11 de Diciembre de 2025
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Dos estudiantes, un académico y un exalumno trabajaron durante ocho meses en un complejo proyecto que permitió que el agua pura llegara por primera vez a Wansar, una aislada localidad montañosa de las Islas Molucas. "El cariño y el agradecimiento llegó a un punto en que todos lloraban cuando llegábamos, cuando trabajábamos y después cuando nos fuimos”, relata Ángelo Brochon, quien fue parte del proyecto.
Por Samuel Díaz Colmenares
El 17 de agosto de este año, coincidentemente con las celebraciones nacionales de Indonesia, mientras los niños jugaban y las familias se reunían frente a sus hogares, el agua limpia comenzó a fluir por primera vez en Wansar.
La comunidad está ubicada en las montañas de Buru, en las Islas Molucas, al este de Indonesia. Sus cerca de 170 habitantes han debido enfrentar históricamente dificultades como caminos complejos, lluvias intensas y largas distancias hacia el resto de la isla, condiciones que dificultaban el acceso a fuentes seguras de agua.
En 2024, la Fundación Pohon Sagoe se vinculó con la Escuela de Construcción Civil a través de la Vicerrectoría de Asuntos Internacionales, dando inicio a una colaboración entre la UC, organizaciones de Indonesia y Chile, junto al apoyo del fondo internacional SELAVIP.
La primera parte del proyecto Drinking Water System in Wansar Community, se desarrolló entre enero y marzo de 2025. En esa etapa viajaron hasta Wansar el profesor de la Escuela de Construcción Civil Freddy Yáñez, junto con los estudiantes de pregrado Nicolás Aguilera, y de magíster, Braulio Rodríguez.
Agua limpia y de fácil acceso
Ángelo Brochon, egresado en 2023 de la Escuela de Construcción Civil, lideró la etapa final del programa tras arribar a la isla a inicios de junio. Su misión era clara: asegurar que Wansar pudiera acceder a agua potable.
Antes de viajar a Indonesia dejó su trabajo buscando nuevos desafíos vinculados al ámbito social de la construcción. La llamada de su antiguo profesor, Freddy Yáñez, llegó en el momento oportuno: los estudiantes que habían participado en la primera fase, Nicolás y Braulio, habían regresado a Chile y se necesitaba a alguien dispuesto a culminar la etapa final.
Sin dudarlo, Ángelo tomó su mochila y emprendió el viaje que describe como “una de las experiencias más valiosas de mi carrera profesional”.

Estuvo tres meses en terreno, donde trabajó junto a voluntarios de Pohon Sagoe Maluku y habitantes del pueblo, enfrentando diversos desafíos que exigieron adaptabilidad, innovación y trabajo colaborativo.
La intensa temporada de lluvias marcó todo el proceso. Gran parte de los trabajos se realizaron bajo precipitaciones constantes, cruzando ríos crecidos, senderos lodosos y caminos bloqueados que complicaban el traslado de materiales.
La barrera idiomática también fue determinante. Las indicaciones debían transmitirse en diversos idiomas -entre inglés, bahasa indonesia y buru-, lo que hacía que la coordinación en terreno requiriera tiempo y paciencia.
Superados estos obstáculos, el equipo avanzó en la instalación de tuberías, reparaciones, y la implementación de estanques comunitarios y domiciliarios.
Durante su estadía, Ángelo compartió con voluntarios y habitantes de Wansar, y se hospedó en una casa de visitas de la comunidad. “El amor, el cariño y el agradecimiento que tenían los niños y las familias llegó a un punto en el que todos lloraban cuando llegábamos, cuando trabajábamos y después cuando nos fuimos”, relata.
“El amor, el cariño y el agradecimiento que tenían los niños y las familias llegó a un punto en el que todos lloraban cuando llegábamos, cuando trabajábamos y después cuando nos fuimos” – Ángelo Brochon, alumni UC.
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El constructor civil describe la experiencia como única, en la que tuvo un significativo crecimiento profesional y humano, y destaca las exigencias de liderazgo, planificación y creatividad del programa.
“No hay proyecto que se asimile a los requerimientos técnicos y humanos que teníamos allá (…) Todo el avance dependía de la voluntad, un buen liderazgo, ideas claras y poder generar una buena planificación, ya que teníamos problemas logísticos muy grandes”, cuenta.
El sistema de agua potable
El sistema se abastece desde una captación de agua de manantial, canalizada hacia un pequeño embalse. Desde allí, una red de 600 metros de tuberías conduce el recurso hasta el estanque principal de 10.000 litros de la comunidad, desde donde se distribuye a estanques instalados en el exterior de las viviendas.
- Hoy, Wansar cuenta con:
- 30 estanques domiciliarios
- 1 estanque para el colegio
- Red de tuberías subterráneas
- 3 baños construidos y 3 baños restaurados
- 2 zonas de lavado para ropa y utensilios

Un nuevo proyecto nace en Herlau Pauni
La colaboración entre la UC e Indonesia continúa creciendo. Tras los proyectos realizados en las Islas Molucas, gracias al programa Pallqa, y Drinking Water System in Wansar Community, se desarrollará un nuevo desafío en la comunidad de Herlau Pauni, en la isla Seram.
La población está compuesta por cerca de 25 familias y tiene como principal fuente económica la producción de derivados del coco. Herlau Pauni enfrenta un importante desafío habitacional, donde cada vivienda es habitada por 12 a 15 personas.
Ángelo Brochon y la fundación Pohon Sagoe, con el apoyo del profesor Freddy Yáñez, trabajan en una iniciativa de construcción y reconstrucción de viviendas, adjudicada al fondo SELAVIP para 2026.
El proyecto busca promover la autonomía local, entregando herramientas y acompañamiento para que la comunidad y Pohon Sagoe puedan liderar la ejecución.
El próximo año Freddy Yáñez volverá a Indonesia para evaluar el funcionamiento del sistema de agua potable en Wansar, acompañar el inicio del nuevo proyecto en Herlau Pauni y fortalecer vínculos con instituciones del país.
“Espero se sigan generando nexos, no solo con Indonesia, sino con el resto del mundo: con África, Europa, Norteamérica y Oceanía”, concluye Ángelo Brochon.


