23 de Enero de 2026
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Bibliotecas UC pone en valor el trabajo de la profesional –titulada en la Escuela de Arquitectura UC en 1944– integrando al Catálogo Patrimonial de la universidad doce cuadernos con trabajos originales y materiales de formación. Sergio González, líder del proyecto, destaca que la iniciativa “promueve la visibilidad de mujeres arquitectas que, pese a su relevancia, no siempre han sido suficientemente reconocidas en los relatos oficiales”.
Por Romina Maino, Bibliotecas UC
Ingresó a estudiar a la Escuela de Arquitectura UC en 1928, cuando las matrículas universitarias de muchas carreras recién se abrían a la incorporación de las mujeres, y fue una de las primeras arquitectas tituladas en Chile en 1944.
Antes de obtener su título, en el año 1937, se incorporó como funcionaria al Departamento de Obras de la Municipalidad de Santiago, donde trabajó durante 39 años y donde fue ascendiendo hasta asumir la jefatura del área.
De ese período es su poema El recuerdo, autopublicado en 1992: “Yo no vine a buscar amor / vine a buscar trabajo / dije y me retiré / tristemente”. Escribió los versos después de que un colega hombre le dijera: “Jubile, a usted no la quiere nadie”.
Violeta del Campo nació el 5 de julio de 1911 en Temuco. Creció como hija única de una madre soltera, cuya determinación y apoyo constante la acompañaron desde la niñez y la impulsaron a perseguir sus aspiraciones. Ese respaldo fue clave durante sus años de formación y en el inicio de su vida profesional, una época en la que el camino para las mujeres en la arquitectura aún estaba lleno de barreras.
Ya en su adultez, se casó con el contador auditor Jorge Monaldi, con quien -según recuerda María Alicia Galfano, nieta de uno de sus primos y familiar que se hizo cargo de ella en sus últimos años- formó una unión “tremendamente feliz”. No tuvieron hijos.
Su trayectoria laboral se desarrolló en un contexto en que el acceso al trabajo profesional era todavía un privilegio para la primera generación de arquitectas en Chile. Muchas de ellas, incluida Violeta, ingresaron principalmente a instituciones públicas para “acoger y solucionar problemas”, en un escenario marcado por los estereotipos de género de mediados del siglo XX, que asociaban a las mujeres con lo doméstico y la feminidad, más que con la creatividad y el ejercicio pleno de la profesión. Estas limitaciones, junto con la escasa visibilización de sus aportes, explican por qué hoy resulta tan difícil reconstruir la historia de estas profesionales.
Su digitalización amplía las posibilidades de conexión con la memoria histórica -en este caso, la de Violeta del Campo- quien ha contribuido a la construcción del patrimonio nacional. Asimismo, promueve la visibilidad de mujeres arquitectas que, pese a su relevancia, no siempre han sido suficientemente reconocidas en los relatos oficiales” .- Sergio González, bibliotecólogo UC
Durante ese período la escritura fue un espacio de catarsis para relatar las dificultades y tensiones que enfrentaba como mujer trabajadora durante el siglo XX.
“De acuerdo con lo que revelan sus poemas, en su trabajo no la querían mucho porque era muy estricta, pero debió ser una excelente profesional. Como mujer, probablemente necesitó ser más rigurosa para demostrar que merecía estar ahí; a ellas se les exigía mucho más. No había muchas arquitectas, menos aún de la Católica, y casi no existían mujeres en cargos de jefatura. Debió ser muy difícil para ella sostener ese puesto”, señala María Alicia Galfano.
Entre las pocas referencias que existen tanto de su figura y trayectoria como de otras mujeres pioneras de la profesión en Chile, destacan el libro Entre líneas: relecturas de la historia a través de las arquitectas de Ediciones UC y el artículo Arquitectura y cuidados: función pública e identidad asistencial en la primera generación de arquitectas chilenas de la revista ARQ.

Violeta del Campo murió el 7 de noviembre del 2010, cercana a cumplir los 100 años. Reconstruir su legado continúa siendo desafiante debido a los escasos registros históricos que dan cuenta del aporte de su generación.
Temprano talento
Bibliotecas UC, en el marco del proyecto de visibilización de colecciones patrimoniales, digitalizó el archivo de la arquitecta, resguardado por la Biblioteca Lo Contador y puesto en valor por la Facultad de Arquitectura UC. El archivo consta de 12 cuadernos con trabajos originales y materiales de formación realizados entre 1927 y 1945.
Su incorporación al Catálogo Patrimonial permite difundir un conjunto que evidencia su temprano talento y originalidad, desafiando la premisa de que las mujeres en este ámbito podían desempeñar solo labores administrativas y no creativas.
Entre los archivos se encuentra su proyecto de título: una maqueta de un hospital psiquiátrico fechada en 1943. A ello se suman diversos planos, anotaciones, dibujos técnicos, acuarelas y otros materiales que revelan su precisión y su temprana capacidad proyectual.
Sergio González, bibliotecólogo de la Biblioteca Lo Contador y líder del proyecto, señala: “Es fundamental que Bibliotecas cuente con este material digitalizado, ya que se trata de un conjunto documental con un valor histórico, cultural, académico y patrimonial excepcional”.
Además, agrega: “Este archivo constituye una fuente primaria invaluable, que permite comprender procesos formativos, referentes arquitectónicos y prácticas educativas del periodo. Su digitalización amplía las posibilidades de conexión con la memoria histórica -en este caso, la de Violeta del Campo- quien ha contribuido a la construcción del patrimonio nacional. Asimismo, promueve la visibilidad de mujeres arquitectas que, pese a su relevancia, no siempre han sido suficientemente reconocidas en los relatos oficiales”.

Proceso de digitalización
La digitalización de los cuadernos de Violeta del Campo se llevó a cabo en las dependencias del Laboratorio de Patrimonio Documental y Humanidades Digitales (PDHD). Para este proceso se utilizaron distintos equipos disponibles en el laboratorio, como el escáner planetario, seleccionados según la adecuación al soporte específico de cada material. Asimismo, se aplicaron políticas estándar de digitalización basadas en el modelo norteamericano FADGI, lo que permitió asegurar la calidad técnica y la consistencia de los resultados.
El proyecto de visibilización de colecciones patrimoniales UC es una iniciativa orientada a preservar y difundir 16 archivos históricos que se están incorporando paulatinamente al Catálogo Patrimonial. Su propósito es resguardar materiales únicos y frágiles y facilitar su acceso remoto a investigadores e investigadoras, estudiantes y a la comunidad en general.
Revisa la Colección Violeta del Campo Moya en este enlace




