12 de Marzo de 2026
9 MINUTOS DE LECTURA

El profesor, escritor y comentarista de cultura –quien ejercerá el cargo entre 2026 y 2030– dice que durante este periodo buscará llevar las humanidades a ocupar espacios en el mundo público. “Un profesional de las humanidades mira con agudeza los discursos sociales. Es alguien que nos invita a salir de la zona de confort y a entender que el lenguaje crea y transforma la realidad, lo que implica un compromiso ético”, sostiene.
Por Josefina Lira
Cristián Opazo llegó a la Universidad Católica en 1997 a estudiar Licenciatura en Letras con mención en Lingüística y Literaturas Hispánicas. Casi treinta años después, fue electo como el nuevo decano de la Facultad de Letras para el período 2026–2030.
El profesor, escritor y comentarista de cultura en radio Cooperativa, y hoy decano, se acercó al mundo de las humanidades por su pasión por el teatro, tema que ha ahondado en sus investigaciones y publicaciones, como su último libro, Rímel y Gel (2024) o Pedagogías letales: ensayo sobre dramaturgias chilenas de post-dictadura (2011).
En 2006 continuó sus estudios con un doctorado en la Universidad Católica y, en 2009, alentado por el entonces decano José Luis Samaniego, viajó hasta el Reino Unido para realizar un postdoctorado en el King’s College London.
En 2012 regresó a la UC y, con más de 21 años como académico en la institución donde comenzó su formación en las humanidades, inicia un nuevo desafío. En conversación con Visión Universitaria, el decano abordó sus proyectos y expectativas para esta etapa.
Facultad de Letras: una constelación compleja y virtuosa
– ¿Cómo ha evolucionado la Facultad de Letras desde que usted era estudiante y cuáles cree que son hoy sus principales desafíos académicos y formativos?
“Yo entré a la universidad a finales de los noventa, cuando Letras era una facultad orientada al pregrado, apenas tenía dos magísteres y era parte de la Facultad de Comunicaciones.
La facultad “se ha convertido en una constelación muy compleja y virtuosa. Ya no es una unidad que solo forma en pregrado, sino que tiene centros de investigación, programas de servicio y diálogo con otras facultades” – decano Cristián Opazo.
Compartir
Ahora, casi treinta años después, se ha convertido en una constelación muy compleja y virtuosa. Ya no es una unidad que solo forma en pregrado, sino que tiene centros de investigación, programas de servicio y diálogo con otras facultades. Y, por si fuese poco, tiene dos doctorados y cinco magísteres.
Cumple con todos los aspectos: transferencia, compromiso social, formación de pregrado, doctorado, investigación, proyectos asociativos Milenio, Fondecyt. Yo creo que ese es el gran cambio”.
– Para el período 2026–2030, ¿cuáles son los ejes estratégicos que quiere impulsar y qué tipo de Facultad proyecta para los próximos años?
“Estamos muy en línea con la carta del papa León XIV, que plantea que las universidades católicas deben ser comunidades diversas y animadas por una misión común. Queremos proyectar una facultad donde se trabaje codo a codo para servir a Chile, abriendo las humanidades a la esfera pública y más allá del aula.
Según el Plan Estratégico que estamos desarrollando, el primer desafío es cuidar, apoyar y acompañar la diversidad del estudiantado. El segundo es hacer todo lo posible por formar en humanidades a personas que no estudian directamente con nosotros. Queremos ofrecer una formación general que dialogue con otras áreas y que permita, por ejemplo, que un estudiante de ingeniería diga: ‘¿Sabe? Letras me interesa’”.
Como tercer objetivo, buscamos fortalecer la participación de la facultad en proyectos asociativos y colaboraciones estratégicas, para llevar nuestro trabajo de extensión a regiones y desarrollar talleres, capacitaciones e inmersiones”.
“Debemos salir del aula, pensar en otros espacios”
– Además de su trabajo académico, mantiene una presencia activa como comentarista cultural en radio Cooperativa. ¿Qué rol cree que debe tener una Facultad de Letras en la conversación pública del país?
“Debemos salir del aula, pensar en otros espacios. Me interesa mucho que habitemos los medios e incentivar esa presencia, porque cuando hablamos de que el debate cultural, político o ciudadano se ha empobrecido no lo vamos a arreglar opinando y diagnosticándolo dentro del aula. Tenemos que salir a ocupar esos espacios.
“Me interesa mucho que habitemos los medios e incentivar esa presencia, porque cuando hablamos de que el debate cultural, político o ciudadano se ha empobrecido no lo vamos a arreglar opinando y diagnosticándolo dentro del aula” – decano Cristián Opazo.
Compartir
Yo les decía a los novatos en la bienvenida que quienes han pasado por estas aulas hoy ocupan espacios en el mundo público: la directora del Grupo Editorial Planeta, el director de la Academia Chilena de la Lengua, el escritor Alejandro Zambra o youtubers que hoy divulgan libros en plataformas digitales.
