso se percibe. Esa confianza es un activo clave para proyectar el rol de la UC y hacer viable su transformación”. Agrega que si bien hay alineamiento de los involucrados en el proceso, “el éxito de la implementación pasa porque las comunicaciones de la UC permitan que todos entiendan y vean la posibilidad de hacerse parte de este camino”.

La vicerrectora de Asuntos Internacionales, Maria Montt, destacó que la internacionalización cumple un rol habilitador central en el proyecto académico de la UC, al fortalecer su inserción en redes globales y potenciar la atracción de talento y buenas prácticas internacionales. En ese sentido, subrayó que “lo internacional se ha convertido en un componente esencial de nuestra misión”, ya que impacta directamente en la docencia, la investigación y la capacidad de la universidad para responder a los desafíos contemporáneos, integrándose además en la experiencia formativa de los estudiantes mediante una educación con perspectiva global e inclusiva.

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