22 de Abril de 2026
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Con el cambio de estación, pareciera que mantenerse activo es una tarea compleja. Sin embargo, el descenso de las temperaturas es un factor que puede potenciar los efectos positivos de hacer ejercicio en el organismo. Regular mejor la temperatura corporal y disminuir los síntomas asociados al Trastorno Afectivo Estacional son otras de las ventajas.
Por Matías Mella
El cambio de horario y el descenso de las temperaturas durante los meses de otoño e invierno pueden hacer que más de alguno desista de hacer ejercicio. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que realizar actividad física en esta época del año tiene beneficios concretos en el organismo.
Desde la Dirección de Deportes UC –perteneciente a la Dirección de Asuntos Estudiantiles–, afirman que hacer deporte cuando bajan las temperaturas tiene bondades únicas, por lo que es una excelente oportunidad para sacar máximo provecho a sus beneficios.
Robinson López, coordinador del área de Bienestar, explica que moverse en esta época permite regular mejor la temperatura corporal y “quemar” algunas calorías más que en el verano.
“En invierno, el cuerpo necesita proteger sus órganos internos con temperatura. Por eso, a veces sentimos frío en las manos o en los pies, porque el cuerpo concentra toda la generación de calor en los órganos centrales. Entonces, ahí es donde potenciamos esa pérdida de calorías, con la actividad física, aumentando esos niveles”, detalla.
Otra de las consecuencias de mantener el hábito deportivo en este periodo del año es que disminuyen los síntomas asociados al Trastorno Afectivo Estacional (TAE). Así lo confirma un estudio de la Universidad de Tesalónica, que señala que la aparición de cambios en el estado anímico vinculados con la modificación de los ciclos circadianos y la reducción de la luz natural se vería disminuida con el ejercicio aeróbico.
Además, ayuda a regular los niveles de ansiedad, lo que es especialmente relevante en el contexto universitario: “Si tengo estrés porque estoy en una cátedra que no me está yendo muy bien, en una prueba muy exigente, la actividad física me da un respiro. A través de ella, empiezo a regularme, a reflexionar, a oxigenarme, a tranquilizarme y bajar esos niveles de ansiedad que están relacionadas con estos episodios”, señala López.

Desafío de caminata durante un mes en la UC
Con el objetivo de promover la adopción del hábito deportivo y de contribuir al bienestar de la comunidad universitaria, DAE-Deportes se encuentra preparando la quinta edición del Reto UC Activo. Esta iniciativa consiste en un desafío de caminata en el que los participantes deben escoger y cumplir una meta de pasos diarios autoimpuesta, pudiendo participar en el sorteo de premios deportivos al completar el objetivo.
A través de aplicaciones disponibles en cualquier smartphone, la idea es que cada inscrito monitoree su progreso, reporte su avance y experimente los beneficios de caminar. Así, actividades cotidianas como salir comprar o sacar a pasear a la mascota pueden ser vistas de otra forma.
El coordinador de Bienestar comenta que la idea de esta iniciativa “es sacar el deporte de lo 100% académico, ya que no todos participan en actividades como los talleres o cursos deportivos, y llevarlo fuera del aula, a lo cotidiano y aprovechar algo que es tan simple como caminar”.
Las inscripciones para el Reto UC Activo estarán disponibles hasta el 30 de abril y el programa se desarrollará entre el 1° y el 31 de mayo. El cronograma incluirá actividades complementarias, como clases guiadas o jornadas de juegos, para hacerlo más entretenido y fomentar la cohesión dentro de la comunidad universitaria, aprovechando las bondades del cambio de estación.