Mi desafío como decano es decirles a los profesores: “sigamos el ejemplo de nuestros estudiantes, de nuestros egresados, aprendamos de ellos y vayamos al espacio público, a opinar, a intervenir, a establecer puentes y lazos”.
– Su trayectoria académica ha estado marcada por la investigación en teatro y estudios culturales. ¿Cómo dialoga esa experiencia intelectual con su manera de concebir la gestión académica y el futuro de la facultad?
“Cuando se habla de los estudios culturales y su génesis en el Reino Unido, es básicamente la respuesta de un grupo de profesores que advirtió que su estudiantado era cada vez más diverso —migrantes, de clase obrera, primera generación— y decidió cambiar la forma de enseñar.
No olvidaron los clásicos, sino que renovaron los programas para mostrar su vigencia ante un estudiantado cada vez más diverso, incorporando también la lectura y la interpretación de otros productos culturales.
Creo que ese ejemplo de los estudios culturales es clave. Esa generación no solo leyó la diversidad de su entorno y cambió la forma de hacer clases, sino que también asumió un fuerte compromiso con la gestión y se encargó de impulsar reformas curriculares profundas.
Me gustaría que los profesores se enamoren de la gestión y entiendan que ofrece la posibilidad de transformar la formación de las personas. Es un cambio cultural que me entusiasma mucho”.

Proyectos estratégicos
– La Facultad participa en la segunda etapa del proyecto Conocimiento 2030. ¿Cómo se proyecta este trabajo en los próximos años y qué impacto espera que tenga en el desarrollo de la investigación y la formación en Letras?
“El proyecto, desarrollado junto con la Universidad de Tarapacá (UTA), busca cambiar la cultura académica y pensar nuevas formas de formación y docencia. También nos invita a colaborar más estrechamente con nuestra universidad y con las regiones. Ya tuvo una primera etapa liderada por nuestro exdecano Patricio Lizama, que ahora nosotros continuaremos.
En los próximos diez años esperamos dos cosas. Dentro de la UC, abrir espacios para pensar nuevas formas de formación y estrategias conjuntas. No se trata necesariamente de crear nuevas carreras, sino de impulsar planes compartidos, certificados y otras iniciativas académicas. Es un proyecto que nos invita a cambiar nuestras formas de relacionarnos, haciéndolas más estrechas, efectivas e innovadoras.
Fuera de la UC, nos invita a colaborar con el país: ir a regiones, que de regiones vengan para acá y generar un diálogo virtuoso, horizontal y recíproco. Es un proyecto que parte de la base de que, para generar conocimiento nuevo, debemos propiciar encuentros inesperados”.
– Usted mantiene vínculos con redes académicas internacionales como LASA. ¿Qué importancia tiene hoy fortalecer la colaboración transnacional en humanidades y cómo puede la facultad proyectarse en ese escenario?
“La internacionalización es otro ámbito clave. Queremos fortalecer el liderazgo de nuestros profesores en asociaciones académicas internacionales, donde muchos participan como directivos o editores. Desde el aula, esas redes se transmiten a los estudiantes a través de invitados, publicaciones y nuevas perspectivas. Esas formas de internacionalización son muy valiosas, porque permiten que incluso quienes no salen de intercambio sientan que el mundo pasa por su sala de clases.
Otro eje es potenciar la colaboración internacional dentro del aula, aprovechando las redes de cada profesor; por ejemplo, invitando a colegas o reuniendo a estudiantes de distintas universidades para trabajar vía Zoom.
También buscamos mantener convenios con universidades top 50 a nivel mundial y con otras muy relevantes en nuestra disciplina, además de consolidar la cooperación con La Tríada —alianza entre la UC, el Tecnológico de Monterrey y la Universidad de los Andes de Colombia—”.
El sello UC
– Como exalumno y hoy decano, ¿qué les diría a los estudiantes de Letras en el contexto del llamado institucional de la UC a “transformar Chile”? ¿Qué papel cumplen las humanidades en ese desafío?
“Las humanidades son una forma de habitar el mundo. El día de mañana nuestros estudiantes van a llegar al mundo laboral desde diversos lugares y el llamado que yo les hago es que se note que pasaron por Letras.
“Las humanidades son una forma de habitar el mundo. El día de mañana nuestros estudiantes van a llegar al mundo laboral desde diversos lugares y el llamado que yo les hago es que se note que pasaron por Letras” – decano Cristián Opazo.
Compartir
¿Y cómo se nota que pasaron por Letras UC? No solo porque son ciudadanos con los valores éticos de la universidad y compromiso con el servicio público, sino también porque entienden que un profesional de las humanidades mira con agudeza los discursos sociales. Es alguien que nos invita a salir de la zona de confort y a entender que el lenguaje crea y transforma la realidad, lo que implica un compromiso ético”.


