14 de Agosto de 2026
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En el marco del Día Internacional de la Juventud, el Cardenal Fernando Chomali, arzobispo de Santiago y Gran Canciller de la UC, compartió diez orientaciones dirigidas a las nuevas generaciones, centradas en la fe, la amistad, el servicio, la paz y el encuentro con Jesucristo. La propuesta reúne diez mensajes que buscan animar a los jóvenes a descubrir su valor, desarrollar sus talentos y construir una sociedad más humana desde el compromiso con los demás.
Por Visión Universitaria
En el marco del Día Internacional de la Juventud, celebrado cada 12 de agosto, el Cardenal Fernando Chomali, arzobispo de Santiago y Gran Canciller de la UC, publicó en Instagram un Decálogo para los Jóvenes, una propuesta compuesta por diez invitaciones concretas destinadas a acompañar a las nuevas generaciones en la búsqueda de una vida plena, marcada por la fe, la esperanza y el servicio.
El primer grupo de mensajes pone el acento en la identidad y el desarrollo personal. Chomali recuerda que Dios ama a cada persona y la invita a escuchar su voz en el silencio y la interioridad. Asimismo, subraya que el valor de una persona no depende de la cantidad de seguidores, la imagen proyectada en redes sociales o los logros alcanzados, sino de su dignidad única e irrepetible.
El decálogo también destaca la importancia de las amistades auténticas y del acompañamiento mutuo. Junto con ello, anima a los jóvenes a mantener vivos los grandes ideales, a no renunciar a sus sueños y a creer que es posible transformar la realidad. En esa misma línea, los invita a descubrir sus talentos y a ponerlos al servicio de los demás, comprendiendo que cada persona tiene una misión particular que aportar al mundo.
Fe, servicio y compromiso con los demás
Los cinco mensajes finales profundizan en la dimensión social y espiritual de la vida. El cardenal exhorta a los jóvenes a aprender a discernir y a actuar con valentía frente a aquello que contradice el bien común, incluso cuando ello implique ir contra corriente. También los anima a no permanecer indiferentes ante el sufrimiento ajeno y a acercarse especialmente a quienes viven situaciones de soledad o exclusión.
Otro de los ejes centrales del texto es la construcción de la paz. El decálogo propone el diálogo, el perdón y el encuentro con quienes piensan distinto como caminos para superar la violencia y la división.
Finalmente, se invita a comprender la vida como una entrega generosa a los demás. La verdadera felicidad, señala, no se encuentra únicamente en el cumplimiento de metas personales, sino también en el servicio y el amor. El decálogo concluye con un llamado a buscar a Jesucristo y a cultivar una vida de oración, reconociéndolo como fuente de plenitud, sentido y esperanza para el camino personal y comunitario.
Decálogo para los Jóvenes
1. Dios te ama y en lo profundo de tu corazón te habla. Atrévete a mirar dentro de ti, y a hacer espacio para el silencio. Allí habitan tus preguntas, tus sueños y tus deseos más hondos.
2. Recuerda que tu vida tiene un valor inmenso. No eres la cantidad de likes que recibes en redes, ni la imagen que muestras, ni lo que otros dicen de ti. Tampoco eres tus errores ni tus fracasos. Eres único y siempre digno de ser amado.
3. Busca amistades verdaderas y nunca camines solo. Déjate acompañar y aprende también a acompañar. La vida se hace más plena cuando tenemos con quién compartirla.
4. Que en tu vida haya grandes ideales. No dejes de soñar, no permitas que el miedo, la frustración o el desencanto apaguen tus anhelos. El mundo necesita tu capacidad de imaginar que las cosas pueden ser distintas.
5. Descubre para qué estás en el mundo, tienes dones que nadie más puede entregar de la misma manera. Conócelos, hazlos crecer y pregúntate cómo puedes ponerlos al servicio de los demás.
6. Atrévete a ir contra corriente, no todo lo que ofrece el mundo conduce a una vida plena. Aprende a discernir, a decir que no cuando sea necesario y a defender con valentía aquello que sabes que es bueno.
7. Mira siempre a quien esté a tu alrededor, no pases indiferente frente al dolor. Como el Samaritano, acércate al que está solo, al que sufre, al que ha quedado fuera. Cada vez que acoges a un hermano, construyes un mundo más humano.
8. Cultiva la paz, no respondas al odio con más odio. Aprende a dialogar, a perdonar y a encontrarte con quien piensa diferente a ti. Nuestra sociedad necesita que los jóvenes vuelvan a enseñarnos a vivir juntos.
9. Haz de tu vida una entrega, la felicidad no consiste solamente en alcanzar tus propias metas. Hay una alegría más profunda: descubrir que tu vida es un gran don llamado a ser un don para los demás.
10. Busca a Jesús, déjate encontrar por Él. Haz de la oración parte de tu vida. Jesucristo viene a ayudarte a descubrir la belleza y a llevar una vida plena y feliz en el amor.




