16 de Enero de 2026
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Juan Carlos de la Llera participó en la primera clase de este programa, que está orientado a profesionalizar la enseñanza docente en la UC. Frente a más de 130 académicas y académicos, el rector llamó a mirar la docencia universitaria desde una mirada crítica y de mejora permanente.
Por Ámbar Lillo
Mirarse críticamente y atreverse al cambio. Ese fue el mensaje que entregó el rector Juan Carlos de la Llera a quienes asistieron a la clase inaugural del Diplomado en Docencia Universitaria (DDU), iniciativa que busca profesionalizar la docencia en la UC.
Esta clase se realizó el 8 de enero en el campus San Joaquín y contó con la participación de 133 académicos. El programa, con más de 20 años de historia, es liderado por la Dirección de Enseñanza e Innovación Docente (CDDoc), de la Vicerrectoría Académica.
A través de una formación basada en evidencia, el programa busca impactar directamente en la calidad de las experiencias de aprendizaje y en las trayectorias formativas del estudiantado. “Estamos muy contentos de llevar a cabo la vigésimo primera versión del Diplomado. Más de la mitad de los 133 docentes que participan lo está cursando de forma voluntaria, lo que nos indica el firme compromiso con su formación”, señala Chantal Jouannet, directora del Centro de Desarrollo Docente.

La docencia en constante mejora
La primera clase contó con la participación del rector Juan Carlos de la Llera, quien hizo una invitación a mirar la docencia universitaria desde una lógica de mejora permanente y como un espacio clave para la materialización del Sueño UC.
Además, destacó que avanzar hacia mayores niveles de calidad académica requiere reconocer, sin temor, que siempre existen aspectos por mejorar, subrayando que esa disposición crítica es clave para el desarrollo de instituciones complejas como las instituciones de educación superior.
“Las grandes universidades no se construyen desde la complacencia, sino desde la capacidad de mirarse críticamente y de atreverse a cambiar” – rector Juan Carlos de la Llera.
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“Las grandes universidades no se construyen desde la complacencia, sino desde la capacidad de mirarse críticamente y de atreverse a cambiar”, explica.
Por último, valoró el Diplomado en Docencia Universitaria como un espacio que permite a las y los académicos detenerse, reflexionar sobre sus prácticas y fortalecer su rol formador.

Tecnologías e IA para la docencia
Un tema que sin duda ha cambiado la educación en Chile y el mundo es la inteligencia artificial. Por lo mismo, el diplomado fue recientemente rediseñado a fin de incorporar temáticas relevantes y contingentes que impactan en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
A los cuatro cursos ya existentes —Ser docente en la UC; Diseño y planificación de cursos; Evaluación para el aprendizaje; y Estrategias de enseñanza-aprendizaje—, implementados en modalidad b-learning, se le sumó Tecnologías e inteligencia artificial para la docencia.
Este se implementó durante el segundo semestre de 2025 y contó con la participación de 77 docentes. La instancia se creó como respuesta a una necesidad formativa emergente, en un contexto donde la inteligencia artificial generativa y las tecnologías digitales ya forman parte activa de las prácticas de enseñanza, aprendizaje y evaluación en la universidad.
“Este curso ha sido diseñado para responder de manera situada a las nuevas formas de aprendizaje, comunicación e interacción de nuestro estudiantado, incorporando lenguajes y herramientas que hoy son parte de su experiencia formativa. Al mismo tiempo, constituye un desafío permanente, dado el vertiginoso avance de las tecnologías y de la inteligencia artificial, lo que nos exige una actualización continua y una reflexión crítica sobre su uso pedagógico”, destaca María Ignacia González, coordinadora de Formación Docente del CDDoc.
Generar impacto real en la sociedad
Durante el curso 1 del diplomado, junto con el rector De la Llera, participó el Vice Gran Canciller, padre Osvaldo Fernández de Castro, quien explicó la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae, que sustenta la formación católica, desde el sentido público de la educación superior y la necesidad de que la formación universitaria genere impacto real en la sociedad.
A partir de ejemplos concretos en ámbitos como la salud, la gestión pública y el desarrollo sostenible, llamó a mirar la realidad como punto de partida para el quehacer académico. “Hay oportunidades gigantes: observar la realidad y generar conocimiento que permita evaluar mejor los proyectos y tomar decisiones con impacto social”, asegura.
El padre Osvaldo llamó a promover que se generen en la universidad experiencias de servicio al más necesitado. “No se trata de que los estudiantes de la UC egresen convertidos al catolicismo; de lo que se trata es que todos descubran el servicio como algo fundamental en sus vidas”, señala el sacerdote.
Finalmente, en su reflexión puso énfasis en la responsabilidad de las universidades de formar personas capaces de comprender y transformar su entorno, integrando conocimiento, ética y compromiso social.
Próximos pasos

Finalizada esta primera instancia, los docentes ahora deberán revisar, de manera online, los principios orientadores de una docencia de calidad, para tener una sesión donde conocerán todos los servicios que la Vicerrectoría Académica presta para llevar a cabo una docencia de calidad.
Posteriormente, revisarán el plan deFormación General, el Marco Educativo y la diversidad del estudiantado a través de una clase presencial con la directora de Asuntos Estudiantiles, Carola Méndez. Luego, resolverán casos prácticos en los que deberán responder a diversas situaciones y necesidades que se podrían presentar en su rol docente.


