15 de Abril de 2026
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Actualmente unos 900 niños y niñas menores de 4 años se encuentran en residencias bajo el cuidado del Estado. Esto les impide contar con un cuidador estable en etapas críticas de apego. A partir de un curso impartido en la Escuela de Diseño, la Universidad Católica entregará recomendaciones para mejorar la experiencia de las familias de acogida dentro del sistema. Se espera que esto contribuya a facilitar el proceso para convertirse en una de ellas.
Por Carolina Ardiles y Carla Uribe
Hoy en día en Chile hay unos 900 niños y niñas de entre 0 y 4 años de edad que permanecen en residencias del Estado, según las cifras entregadas en marzo por el Ministerio de Desarrollo Social. Esto ocurre a pesar de que la Ley 21.430 establece la prohibición general de enviar a niños menores de edad a residencias, promoviendo su permanencia con familias de acogida.
Las familias de acogida ofrecen a los niños y niñas mayores oportunidades de relaciones de apego seguro, y mitigan los riesgos de desconfianza al establecer lazos afectivos en la adultez. También favorecen la autoestima e identidad y reducen sentimientos de inseguridad.
De acuerdo a las cifras, el país necesita actualmente 900 familias de acogida para que ningún menor de 4 años permanezca en residencias.
Uno de los tantos obstáculos para que una familia pueda desempeñar este importante rol de colaborador es la burocracia del sistema.
Rediseñando la experiencia de las familias de acogida
Pensando en facilitar ese proceso, la Universidad Católica lanzó el curso “Diseño de Servicios: Viaje del Usuario para las Familias de Acogida”. Esto en el marco de la colaboración entre la UC y el Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia.
El curso, impartido por la académica de la Escuela de Diseño UC, Catalina Hepp, busca que los estudiantes que participan en él puedan entregar, al finalizar el ramo, recomendaciones para mejorar el diseño del “viaje del usuario” de las familias de acogida en Chile. Esto implica conocer la función de las familias de acogida, los pasos necesarios para convertirse en una, y las diferentes interacciones que dichas familias realizan con otros actores del sistema.
El objetivo final es que este rediseño se traduzca en una mejor experiencia tanto para las familias mismas como para los niños, niñas y adolescentes recibidos(as) por ellas.
La colaboración entre la UC y el Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, que data de 2025, articula el trabajo interdisciplinario bajo tres líneas, identificadas como prioritarias desde el mismo servicio: Diagnóstico y Modelo de Gestión; Evaluación de Impacto, y Familias de Acogida.
“Esta alianza y sus iniciativas responden al sueño de la UC para 2026-2030, de poner las capacidades de la Universidad y su ecosistema al servicio de los desafíos del país y del mundo”, comentó Francisca Barros, directora de Vinculación y Estrategia de la Universidad Católica.
El lanzamiento del curso se realizó a fines de marzo en el campus Lo Contador y contó con la presencia de Angélica Martínez, jefa de la Unidad de Diseño, y Jaime Berríos, coordinador nacional de la Modalidad de Cuidado Alternativo Familiar, ambos funcionarios del Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia. En representación de la UC asistieron María Fernanda Vicuña, vicerrectora Económica; Patricia Manns, directora de la Escuela de Diseño; Francisca Barros, directora de Vinculación y Estrategia de la Prorrectoría de Gestión Institucional, y Carla Uribe, coordinadora de Vinculación con el Medio de la Universidad Católica.
