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Honorable Consejo Superior UC define ocho compromisos para avanzar en la implementación del Plan Estratégico en 2027

28 de Octubre de 2026

12 MINUTOS DE LECTURA

Martina (1)

Durante dos días, miembros del HCS de la universidad se reunieron para revisar los avances del Plan Estratégico 2026–2030 y acordar compromisos para el próximo año. IA, innovación y emprendimiento, cultura organizacional e incentivos académicos fueron los cuatro grandes temas de reflexión y trabajo.

Por Felipe Aldunate M.

En uno de los momentos clave de las Jornadas Estratégicas del Honorable Consejo Superior (HCS) de la UC, los participantes tenían un instrumento peculiar para intervenir en las decisiones: una paleta. Cada vez que alguien quería hacer una observación, proponer un cambio o cuestionar una propuesta, la levantaba para pedir la palabra. El rector Juan Carlos de la Llera moderaba la discusión y daba paso a las intervenciones entre quienes tenían la paleta levantada.

Con esta metodología se revisaron detalladamente, uno por uno, los 12 compromisos propuestos por las mesas de trabajo, en un ejercicio de reflexión colectiva que culminó con una votación para seleccionar ocho compromisos institucionales para 2027. Fue uno de los momentos decisivos del encuentro, realizado el 22 y 23 de octubre, que reunió a autoridades universitarias, decanos y decanas, representantes académicos, profesionales, administrativos, estudiantes y exalumnos para acordar cómo profundizar en la implementación del Plan Estratégico UC 2026–2030.

Foto Oficial Jornada estratégica Jahuel 2026
Foto oficial del encuentro estratégico anual en Jahuel junto al cardenal Chomali: Si hace un año, en Santa Cruz, el Honorable Consejo Superior sentó las bases del Plan Estratégico, esta vez se concentró en seguir profundizando su implementación y definir compromisos para 2027.

El programa de dos días incluyó conversatorios, entre ellos un diálogo en profundidad con el cardenal Fernando Chomali, Arzobispo de Santiago y gran canciller de la UC, además de mesas de trabajo y sesiones plenarias en las que los participantes discutieron las prioridades de la universidad y acordaron ocho compromisos institucionales para 2027.

El rector Juan Carlos de la Llera explica que el trabajo se organizó en torno a grandes desafíos para la universidad. Primero, dos conversaciones sobre el futuro del empleo y el papel de la UC en una sociedad que atraviesa profundas transformaciones. Luego, cuatro temas vinculados directamente con la implementación de la estrategia. “Ha sido una jornada preciosa, de mucha interacción. Da mucho gusto ver cómo la universidad completa hace suyo este proyecto y el rol que tenemos que asumir para transformar nuestro país”, dice el rector Juan Carlos de la Llera.

Para el vice gran canciller UC, padre Osvaldo Fernández de Castro, el encuentro permitió dedicar tiempo a una reflexión que difícilmente encuentra espacio en el trabajo cotidiano. “Ha sido muy importante encontrarnos estos días con el Consejo Superior para reunirnos, pensar juntos y reflexionar cuidando nuestra realidad humana. Ha sido muy significativo reflexionar colectivamente el futuro de la universidad. Es un privilegio detenernos y pensar para seguir caminando”, dice.

Dos días de conversación y trabajo colectivo

La jornada comenzó el jueves 22 con una presentación sobre los avances del Plan Estratégico, el contexto del país y de la educación superior, para luego conversar sobre el mundo del empleo y abrir paso a los cuatro grandes desafíos que se profundizarían durante la doble jornada: el impacto de la inteligencia artificial, el ecosistema de innovación e impacto, la transformación de la cultura organizacional para la implementación de la estrategia y los mecanismos para fortalecer la planta académica ordinaria.

El primer conversatorio estuvo dedicado precisamente a las transformaciones del mercado laboral producto de la tecnología. Participaron María Jesús Ramírez, miembro senior del McKinsey Global Institute, y Jeanne Lafortune, profesora titular y directora de Estudios de Postgrado del Instituto de Economía UC.

La conversación permitió examinar cómo los cambios tecnológicos, especialmente el desarrollo de la inteligencia artificial, están modificando las competencias que necesitan los profesionales y planteando nuevas exigencias para la formación universitaria.

El viernes, el cardenal Fernando Chomali, arzobispo de Santiago y gran canciller de la UC, participó en un segundo conversatorio, dedicado al papel de las humanidades en la sociedad actual. Su intervención puso sobre la mesa la importancia de preservar la dimensión humana, las relaciones personales y los valores que dan sentido a una universidad católica, especialmente en un contexto de acelerados cambios tecnológicos.

