12 de Marzo de 2026
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Hoy no existe un tratamiento específico contra el hantavirus, cuya cepa Andes -endémica de Chile y Argentina– tiene una letalidad del 30%. Con la ayuda de inteligencia artificial, investigadores de Medicina UC buscarán entre miles de compuestos químicos disponibles uno que sea efectivo para inhibir el ingreso y la replicación del virus en el organismo.
Por Nicolás Massai D.
La característica más importante del virus Hanta en su cepa Andes -endémica de Chile y Argentina- es que se puede transmitir de persona a persona, a diferencia de otros hantavirus presentes en distintas regiones del mundo, que se transmiten exclusivamente de roedor a persona. Eso lo hace más peligroso. Al día de hoy, no existe tratamiento específico para esta enfermedad, que tiene una letalidad que puede llegar al 30%. Pero esto podría cambiar gracias a una investigación de la Universidad Católica que pretende hallar un compuesto que ataque directamente al virus.
“Lo que nosotros queremos es inhibir el proceso de entrada del virus para inhibir la propagación de la infección”, explica Jennifer Angulo, académica e investigadora de la Escuela de Medicina y de la Facultad de Ciencias Biológicas UC.
La investigación consta de dos momentos clave. El primero implica buscar con inteligencia artificial moléculas con potencial antiviral entre millones de moléculas disponibles en librerías públicas o bases de datos internacionales. Y luego, en una segunda etapa, se realizarán experimentos de validación en laboratorio.
¿Por qué se hará de esta forma? Inventar un nuevo compuesto para combatir el virus Hanta requiere mucho tiempo y se debe tener la capacidad para sintetizarlos. “El otro camino es filtrar compuestos que ya existen y se pueden comprar en empresas especializadas en síntesis química de compuestos. Son empresas que venden químicos y los ofrecen en catálogos”, explica Andreas Schüller, académico e investigador de la Facultad de Ciencias Biológicas UC.
Este innovador proyecto forma parte de “Avanza UC”, una iniciativa de la Pontificia Universidad Católica de Chile que busca impulsar la investigación de frontera con recursos institucionales, apostando especialmente por ideas innovadoras y disruptivas que abren nuevas líneas de conocimiento, desarrollo e impacto para el país.

Uso de inteligencia artificial
En el mercado de la salud, hay millones de compuestos disponibles que se pueden adquirir. “Ahí vamos a buscar con inteligencia artificial, en esas librerías de gran diversidad de compuestos disponibles. Entre la cantidad de moléculas que existen, vamos a seleccionar aquellas que podrían tener potencial antiviral contra el Hantavirus Andes”, detalla Schüller.
¿Y cómo se hará en la práctica? Se le entregará la información a la IA sobre una proteína específica del virus Hanta, para que el sistema indague y encuentre moléculas que calcen con esa estructura.
“El virus necesita unirse a la célula para poder infectarla. Para eso utiliza proteínas en su superficie que deben encajar con proteínas presentes en la célula”, explica Schüller. “Nosotros tenemos un modelo tridimensional de una proteína de la superficie del virus, que es la proteína necesaria para la entrada viral. Y lo que queremos hacer es poner una barrera en este contacto, diseñando una molécula que nos va a cubrir cierta zona de la superficie del virus. Entonces, si bloqueamos esta interacción, el virus no puede entrar a la célula y la infección no debería ocurrir”.
Es como si a dos vagones de tren diseñados para estar unidos se les pusiera un aparato entremedio que evite la unión y mantenga a los vagones separados.
“(La IA) nos va diseñando algo que se encaje lo más óptimo posible en la superficie del virus, para así bloquear esa superficie y con eso bloquear la interacción con la célula”, detalla el investigador.
Siguiente paso: al laboratorio
Ya con las moléculas seleccionadas y adquiridas, se pasará a la fase experimental en laboratorio para hacer las pruebas de rigor y evaluar si estos compuestos presentan actividad antiviral, es decir, si son capaces de evitar la infección por hantavirus. “El siguiente paso es evaluarlos en ensayos con el virus en cultivo celular en un laboratorio de bioseguridad nivel 3. Nuestro grupo tiene experiencia trabajando con cultivos del virus Andes en estas condiciones, por lo que ahora probaremos si estos compuestos logran bloquear la entrada del virus a la célula. Si observamos actividad antiviral, comienza entonces toda una etapa de validación biológica de los candidatos”, concluye Angulo.


