12 de Marzo de 2026
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En su "Oración Ecuménica por Chile y el Nuevo Gobierno", el arzobispo de Santiago llamó a “no ser cómplices de una sociedad que ha hecho del crecimiento económico la única vara para medir el desarrollo”. También abogó por “terminar de raíz con la corrupción al interior del aparato estatal” y cuestionó la cultura individualista y la competencia deshumanizada.
Por Nicolás Massai D.
“La política pública número uno en Chile debiese ser terminar con la cultura individualista que nos acecha y corroe el alma”. Esta fue una de las frases que pronunció el cardenal Fernando Chomali durante su homilía ante las nuevas autoridades de gobierno, encabezadas por el Presidente José Antonio Kast, que este jueves participaron en una ceremonia religiosa en la Catedral de Santiago.
En su homilía durante la “Oración Ecuménica por Chile y el Nuevo Gobierno”, el arzobispo de Santiago planteó una crítica directa al individualismo, la codicia y la competencia deshumanizada en la sociedad actual, y llamó a terminar con la exclusión de los más postergados del país.
“Si hay una herida abierta en medio nuestro, eso tiene que ver con que no hemos logrado incluir a los más pobres y vulnerados de la sociedad”, sostuvo. En esa línea, expresó que “no podemos ser cómplices de una sociedad que ha hecho del crecimiento económico la única vara para medir el desarrollo”, si es que este “no va acompañado de un auténtico acuerdo que, a todos, sin excepción, nos permita sentirnos en casa y desarrollar una vida que dé sentido”.
Cuidar la democracia y “terminar de raíz con la corrupción”
En su reflexión, monseñor Chomali también llamó a cuidar la democracia, subrayando que es “un bien que se gana a gotas, pero se pierde a litros si no se cuida”. “Estos días solemnes son una invitación a protegerla con cada gesto y cada palabra”, afirmó.
En ese sentido, manifestó su rechazo hacia la violencia “en cualquiera de sus formas”. “No podemos arriesgar lo que tanto nos costó recuperar”, señaló, en alusión a la democracia. “Lo repito: no a la violencia en todas y cada una de sus formas, pues solo genera más violencia, venga de donde venga, aun cuando detrás haya un noble motivo”.
El cardenal también hizo un llamado directo a las nuevas autoridades: “Esperamos que logren terminar de raíz con la corrupción al interior del aparato estatal, tanto las más grandes –como las que ya hemos visto–, como también las más pequeñas, esas que se instalan en la vida cotidiana y que van gestando una cultura del ‘más vivo’”.
En la ocasión, recordó además el rol que cumplió la iglesia durante la dictadura, señalando que “¿acaso podemos olvidar la inmensa contribución que hizo –en los tiempos aciagos de la dictadura– para aliviar el dolor de quienes perdieron a sus seres queridos, muchos de ellos aún desaparecidos?”.
A continuación puede descargar y leer la homilía completa.