Mesas de trabajo vincularon a representantes de distintos estamentos universitarios para elaborar propuestas conjuntas.

Ambas conversaciones sirvieron de marco para el trabajo de los participantes, que debían traducir esas reflexiones en propuestas para la implementación del Plan Estratégico.

La prorrectora Mariana Krause destaca tanto la diversidad de participantes como los temas abordados.
“Esta jornada ha sido maravillosa porque justamente estamos generando comunidad en este encuentro del Consejo Superior en que están los tres estamentos presentes y estamos hablando de temas muy relevantes para el desarrollo futuro de nuestra universidad”, dice. “Nos estamos transformando para transformar”.

Entre los temas discutidos, Krause destaca la incorporación de la inteligencia artificial en la formación y la investigación, así como la modernización del reglamento académico para reconocer nuevas dimensiones del trabajo universitario, entre ellas la colaboración, el compromiso institucional y el impacto en el país.

De las ideas a los compromisos

La metodología de las jornadas buscó que las decisiones surgieran del intercambio entre personas de distintas disciplinas y responsabilidades dentro de la UC.

El jueves por la tarde se realizó un “café mundial”, una dinámica de trabajo en ocho mesas, organizadas en torno a cuatro grandes temas. Los participantes fueron rotando entre ellas cada 30 minutos, de manera que todos pudieran aportar a las distintas discusiones.

Los temas fueron:

  • Inteligencia artificial: cómo incorporarla en la formación, la investigación, la creación y la gestión universitaria, con las personas en el centro.
  • Innovación y emprendimiento: cómo articular mejor las capacidades de la UC para que el conocimiento tenga mayor impacto en la sociedad.
  • Cultura organizacional: qué barreras dificultan la implementación de la estrategia y cómo fortalecer la colaboración entre unidades.
  • Incentivos académicos: qué cambios se necesitan en las normas y mecanismos de reconocimiento del trabajo académico para impulsar los objetivos institucionales.

Al término del primer día, las ideas recogidas en las ocho mesas fueron sistematizadas para elaborar propuestas de compromisos institucionales.

El viernes, los participantes retomaron esas propuestas, discutieron su alcance y factibilidad y seleccionaron las prioridades de cada tema. En una primera etapa se identificaron doce potenciales compromisos, que posteriormente fueron sometidos a una nueva discusión a través del sistema de las paletas y, luego, a una votación por una plataforma electrónica.

Presentación de los proyectos de infraestructura del plan estratégico 2026-2030.

El resultado fueron ocho compromisos, dos por cada tema, que orientarán parte del trabajo institucional durante 2027.

La decana de la Facultad de Comunicaciones, Paulina Gómez, destaca que este proceso permitió superar las preocupaciones particulares de cada unidad académica. “Creo que la idea es que como universidad avanzamos en un proyecto que es colectivo”, dice. “El espíritu con el que cada uno de nosotros enfrenta esto es también ese de cómo nos miramos como universidad y cómo hacemos frente a los desafíos que son comunes”.

Una visión que comparte Olof Page, decano de la Facultad de Filosofía. “Estas jornadas del Consejo Superior son especialmente valiosas porque permiten que uno se encuentre con decanos, decanas, estudiantes, directivos de distintas áreas y disciplinas, y eso fomenta enormemente la riqueza que tiene la universidad, la potencia y hace que el plan estratégico que ya está en acto pueda desarrollarse de mejor manera”, dice.

Los ocho compromisos para 2027

Los compromisos acordados abarcan cambios en la formación de los estudiantes, la gestión universitaria, la innovación, la participación de la comunidad y la carrera académica, que se reflejan en las siguientes áreas, y cuya formalización seguirá desarrollándose en las próximas sesiones del Honorable Consejo Superior:

  1. Inteligencia artificial en la formación de los estudiantes.
  2. Inteligencia artificial en la gestión universitaria.
  3. Cultura de innovación y emprendimiento.
  4. Gobernanza y articulación de la innovación en la UC.
  5. Participación de la comunidad universitaria.
  6. Liderazgo y desarrollo de capacidades de gestión.
  7. Carrera académica y marco normativo.
  8. Sistemas y criterios de evaluación académica.

Estos compromisos constituyen una primera hoja de ruta para 2027. Su implementación requerirá trabajo posterior de las unidades académicas y de la Dirección Superior, así como la definición de responsables, plazos y mecanismos de seguimiento.

Una universidad que trabaja más allá de sus facultades

Uno de los temas que atravesó las conversaciones fue la necesidad de fortalecer el trabajo entre disciplinas. Los desafíos que enfrenta la UC, tanto en su funcionamiento interno como en su contribución al país, requieren capacidades que muchas veces están distribuidas entre distintas facultades.

Prorrectora Mariane Krause en mesa de trabajo durante la elaboración de las propuestas de compromisos que luego serían evaluadas y votadas por todos los asistentes.

Para Bruno Nervi, decano de la Facultad de Medicina, esta fue una de las principales riquezas del encuentro. “Los desafíos en salud van más allá de las capacidades que tenemos estrictamente dentro de nuestra facultad. Y es muy interesante ver cómo nos vinculamos con otros decanos de las áreas de las Humanidades, de Derecho, de Ingeniería y en general de todas las facultades”, dice “Tenemos temáticas que nos encuentran”.

El decano de la Facultad de Educación, Alejandro Carrasco, considera que la jornada permitió examinar con mayor perspectiva el trabajo que la universidad ya está realizando. “Estamos en plena ejecución del plan estratégico, un plan ambicioso pero muy importante para que la universidad pueda contribuir al país. Detenerse a hacer una pausa, mirar en qué nos estamos equivocando, corregir, ajustar, pensar el sentido de lo que estamos haciendo es fundamental”, dice. “Ha sido una gran conversación entre decanos, decanas, vicerrectores, representantes estudiantiles, toda la comunidad viva de nuestra universidad”.

La dimensión humana de la transformación

La intervención del cardenal Fernando Chomalí tuvo especial presencia en las reflexiones de los participantes. Su llamado a fortalecer las relaciones humanas y el sentido de comunidad fue recogido por autoridades, académicos y representantes estudiantiles.

Cristián Opazo, decano de la Facultad de Letras, recuerda una de las ideas que surgieron durante esa conversación. “Cuando le preguntamos cómo es la universidad que sueña, él nos decía: es una universidad donde entramos, nos conocemos, nos queremos y nos lloramos”, relata. Para Opazo, esa reflexión ayuda a comprender el sentido más profundo del trabajo realizado. “Yo creo que esa cuota de humanidad que tienen estas jornadas es clave, porque nos hacen volver a nuestras facultades, no con lineamientos netamente de gestión, sino con un mensaje, con una mirada, con una visión común que sin duda se enriquece en el diálogo”, dice.

La profesora Gina Allende, representante de los académicos ante el Consejo Superior, también valora el intercambio entre distintas maneras de comprender la universidad y su relación con la sociedad. “Es un diálogo donde se contrastan distintas maneras de ver la vida universitaria, de ver las disciplinas, de ver cómo podríamos avanzar, de cómo vemos la sociedad. Por lo tanto, siempre es un diálogo donde todos aprendemos”, dice. Agrega que, pese a la complejidad de los desafíos, las acciones que surjan del Plan Estratégico deben traducirse en beneficios para estudiantes, académicos y, especialmente, para la sociedad.

Rector de la Llera presentando la metodología de trabajo.

La participación estudiantil también estuvo en las conversaciones. Martina Matus, presidenta de la Federación de Estudiantes UC (FEUC), destaca la importancia de incorporar esa perspectiva en la definición de las prioridades institucionales. “Es fundamental que dentro de la construcción de las prioridades de cómo se va a desarrollar el Plan Estratégico el 2027 haya participación estudiantil, porque sabemos que sobre la gran mayoría de los estudiantes recaen las decisiones institucionales”, dice. Además, señala que el objetivo es contribuir al desarrollo del plan, “siempre priorizando lo más importante, que es el espíritu de que esta universidad tiene que ser la mejor universidad para Chile”.

Martina Matus, presidenta FEUC, presentando propuestas de compromisos para 2027.

Por su parte, Exy Garay, consejera superior, recoge el llamado del Cardenal frente a una sociedad cada vez más individualista. “Yo creo que con esta jornada nos vamos con un llamado a la construcción de comunidad dentro de la universidad, a la construcción de un plan estratégico que pueda llegar a cada persona de la UC, sobre todo con lo que nos mencionaba el Cardenal de una sociedad que cada vez más se acerca al individualismo”, dice.

Del acuerdo a la implementación

Las jornadas concluyeron con una tarea compartida: llevar los compromisos a la práctica durante 2027 y seguir avanzando en la transformación interna que plantea el Plan Estratégico 2026–2030.
Para el rector Juan Carlos de la Llera, uno de los resultados más valiosos fue comprobar cómo los distintos integrantes de la comunidad universitaria hicieron suyo ese desafío. “Da mucho gusto ver cómo la universidad completa y el liderazgo de la universidad desde las facultades, desde los sindicatos, desde los profesionales, exalumnos, participan de esto y realmente se toman como muy propio el proyecto y el rol que la universidad tiene que tomar para transformar nuestro país”, dice.

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